Consejos para tratar los espasmos del esófago

dolor

Los espasmos del esófago o cardioespasmos son contracciones musculares espasmódicas en una parte del estómago, más exactamente en la boca del estómago. Cuando se producen, aparece un dolor intenso en el estómago, lo que suele producir regurgitaciones. Se trata de una patología que afecta a ambos sexos, pero que de una forma más especial son las mujeres las que más lo sufren, y por lo general las personas muy nerviosas o de gran sensibilidad.

Generalmente, la causa de los espasmos de esófago es una distonía del sistema nervioso a nivel de esta zona. Esta enfermedad conlleva una sensación de comida bloqueada a lo largo de su recorrido. Con el tiempo, aparecen dolores y una inflamación importante del estómago. Además del dolor, se manifiestan náuseas, eructos, vómitos, y desconcierto.

Tratar los espasmos de esófago a base de remedios naturales

En primer lugar se debe comer tranquilamente y sin prisas. Se deben evitar los entornos estresantes. Tampoco se debe beber durante la comida, se deben sobre todo evitar las bebidas frías y con gas.

Un remedio útil para tratar el cardioespasmo consiste en comer pequeñas cantidades cada 3 horas, a lo largo de todo el día. La comida debe ir acompañada de pan seco porque absorbe el exceso de jugo gástrico.

Todos los días conviene tomar una infusión a base de salvia, de menta y de manzanilla a partes iguales. Una vez que se ha realizado la mezcla, se vierte una cucharada de la mezcla en una taza de agua hirviendo, y una cáscara de limón. Se deja reposar durante 10 minutos. Después se filtra, y se puede añadir miel al gusto. Se trata de una infusión digestiva, razón por la cual se debe tomar después de las comidas.

Cada mañana en ayunas se debe tomar una ducha de 5 minutos con agua fría. Para el agotamiento nervioso y la depresión conviene darse un baño dos veces a la semana a una temperatura de 40 grados. También es bueno darse un baño a base de tomillo. Para preparar este agua, se debe hervir un litro de agua con un puñado de tomillo durante 3 minutos.

Una vez pasado este tiempo, se vierte la infusión en el agua de este baño. Este baño debe durar 15 minutos manteniendo el agua a temperatura constante. El baño conviene darse dos tres o cuatro horas después de la comida. Cuando se está metido en la bañera, lo ideal es frotar suavemente el vientre a través de movimientos circulares.

Una vez terminado el baño, se frota de nuevo el vientre con una toalla húmeda en agua templada. Después se seca bien el cuerpo y se cubre correctamente.


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