¿Comer ajo crudo es bueno o malo?

Los estudios sugieren que comer ajo crudo es bueno para la salud. Ciertamente, no lo es tanto para el aliento, pero colocados sobre una balanza, sus efectos positivos (muchos demostrados y otros todavía pendientes de más investigaciones) superan ampliamente a los negativos a ojos de la mayoría.

Pero, ¿por qué es necesario comérselo crudo? Generalmente, los alimentos crudos conservan mejor sus propiedades, y el ajo no es una excepción. Su compuesto más conocido es la alicina, el cual se encuentra únicamente en el ajo fresco. De esta manera, para no desperdiciar ninguno de sus beneficios se considera que la estrategia más inteligente es no cocinarlo.

Cómo comer ajo crudo

Naturalmente, existen cosas más agradables que meterse un diente de ajo crudo en la boca. Por suerte, hay otras maneras de hacerlo gracias a que la cocina es un arte altamente abierto y creativo. Tú mismo puedes crear una nueva receta para adaptar el ajo crudo a tus preferencias personales.

Machacarlo o trocearlo es un excelente punto de partida. Así se consigue liberar la alicina y otros compuestos de azufre beneficiosos para la salud. Asimismo hace que sea más fácil combinarlo con otros alimentos, algo indispensable para que su sabor no sea tan fuerte.

Después de trocearlo o machacarlo, puedes preparar comidas fáciles y sabrosas. Durante el desayuno, puedes poner el ajo crudo sobre las tostadas del desayuno acompañado por un chorro de aceite de oliva. Si prefieres algo más elaborado, utilízalo como ingrediente en diferentes salsas con las que acompañar la carne, el pescado o la verdura. Por ejemplo, una salsa verde de ajo y perejil o un delicioso guacamole.

Beneficios

El ajo es bajo en calorías, razón por la que es totalmente compatible con las dietas de adelgazamiento. También vale la pena destacar su riqueza en vitamina C, vitamina B6 y manganeso.

Básicamente, el ajo ayudaría a vivir más y mejor debido a sus efectos beneficiosos sobre importantes factores de riesgo como la hipertensión arterial y otras enfermedades crónicas. Sus propiedades medicinales no pasaron inadvertidas para muchas civilizaciones antiguas:

Fortalece el sistema inmunológico

Gracias a que supone un impulso para el sistema inmunológico (aunque se necesitan más estudios al respecto), el ajo crudo puede ayudar a tratar y prevenir enfermedades comunes como la gripe o el resfriado.

Reduce la hipertensión arterial

La hipertensión arterial puede conducir a ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. Según los estudios, el ajo puede reducir la tensión arterial alta. En el caso del ajo negro, la efectividad sería igual a la de algunos medicamentos. Cabe señalar que para acceder a este importante beneficio no es suficiente con comer ajo de vez en cuando, sino que las dosis deben ser altas: alrededor de cuatro dientes diarios.

Mejora los niveles de colesterol

Aquellas personas con el colesterol alto se pueden beneficiar de incluir el ajo crudo en su dieta. Este alimento reduciría los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), especialmente en personas que han dado unos niveles altos en un análisis de sangre. Cabe señalar que en este caso, como en la mayoría, se debe combinar con una dieta adecuada y la práctica regular de ejercicio.

Protege contra el daño celular

Los radicales libres dañan las células del organismo. Este problema puede acelerar el proceso de envejecimiento. Gracias a su aporte de antioxidantes, el ajo puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer o la demencia.

Combate el cáncer

Existen estudios que demuestran que las personas que comen más ajo tienen menos probabilidades de desarrollar varios tipos de cáncer. Se considera que aporta unas sustancias que pueden prevenir y combatir cánceres de tipo digestivo, como el de esófago, estómago o colon.

Comer ajo crudo en ayunas

Este punto ha generado bastante controversia. Hay personas que afirman que comerlo en ayunas es mejor que hacerlo en otro momento del día. La razón es que, al igual que sucede con otros alimentos –como por ejemplo, el limón–, sus beneficios serían más significativos de esta manera. Los defensores del ajo crudo en ayunas también le atribuyen una acción beneficiosa en lo que respecta a la pérdida de peso.

Otros consideran que el ajo crudo por sí solo sirve de poco. No restan valor a sus propiedades, pero subrayan que lo importante no es comer alimentos concretos, sino llevar una dieta saludable. En cuanto a comerlo en ayunas, explican que no tiene demasiada relevancia el hecho de que en el momento de la ingesta el estómago de la persona se encuentre lleno o vacío, sea ajo u otro alimento.

Conociendo los diferentes puntos de vista, y teniendo en cuenta que todavía no existen estudios que respalden dicho hábito, corresponde a cada uno decidir si le da una oportunidad a los supuestos efectos milagrosos del ajo crudo en ayunas o, por el contrario, se une a los que lo consideran un disparate.


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