4 pasos para reparar los pies después del running

pies sanos

Después de entrenar, muchas personas vuelven rápidamente a sus rutinas, pero es fundamental tomarse un tiempo para recuperarse, y en especial para reparar los pies. Y es que si esta parte del cuerpo no está saludable, correr puede convertirse en un auténtico suplicio.

Seguir estos sencillos cuatro pasos te ayudará a mantener los pies en unas condiciones óptimas para que puedan seguir funcionando a pleno rendimiento en tus sesiones de running durante mucho tiempo.

Haz estiramientos. Siéntate con las piernas estiradas y arruga los dedos hacia abajo; mantenlos así durante 20 segundos. Después dóblalos hacia ti tanto como te sea posible, intentando formar un ángulo de 90 grados con el empeine. Aguanta la posición durante otros 20 segundos. Repite todo el ejercicio tantas veces como consideres necesario.

Pon los pies en remojo. Este método para reparar los pies después del running es tan antiguo como eficaz. Sólo llena un cubo con agua tibia, añade sal de Epsom y comprueba como en cuestión de minutos tus músculos se van destensando y van volviendo poco a poco a su estado normal.

Realiza un masaje. Aplicar una crema de pies (muy aconsejable la de árnica) te ayudará tanto a calmar el dolor como a reducir la inflamación. Además, hidratar los pies cuando se termina de entrenar es clave para prevenir el doloroso agrietamiento de la piel que se produce cuando el impacto del running se une a la piel reseca.

Ponte unas medias de compresión. Puedes dejártelas durante una hora o buscar unas compatibles para dormir en pos de una mejor circulación sanguínea y de acelerar la recuperación muscular, para levantarte al día siguiente sintiéndote como nuevo y listo para otra sesión de running.


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