Esta es una dieta pensada para aquellas personas que necesitan adelgazar esos kilos que tienen de más y que tanto les molestan. Este plan está basado en el consumo de caldo y pollo. Ahora bien, si la realizas en forma estricta te permitirá adelgazar alrededor de 4 kilos en 15 días.
Si estás decidida/o a poner en práctica este régimen dietario tendrás que contar con un estado de salud sano, beber la mayor cantidad de agua posible a diario, saborizar tus infusiones con edulcorante y condimentar tus comidas con sal y aceite de maíz. Deberás repetir el menú detallado a continuación todos los días que realices la dieta.
Menú diario:
En ayuno: 1 vaso de zumo de frutas cítricas a elección.
Desayuno: 1 infusión a elección y 4 galletas light a elección.
Media mañana: 1 yogurt descremado con cereales.
Almuerzo: caldo light y 500g. de pollo hervido. Podrás beber la cantidad de caldo que desees.
Media tarde: 2 frutas a elección.
Merienda: 1 infusión a elección y 4 galletas light a elección.
Cena: caldo light y 500 g de pollo a la plancha. Podrás beber la cantidad de caldo que desees.
Después de cenar: 1 vaso de zumo de frutas cítricas a elección.
¿Qué es y cómo funciona esta dieta de caldo y pollo?
Las llamadas dietas de sopa son planes cortos para reducir calorías rápidamente. Suelen durar entre 5 y 7 días, y aunque esta versión con caldo y pollo puede extenderse, la pérdida de peso inicial suele estar ligada a líquidos y no solo a grasa. Aumenta la saciedad por su aporte de proteínas del pollo y volumen acuoso del caldo, pero no es una estrategia sostenible a largo plazo ni cuenta con amplia evidencia científica.

Requisitos, hidratación y control de sal
Para minimizar riesgos, cuida la hidratación y prioriza caldos caseros con poca sal. Muchas sopas comerciales son muy saladas; recuerda que la recomendación diaria ronda los 6 g de sal. Desgrasa el caldo tras refrigerarlo y ajusta especias para sumar sabor sin exceso de sodio.
El pollo aporta proteínas saciantes; como guía general, la ingesta mínima recomendada es de 0,8 g/kg de peso corporal al día. Si notas cansancio o mareos, incrementa verduras y proteína magra o reduce la duración. Evita ejercicios de alta intensidad mientras mantengas un déficit calórico pronunciado.
Beneficios y límites según la evidencia
Beneficios potenciales: mayor consumo de verduras y fibra, efecto de saciedad por proteína y volumen, y mejor hidratación. Inconvenientes: dietas muy bajas en calorías pueden ser pobres en nutrientes, generar fatiga y provocar recuperaciones rápidas del peso perdido. Algunas versiones (como la de col) son restrictivas y no se recomiendan por periodos largos.

Cómo hacerla más saludable sin perder el enfoque
- Que sea corta y supervisada si se extiende: prioriza 5-7 días; si apuntas a 15, vigila energía, proteínas y síntomas.
- Elige caldos caseros y bajos en sodio; evita cremas espesas, mantecas o sopas de sobre muy saladas.
- Potencia la proteína magra: pollo sin piel; opciones vegetales como tofu si lo necesitas.
- Añade verduras variadas para sumar micronutrientes y fibra.
Otras dietas de sopa relacionadas (y por qué esta es distinta)
- Sopa de col: muy baja en energía; puede causar cansancio y carencias.
- Sopa de alubias: fomenta vegetales, pero puede no saciar si no equilibra proteínas.
- Sopa de pollo: más saciante por su proteína; similar a este plan.
- Sopa cetogénica: limita carbohidratos; requiere control estricto y no es para todos.
Receta base de caldo de pollo ligero
Ingredientes: pollo troceado sin piel, zanahoria, apio, cebolla, perejil, especias, agua. Cocción lenta, desespumar, colar y desgrasar en frío para un caldo claro y bajo en grasa.

Este plan puede servir como impulso inicial si buscas bajar de peso rápido, siempre dentro de una estrategia que luego evolucione hacia una alimentación equilibrada y sostenible. No reemplaza el consejo médico; ante condiciones de salud, embarazo, lactancia o medicación, consulta con un profesional antes de empezar.