Cómo luchar contra la ansiedad y la depresión otoñales

Depresión

Durante el otoño, los días se acortan mucho respecto al verano. La mayoría de personas se adaptan sin dificultad al hecho de que anochezca antes de las 6 de la tarde, pero algunas, que suelen ser las más sensibles, padecen ansiedad y depresión como consecuencia de la disminución de horas de luz solar.

Esto se debe a un trastorno conocido como TAE (trastorno afectivo estacional). Las estaciones cambian, y con ellas la luz solar, lo que afecta al ritmo circadiano, un reloj interno del cuerpo humano el cual participa en la producción de hormonas, así como en las ondas cerebrales. Esto provoca que las personas altamente sensibles experimenten cambios en su estado de ánimo debido a que el sistema nervioso central genera una airada respuesta similar a la que produce el jet lag.

Sobrevivir a los días cada vez más cortos, durante los cuales salimos del trabajo y ya es completamente de noche, es más sencillo si tomamos conciencia de que a finales de diciembre, los días comenzarán de nuevo a alargarse. La mentalización ayuda, pero a veces no es suficiente, y en esos casos podemos probar a reorganizar la agenda para obtener la mayor cantidad de luz solar posible o recurrir a la terapia de luz blanca brillante.

Los suplementos de vitamina D son otro remedio para el TAE debido a que muchas enfermedades, especialmente la depresión, están asociadas a una deficiencia de este nutriente. No dudes en consultar a tu médico sobre esta cuestión, sobre todo si has experimentado un bajón anímico con la entrada del otoño. No obstante, también puedes probar unos días por tu cuenta a ver si tu cuerpo responde positivamente al aumento de alimentos ricos en vitamina D en la dieta, como el aceite de hígado de bacalao, el salmón, el atún, la leche, el yogur, los huevos y los cereales fortificados con vitamina D.


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