Medidas caseras para reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias

Frutas y verduras en el supermercado

Ingerir alimentos contaminados con bacterias, parásitos o virus a menudo requiere de la hospitalización de la persona e incluso en algunos casos (pocos afortunadamente) puede causar la muerte. Es por esta razón que las intoxicaciones alimentarias representan uno de los desafíos diarios más importantes a los que nos enfrentamos nosotros y nuestros familiares.

Los alimentos pueden contaminarse en la producción, por ejemplo mediante el agua utilizada para regar los campos, pero también en muchos puntos entre el procesamiento y la distribución, ya que hay que recordar que lo comemos pasa por muchas manos antes de llegar a nuestra mesa. Para reducir el riesgo de intoxicación alimentaria, sigue estas medidas en casa.

Asegúrate de que las superficies donde depositas los alimentos están limpias, así como los utensilios que utilizas para pelarlos, cortarlos, etc. Esto se consigue lavándolos con agua caliente y jabón. Lava también bien todos los vegetales, sobre todo aquellos que te vas a comer crudos, como por ejemplo, una manzana.

Separa los alimentos crudos de aquellos listos para el consumo para evitar la contaminación cruzada y refrigera o congela aquellos que sean perecederos en un plazo de dos horas después de comprarlos o cocinarlos.

Asegúrate de que los alimentos están bien cocidos antes de servirlos y utiliza la opción “descongelar” del microondas en lugar de dejarlos a temperatura ambiente cuando los saques del congelador.

Y por último, aunque no menos importante, mira siempre la fecha de caducidad de los productos envasados, pero antepón siempre tu sentido común; es decir, si un producto todavía no ha sobrepasado la fecha de caducidad pero presenta un olor o color extraños, deséchalo para evitar correr riesgos innecesarios.


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