Tres errores que pueden hacerte ganar peso en la comida del mediodía

Para mantener la línea es fundamental no bajar la guardia en ninguna comida. La comida del mediodía es una de las más problemáticas en este sentido, debido al poco tiempo que, generalmente, tienen las personas para comer antes de volver al trabajo.

Sin embargo, la falta de tiempo no es el único factor que influye. No medir las porciones o descartar sistemáticamente determinados grupos alimentarios también conduce a errores que pueden provocar una ganancia de peso.

No controlar las porciones

Uno de los errores más habituales es comer más carbohidratos (legumbres, pasta, arroz…) de los que el cuerpo es capaz de quemar. Si deseas que la comida del mediodía no te haga engordar, controla las porciones de carbohidratos. Para la pasta y el arroz puedes utilizar tu puño cerrado para averiguar cuál es la cantidad ideal. Y a la hora de planificar tus comidas no dejes de tener en cuenta que el pan y la fruta también aportan carbohidratos, por lo que, en lugar de incluirlos en la comida del mediodía, quizá te interese más comerte tu ración de pan en el desayuno y dividir las diferentes piezas de fruta entre el desayuno, el almuerzo y la merienda.

No comer verduras

Las verduras son bajas en calorías y ricas en fibra. Esto significa que satisfacen el apetito sin poner en riesgo la silueta. Una forma excelente y sencilla de disfrutar de un gran número de ellas en la comida del mediodía son las ensaladas. Considera ingredientes como la lechuga, la rúcula, la zanahoria, el tomate, el pimiento y el maíz. Y para obtener una comida todavía más contundente, puedes ponerle un poco de arroz o legumbres por encima.

No comer grasa

Si bien es cierto que las grasas aumentan el riesgo de sobrepeso, este hecho sólo se produce si se toman sin control. Cuando controlamos las cantidades y optamos por las grasas saludables en lugar de las saturadas y las trans, pueden ser de ayuda para la pérdida de peso gracias a sus cualidades saciantes. Así que no te olvides de añadir un chorrito de aceite de oliva a tus ensaladas o unas cuantas rodajas de aguacate por encima.


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