Consejos para afrontar tu primera clase de yoga

Postura de yoga para el dolor de cabeza

El yoga tiene cada vez más adeptos, pero también son muchas las personas que lo abandonan durante las primeras clases. Sentirse demasiado pesado y frustarse por no poder seguir el ritmo de la clase se encuentran entre las principales causas.

Si pones en práctica estos consejos, ayudarás a tu cuerpo y tu mente a adaptarse a las peculiaridades del yoga para de esta manera en unas semanas comenzar a notar sus beneficios, como una mejor postura corporal, la eliminación del estrés…

No vayas con el estómago lleno. Practicar yoga justo después de comer dificulta adoptar las posturas en que se basa esta disciplina oriental. Asegúrate de que transcurre al menos una hora entre tu última comida y la clase de yoga, e intenta que no sea nada demasiado pesado. Cuanto más ligeros nos sintamos, más partido sacaremos del yoga. Un error habitual es dar por sentado que el yoga es únicamente sentarse sobre una esterilla a meditar, cuando en realidad es tan exigente como cualquier otro deporte.

Confía en el profesor. Seguir el ritmo del maestro puede ser difícil al principio. Independientemente de si te sientes demasiado rápido o demasiado lento en relación a los demás, debes confíar en sus elecciones para la secuenciación y esforzarte todo lo que puedas por seguir el ritmo de la clase.

No seas demasiado duro contigo mismo. Pueden pasar meses hasta que una “mente de principiante” consigue apartar las ideas preconcebidas acerca de lo que puede y no puede hacer. No te frustres si eres el único de la clase que no consigue aguantar una determinada postura. Si mantienes una actitud positiva, tu cuerpo y tu mente se adaptarán más rápidamente al yoga y antes de que te des cuenta, estarás haciendo cosas que hasta hace poco considerabas imposibles.


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