Consejos a la hora de cocer correctamente los garbanzos

Garbanzos

Antes de cocer los garbanzos, debemos meterlos en agua durante al menos 12 horas fuera de la nevera, en un lugar fresco y alejado de la humedad. Si preferís dejarlos en la nevera, habrá que esperar al menos 24 horas. Los garbanzos deben estar completamente cubiertos de agua.

Si el agua que se utiliza para meter los garbanzos es muy calcárea, es posible añadir una cucharada de café de bicarbonato de sosa. Pero cuidado, con la cantidad de bicarbonato que se incorpora, y el tiempo que se dejan los garbanzos dentro, porque este producto podría modificar su sabor si permanecen demasiado tiempo del previsto. Si añadimos bicarbonato, 8 horas metidos en agua es suficiente.

Si se desea, se puede añadir un poco de sal durante el tiempo en que están metidos en el agua, pero lo ideal sería salarlos en los últimos minutos de la cocción. En cuanto a la cantidad a prever por persona, esto varía en función del plato que se cuenta con preparar. Si se preparan para servirlos como plato único, hay que prever 100 gramos por persona. Veréis que el tamaño del garbanzo aumenta a medida que se va cociendo.

Una vez que el tiempo de meterlos en agua se ha pasado y que los garbanzos están listos, se escurren con ayuda de un colador y se lavan bien. Esta etapa es muy importante, por lo tanto nunca olvidéis lavarlos. Con el fin de cocer los garbanzos, se puede coger una cacerola bastante grande y verter un litro de agua. Se añade una hoja de laurel si se desea. Lo mejor es que el agua tenga el mínimo de calcio y de magnesio posible. Para ello, se puede utilizar agua embotellada. Se pone a cocer el agua a fuego intenso.

Cuando el agua está hirviendo, se añaden los garbanzos. El agua debe cubrir completamente los garbanzos y superarlos de al menos 3 centímetros. Si se hace en una olla express, conviene cerrarla una vez que los garbanzos están en su interior, se baja el fuego cuando empieza a silbar y se deja la salida del vapor al mínimo. Si se trata de una cacerola normal, sin presión, se cierra la tapa con el fin de acelerar la cocción.

Para las cacerolas tradicionales, conviene dejar cocer los garbanzos durante 10 minutos a fuego intenso. Después se para la cocción, se escurren, y se añade una nueva agua y se deja cocer a fuego suave. Este proceso puede durar hasta 2 horas. Se salan los garbanzos al gusto después de haber cambiado el agua. En el caso de la olla express, la sal se añade en el momento que se meten los garbanzos y un poco más cuando se baja el fuego. Con este tipo de cacerolas, los garbanzos se cuecen en 45 minutos aproximadamente.

Cuando están bien cocidos, se retiran del fuego y se escurren con el fin de retirar el agua de la cocción. Cocer garbanzos es un proceso lento que exige bastante entrega. Si se mezclan con un alimento salado, no conviene añadirle sal.


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