Todo el mundo sueña con tener una piel limpia, sin marcas, ni manchas, ni acné. Cuando no se proporcionan al rostro los cuidados y la higiene necesaria, es normal que aparezcan puntos negros, que son poros bloqueados por la acumulación de células muertas e impurezas. Para eliminar los puntos negros, existen muchos remedios caseros, y uno de los más eficaces es el uso del tomate como coadyuvante dentro de una rutina completa de cuidado facial.
Por qué el tomate ayuda a eliminar los puntos negros

Antes de saber cómo eliminar los puntos negros con el tomate, es necesario explicar por qué el tomate es bueno para eliminar los puntos negros. Una de las propiedades del tomate es su efecto astringente, que actúa sobre el rostro desbloqueando los poros y permitiendo que las impurezas salgan con mayor facilidad. Esta acción se debe a su contenido en ácidos suaves naturales y en vitamina C, que ayudan a regular la producción excesiva de grasa (sebo) y a mantener la superficie de la piel más limpia.
El tomate está compuesto en gran parte por agua y contiene antioxidantes como el licopeno. Estos compuestos pueden contribuir a proteger la piel frente al estrés oxidativo y a la acción de los rayos UV cuando se integra en la dieta y en algunos preparados tópicos, reduciendo el riesgo de envejecimiento prematuro y favoreciendo una piel con aspecto más uniforme. Aunque las evidencias científicas sobre su eficacia directa frente al acné o los puntos negros son limitadas, la experiencia popular y algunos estudios preliminares apuntan a que es un buen complemento para pieles grasas y con tendencia acneica.
Debido a su capacidad para ayudar a regular la grasa y evitar en cierta medida la obstrucción de los poros, los tratamientos con tomate pueden ser un buen apoyo para disminuir el aspecto de espinillas, puntos negros y pequeños granos. Es importante tener en cuenta que no sustituyen a un tratamiento dermatológico cuando existe un acné moderado o severo, pero sí pueden usarse como un coadyuvante natural dentro de una rutina de cuidado constante.
Preparación de la piel antes de aplicar tomate
La primera cosa que se debe hacer para eliminar los puntos negros con tomate es limpiar el rostro correctamente. Una buena preparación mejora el efecto de cualquier remedio casero y reduce el riesgo de irritaciones.
En primer lugar, se retira cualquier resto de maquillaje del rostro con un desmaquillante suave y apto para el tipo de piel. Después, se lava la piel con un jabón específico o limpiador facial adecuado para piel normal, mixta, grasa o sensible; también puedes usar un jabón especial en función del tipo de piel, evitando productos demasiado agresivos o con alto contenido en alcohol que puedan resecar en exceso.
Una vez que el rostro está totalmente limpio, se aplica un poco de vapor caliente para que los poros se abran y absorban mejor la propiedad astringente del tomate. Dejar que el vapor de agua acaricie el rostro es una forma eficaz de ablandar los puntos negros antes de eliminarlos. La vaporización hace que la piel sude, lo que a su vez ayuda a eliminar toxinas y ablanda los poros, lo que facilita su extracción posterior o la acción de las mascarillas.
Para hacer este paso en casa, se puede hervir agua, verterla en un recipiente resistente y acercar el rostro a una distancia segura, cubriéndose la cabeza con una toalla para concentrar el vapor, durante unos 5 a 10 minutos. Pasado este tiempo, se seca suavemente la piel con una toalla limpia sin frotar, simplemente a base de pequeñas presiones.
Cómo eliminar los puntos negros con tomate fresco
Para eliminar los puntos negros con tomate, se corta el fruto por la mitad y se retira todo el contenido de una de las partes. Se reserva la otra mitad en la nevera para que no se pierda su frescura ni sus propiedades. Es preferible elegir tomates maduros pero firmes, de textura jugosa y sin golpes, para que la pulpa se adhiera bien a la piel.
Se aplica el contenido retirado del medio tomate sobre el rostro, insistiendo en las zonas con más poros abiertos o puntos negros (nariz, barbilla y frente), y se deja actuar durante unos 20 minutos. Durante este tiempo, el tomate actúa como un astringente natural, ayuda a absorber el exceso de grasa y a suavizar la suciedad acumulada en los poros.
