
El tomate lo encontramos en multitud de platos de nuestra gastronomÃa; lo más común es verlo en su forma más natural en una ensalada, o bien triturado para hacernos degustar un delicioso gazpacho. Sin embargo, este fruto es mucho más que un ingrediente versátil en la cocina.
Aun asÃ, el tomate nos aporta mucho más que su sabor, las vitaminas, nutrientes y cualidades hacen de este fruto un súper alimento. Sus propiedades provienen, en gran medida, de una agricultura sostenible y cultivos naturales que preservan sus componentes esenciales.
Cuando optamos por tomar su jugo, un zumo de tomate no ha perdido ninguna cualidad que posee la pieza de fruta entera; además, facilita su ingesta y nos aporta todas y cada una de sus vitaminas. Es muy sencillo de preparar un jugo natural de tomate, tanto, que es imposible creer que alguien no se anime a prepararlo.
Cómo hacer zumo de tomate

Existen diversas formas de elaborar esta bebida según el tiempo y los utensilios disponibles. Lo primero que debemos hacer es limpiar bien los tomates seleccionados y quitarles las pepitas. Lo ideal es que estuvieran refrigerados por lo menos durante horas para que el jugo salga fresco, aunque para potenciar el sabor original, algunos recomiendan no mantenerlos en la nevera hasta justo antes de la elaboración.
Para una textura más fina y profesional, se recomienda la técnica del escaldado: hacer un corte en cruz en la base del tomate y sumergirlo en agua hirviendo durante 30 segundos. Esto permite retirar la piel fácilmente, ganando en suavidad, aunque se pierda una pequeña parte de la fibra.
Método con licuadora: Cortamos los tomates a dados y los introducimos en una licuadora. Trituramos durante varios minutos. Si el resultado es muy espeso, podemos añadirle un vaso de agua o cubitos de hielo para enfriarlo y aligerarlo simultáneamente.
Método sin licuadora: Para quienes buscan rapidez, se pueden triturar tomates rojos con una batidora de mano y una rama de apio troceada (sin hebras). Si se desea una textura sedosa, se puede colar el resultado final.
Una vez que la textura nos convence, podemos añadirle hojas de albahaca fresca, unas gotitas de limón y una pizquita de sal. El resultado es asombroso. Para quienes buscan sabores más intensos, se pueden agregar gotas de salsa Worcestershire, pimienta negra o tabasco.
Propiedades y beneficios

Este zumo es perfecto ya que puedes obtener grandes cantidades de vitamina A, C y E, además de vitamina K, hierro, calcio y potasio. Posee altos niveles de ácidos orgánicos y licopenos. Este pigmento carotenoide es un poderoso antioxidante que neutraliza los radicales libres y reduce el estrés oxidativo.
Los beneficios más destacados incluyen:
- Salud Cardiovascular: Ayuda a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), disminuyendo el riesgo de hipertensión y aterosclerosis.
- Prevención de Enfermedades: Los licopenos son perfectos para mantener a raya algunas enfermedades como el cáncer, especialmente el de próstata.
- Visión y Piel: Gracias al betacaroteno y la vitamina A, previene la degeneración macular y protege la piel de los daños solares, favoreciendo la producción de colágeno.
- Sistema Inmunitario: Su alta concentración de vitamina C fortalece las defensas contra gripes y resfriados.
- Efecto Antiinflamatorio: Sus compuestos bioactivos ayudan a reducir la inflamación general, siendo útil en condiciones como la artritis.
En cuanto al valor nutricional, una taza (240 ml) aporta aproximadamente 41 calorÃas, 2 g de proteÃna y 2 g de fibra, siendo una opción muy baja en azúcares comparada con otros zumos de frutas.
El zumo de tomate y la pérdida de peso
Es una buena opción si se quiere adelgazar, ya que es una fruta diurética, ayuda a tener buenas digestiones y sacia el apetito. Al estimular la producción de carnitina, se considera que ayuda al cuerpo a quemar grasas de forma más eficiente.
Además, actúa como un agente drenante que activa el metabolismo. Sin embargo, es importante aclarar que no existe el concepto cientÃfico de «desintoxicación» exclusiva mediante bebidas, ya que el hÃgado y los riñones se encargan de eliminar las toxinas. El zumo de tomate es un complemento saludable, pero la pérdida de peso requiere una dieta equilibrada y actividad fÃsica.
Contraindicaciones y precauciones
Debemos tener en cuenta que si se consume mucha cantidad de tomate puede ser perjudicial para el organismo. Todo debe ser consumido en su justa medida.
Las principales contraindicaciones son:
- Acidez y Reflujo: Debido a su naturaleza ácida, puede provocar ardores, malestares estomacales o reflujo esofágico en personas sensibles o con úlceras.
- Flora Intestinal: Un exceso puede afectar la flora intestinal y provocar cólicos fuertes.
- Restricción de Potasio: Personas con patologÃas renales, insuficiencia cardÃaca o acidosis metabólica deben moderar su consumo por el alto nivel de potasio.
- Llagas Bucales: No se recomienda en casos de mucositis o aftas, ya que la acidez intensifica el dolor.
Recordamos que algunos componentes pueden servir como laxante suave, ayudando contra el estreñimiento, pero siempre deben tomarse en cantidades moderadas.
Consumir al menos 200 ml de jugo de tomate nos mantendrá fuertes y saludables. Es recomendable tomarlo recién hecho para evitar que se separe la parte sólida de la lÃquida y para asegurar la máxima concentración de vitaminas y antioxidantes.
