Cómo identificar la causa de tu dolor de garganta

Dolor de garganta

El dolor de garganta es quizá el síntoma más desagradable del resfriado. Tragar la comida se vuelve un suplicio y hasta algo tan fácil como hablar provoca dolor. Es muy molesto incluso cuando tenemos la garganta en estado de reposo debido a la constante sensación de irritación y mal sabor de boca.

A pesar de que no existe una cura para el dolor de garganta causado por el virus del resfriado, sí que existen maneras de ayudar a que las personas se sientan más cómodas, como beber líquidos calientes, hacer gárgaras con agua tibia con sal, chupar cubitos de hielo o tomar algún medicamente sin receta como el paracetamol, el ibuprofeno o caramelos para chupar.

Sin embargo, antes de apostar por alguno de estos métodos para aliviar el dolor de garganta, es importante descartar que se trate de una faringitis o una amigdalitis. Los síntomas causados por los estreptococos suelen ser más graves que los del virus del resfriado, e incluyen dolor de garganta súbito, pérdida de apetito, dolor al tragar, mal aliento, glándulas linfáticas inflamadas en el cuello o amígdalas rojas con manchas blancas y fiebre. Si sospechamos que tenemos faringitis o amigdalitis, hay que acudir al médico para comenzar con el correspondiente tratamiento.

Si por el contrario tu dolor de garganta va acompañado de goteo nasal, estornudos, tos, dolor de cabeza leve, dolores corporales leves y fiebre es muy probable que esté causado por el virus del resfriado común. Y si el dolor de garganta viene solo, es decir, sin ningún otro síntoma, puede que se deba al tabaquismo, la contaminación, los irritantes del aire, las alergias o el ambiente seco, pero si persiste este tipo de dolor hay que pedir cita con el médico para que determine que todo está en regla mediante un chequeo.


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