Pasado ese tiempo, se enjuaga la cara con agua templada y finalmente se puede hacer un último aclarado con agua fría para ayudar a que los poros se contraigan ligeramente y la piel quede con una sensación más firme. Este remedio se puede utilizar varias veces por semana, siempre sobre piel limpia y seca, y observando la respuesta de la piel, especialmente si es sensible.
Algunas personas prefieren frotar directamente la mitad del tomate por la nariz y las zonas con poros visibles, con movimientos suaves y circulares. En este caso, se recomienda dejar la fina capa de jugo sobre la piel durante unos 10 a 15 minutos antes de enjuagar con agua fresca, y terminar aplicando una hidratante ligera no comedogénica.
Mascarilla de tomate para limpiar los poros y puntos negros
También se puede preparar una mascarilla de tomate para eliminar los puntos negros y mejorar el aspecto de los poros. En este caso, se mezclan dos rodajas de tomate con aloe vera y una cucharada sopera de sal marina. El aloe aporta un efecto calmante e hidratante que compensa la acción astringente del tomate, mientras que la sal marina actúa como un exfoliante suave, ayudando a retirar células muertas de la superficie de la piel.
Cuando la mezcla está homogénea, se aplica la mascarilla sobre el rostro con ayuda de los dedos limpios o de un disco de algodón, realizando ligeros movimientos circulares para favorecer la penetración en las zonas con más grasa o puntos negros. Se deja actuar durante 20 minutos y luego se enjuaga el rostro con agua templada. Si quedan restos de mascarilla, se puede guardar en la nevera en un recipiente limpio, bien cerrado, para aplicarla al día siguiente.
Otra variación que puede ser útil para piel grasa y con tendencia al acné consiste en mezclar una cucharada de pulpa de tomate con dos cucharaditas de miel de abeja. La miel tiene propiedades humectantes y puede ayudar a mantener el equilibrio de hidratación de la piel, además de aportar un ligero efecto antibacteriano. Se empapa un disco de algodón con la mezcla y se aplica en el rostro con movimientos circulares. Se deja actuar 15 minutos y se enjuaga con agua fresca. Este tratamiento se puede realizar cada mañana o varias veces por semana, siempre que la piel lo tolere bien.
En pieles muy grasas, también resulta interesante combinar una cucharada de pulpa de tomate con varias rodajas de pepino trituradas. El pepino aporta un efecto refrescante y ayuda a calmar irritaciones. La mezcla se aplica con un algodón, se deja actuar unos 20 minutos y se retira con agua fría. Esta combinación puede ayudar a que la piel luzca más fresca y mate, al menos de forma temporal.
Seguridad, frecuencia de uso y protección de la piel
Los tratamientos con tomate para la piel grasa, con acné o puntos negros pueden ser beneficiosos como complemento, pero es importante usarlos con precaución. Antes de aplicar el tomate por todo el rostro, conviene hacer una pequeña prueba en una zona reducida de la piel (por ejemplo, en el lateral del cuello o detrás de la oreja) para comprobar que no provoca picor intenso, rojez exagerada o erupciones.
Si aparece alguna reacción desfavorable, lo mejor es suspender su uso y consultar a un profesional. En la mayoría de personas, el tomate es un ingrediente seguro que se puede emplear de forma regular, alternándolo con otros cuidados específicos recomendados por el dermatólogo en caso de acné.
Tras usar mascarillas o aplicaciones de tomate, se aconseja aplicar un protector solar adecuado para piel grasa o mixta si se va a salir a la calle durante el día. La piel puede quedar algo más sensible a la luz y es importante protegerla de los rayos UV para evitar la aparición de manchas y signos de fotoenvejecimiento. Además, es recomendable finalizar la rutina con una hidratante ligera sin aceites minerales densos para mantener el equilibrio de la barrera cutánea.
Como referencia general, muchas personas obtienen buenos resultados utilizando el tomate entre dos y tres veces por semana en forma de mascarilla o aplicación directa en nariz y barbilla. La constancia, una limpieza adecuada y el uso de productos no comedogénicos son claves para mantener los poros más limpios y con menos puntos negros visibles.
Los conocidos puntos negros se forman cuando los poros de la piel se obstruyen con una combinación de células cutáneas muertas y un exceso de grasa (sebo) de las glándulas sebáceas. Su color negro es consecuencia de la oxidación. Es decir, al contrario de lo que pueda parecer, no es exactamente suciedad atrapada.
Los puntos negros tienden a aparecer con más frecuencia cuando las hormonas provocan un aumento de la producción de sebo, una sustancia aceitosa, por parte de las glándulas situadas bajo la piel. Pero en realidad, nadie está libre de tener los poros grandes y poros oscuros o negros. Es algo que entra dentro de la normalidad.
Los puntos negros aparecen con más frecuencia en la cara, la espalda, el cuello, el pecho, los brazos y los hombros. En estas zonas hay más folículos pilosos.
Si es algo que te preocupa, trata de evitar utilizar productos de cuidado de la piel a base de aceite, los ambientes húmedos, la ropa ajustada que no favorezcan la buena circulación de la sangre y los productos para la piel que contengan alcohol.
Como quitar un punto negro profundo
Hay que tener mucho cuidado a la hora de manipular los puntos negros. Como ya os contamos en este artículo sobre cómo quitar los granos internos, hay que tratarlos con cuidado para no empeorar la situación. Vamos a ver algunos remedios caseros y trucos para eliminar los puntos negros.
1.Con vaselina y calor: pon un poco de vaselina en el punto negro y haz que le alcance el vapor -de la ducha, por ejemplo- unos dos minutos. Después, lava la cara con agua caliente. Después, frota la zona suavemente con un cepillo de dientes con movimientos circulares para exfoliarla. Por último, con una herramienta para quitar espinillas presiona ligeramente sobre el punto negro para eliminarlo. Puedes comprar este pequeño artilugio en farmacias y tiendas de productos de belleza. Si lo haces con los dedos es más probable que rompas los vasos sanguíneos y te quede una marca o herida. Finalmente, lava la zona con agua y luego pon suavemente un tónico para cerrar el poro. También puedes aplicar un producto antibacteriano para evitar una posible infección.
2.Cremas para quitar los puntos negros: existen en el mercado multitud de productos específicos para tratar las pieles grasas con tendencia a generar puntos negros. cremas fáciles específicas sin receta puede resultar de ayuda.
Muchas de ellas llevan agentes que hacen una ligera exfoliación. Recuerda fijarte bien en comprar una crema que case con tu tipo de piel. Los ingredientes más comunes son el peróxido de benzoílo, que ayuda a disolver la capa de grasa de la piel y el ácido salicílico (también llamado BHA). Ambos pueden causar reacciones indeseadas en la piel por lo que es recomendable probarlas en pequeñas zonas primero.
3.La arcilla: tiene un gran potencial para absorber las impurezas de la piel y regular las secreciones sebáceas. Usa una mascarilla facial rica en arcilla una vez a la semana y notarás la diferencia.
Técnica para eliminar un punto negro profundo
Os dejamos esta guía paso a paso que podéis seguir con sumo cuidado para quitaros los puntos negros y comedones en casa:
1.Limpia la piel con un limpiador suave, soluble en agua y continúa con un tónico. Si encuentras uno que lleve niacinamida (también se conoce también como vitamina B3 para mejorar el tamaño del poro, mucho mejor)
2.Pon durante unos minutos un paño húmedo tibio (no caliente) sobre el área donde deseas realizar la extracción y luego seca la zona.
3.Utiliza un extractor de comedones. Primero debes presionar sobre el centro del punto negro y luego presionar suavemente hacia abajo y tirar a la vez hacia adelante.
4.Para una extracción más profunda del punto negro, envuelve tus dedos con pañuelos de papel y aplica una presión suave a los lados del punto negro (nunca clavando las uñas) y una vez que tengas el pellizco de piel haz movimientos en zigzag presionando hacia arriba para extraer toda la suciedad del interior del folículo. Si no puedes extraer nada prueba dentro de unos días.
Lo más importante es tomárselo con calma. Cualquier manipulación del punto negro antes de tiempo o demasiado fuerte no traerá más que un empeoramiento del problema. Si no estás seguro de poder hacerlo bien, lo mejor que te pongas en manos de especialistas.
Consejos para reducir los puntos negros
1.Tratamientos con plantas. Los tratamientos a base de plantas se recomiendan a menudo para el acné. Son, por ejemplo, los que incluyen el aceite esencial de árbol de té. De hecho, hace tiempo publicamos un artículo en el que os contábamos las ventajas de este aceite esencial. También se están investigando las propiedades de otras plantas como el tomillo, el áloe y la rosa.
2.Vapor. Dejar que el vapor de agua acaricie el rostro es una forma eficaz de ablandar los puntos negros antes de eliminarlos. La vaporización hace que la piel sude, lo que a su vez ayuda a eliminar las toxinas. También ablanda los poros, lo que facilita su extracción.
3.El bicarbonato de sodio. Es un exfoliante natural. Haz una pasta con bicarbonato y agua y ponla sobre la zona que quieras tratar. Frota suavemente la piel con los dedos durante unos minutos y lávate con agua. Repite dos veces por semana.
4.Limón, aceite y sal. La cualidad astringente del limón cortará la grasa mientras que los finos gránulos de sal actuarán como un exfoliante. La miel dejará la piel hidratada y ayudará a mantener alejados los gérmenes. Haz una pasta con estos tres ingredientes y aplícala sobre los puntos negros. Tras cinco minutos, frota en movimientos circulares con mucho cuidado para no dañar la piel durante unos minutos y deja que actuar la mezcla durante otros cinco minutos más. Lávate con agua tibia. Repite tres veces por semana.
5.Mascarilla de huevo. Las claras de huevo son conocidas por su capacidad para tensar la piel y eliminar los puntos negros. Puedes aplicarlas directamente sobre la piel o en forma de mascarilla. Además, al ser ricas en nutrientes, también mejoran la textura de la piel y eliminan la grasa sobrante.
6.Mascarilla de tomate. Los tomates son ricos en vitamina C y A. Además, tienen propiedades para aclarar la piel, absorber la grasa y reducir el tamaño de los poros. Esto es especialmente bueno para las personas con piel grasa, ya que la pulpa del tomate elimina eficazmente la grasa sobrante sin resultar agresiva. Corta unas cuantas rodajas de tomate. Frota una rodaja sobre la piel, centrándote en las zonas con puntos negros. También puedes aplicar la pulpa de tomate sobre la piel y lavarla con agua cuando se haya secado.
7.Arcilla. Las propiedades de absorción de grasa de la arcilla la hacen ideal para eliminarla, junto con otras impurezas. Las mascarillas hechas con tierra de batán y arcilla de caolín, cuando se usan regularmente en la cara, pueden ayudar a limpiar los poros.
Cómo prevenir la aparición de puntos negros
Ahora que sabes cómo deshacerte de ellos, lo mejor será que aprendas cómo evitar tenerlos o al menos hacer todo lo posible por tener cuantos menos mejor. Aquí van una serie de recomendaciones que te ayudarán a reducir los puntos negros.
1. Lávate la cara al levantarte, antes de acostarte y también siempre después de sudar.
2. Usa limpiadores no abrasivos en la piel y aplícalos con suavidad, usando las yemas de los dedos. Frotar con toallitas o esponjas puede irritar la piel.
3. Utiliza productos para la piel sin alcohol.
4. Evita el sol, ya que algunos medicamentos para el acné pueden hacer que su piel sea más sensible a los rayos UV.
5. Lávate el cabello graso con champú regularmente.
6. Evita tocarte la cara todo lo que puedas.
7. Cambia las fundas de las almohadas con mucha frecuencia.
Combinando el uso regular de tomate en mascarillas y aplicaciones puntuales con una buena higiene facial, el apoyo de otros remedios suaves y, cuando sea necesario, el consejo de un dermatólogo, es posible mantener los poros más limpios, reducir los puntos negros visibles y lograr una piel con un aspecto más uniforme y saludable a largo plazo.