El medicamento para la pérdida de peso Wegovy, fabricado por Novo Nordisk, se ha convertido en uno de los fármacos más recetados en Europa y Estados Unidos para combatir la obesidad. Sin embargo, su creciente popularidad también ha puesto el foco sobre una serie de efectos adversos que están generando preocupación entre los profesionales sanitarios. Las autoridades reguladoras y los especialistas empiezan a alertar de que la semaglutida, su principio activo, podría estar asociada a complicaciones que van más allá de las molestias gastrointestinales típicas, como náuseas o vómitos.
El debate se ha intensificado en los primeros meses de 2026 después de que tanto la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) como varios estudios independientes hayan señalado posibles vínculos entre estos fármacos y problemas oculares severos, así como un incremento significativo de ciertos riesgos durante los procedimientos quirúrgicos. Aunque las compañías farmacéuticas defienden la seguridad de sus productos y subrayan que los beneficios superan los riesgos, la comunidad médica pide cautela y más investigación.

La EMA vincula Wegovy con una rara lesión ocular que puede causar ceguera
Uno de los hallazgos más llamativos se refiere a la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica, conocida por sus siglas NAION. Se trata de una afección poco frecuente que ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el nervio óptico disminuye de forma brusca, lo que puede provocar una pérdida de visión repentina, indolora y en muchos casos permanente en uno de los ojos.

Olas de demandas en Estados Unidos por falta de advertencias
La preocupación por este posible efecto secundario ha trascendido el ámbito sanitario y ha llegado a los tribunales. Según ha publicado The Wall Street Journal, más de 90 demandas han sido presentadas en tribunales estatales de Nueva Jersey contra Novo Nordisk desde 2025, en representación de pacientes que afirman haber desarrollado NAION después de usar Ozempic o Wegovy.
Las compañías, por su parte, niegan que exista una relación causal demostrada entre sus fármacos y la NAION. Tanto Novo Nordisk como Eli Lilly defienden que los ensayos clínicos aleatorizados no han mostrado un aumento del riesgo de esta patología. Los abogados de las farmacéuticas señalan además que la NAION presenta factores de riesgo propios, como la diabetes tipo 2, la hipertensión o la apnea del sueño, que también están muy presentes en la población que consume estos medicamentos.
Riesgo once veces mayor de aspiración pulmonar durante la anestesia
Pero los problemas oculares no son la única preocupación que generan estos fármacos. Una investigación presentada en la Reunión Anual de la Asociación de Anestesistas del Reino Unido, celebrada en Liverpool y publicada en la revista Anaesthesia, ha puesto sobre la mesa un riesgo diferente pero igualmente serio: los pacientes que toman agonistas del receptor GLP-1 tienen once veces más probabilidades de sufrir regurgitación o aspiración pulmonar durante un procedimiento bajo anestesia.

¿Cuánto tiempo hay que suspender la medicación antes de una cirugía?
Uno de los aspectos más debatidos entre los anestesistas es cuánto tiempo antes de una intervención debe suspenderse el tratamiento. Las guías clínicas actuales de la Asociación de Anestesistas del Reino Unido recomiendan no interrumpir estos fármacos durante el periodo perioperatorio, una postura que el nuevo estudio cuestiona abiertamente.
Los investigadores admiten que todavía no está claro el tiempo óptimo de suspensión y que sus resultados no permiten establecer una causalidad directa, puesto que la obesidad y la diabetes, dos condiciones muy frecuentes entre los usuarios de estos fármacos, también son factores de riesgo conocidos para la aspiración pulmonar. Aun así, insisten en que se trata de una asociación lo bastante llamativa como para tenerla en cuenta en la práctica clínica diaria.
La importancia de informar al anestesista
Con el aumento del uso de estos medicamentos, tanto para la diabetes como para el control del peso, los especialistas subrayan la necesidad de que los pacientes sean transparentes sobre su medicación cuando van a someterse a cualquier intervención que requiera anestesia, ya sea una cirugía mayor o un procedimiento ambulatorio. No basta con mencionar los problemas gastrointestinales o los cambios en la visión; el anestesista debe saber exactamente qué fármacos se están tomando y desde cuándo.
En España, el uso de Wegovy se ha disparado en los últimos años y las consultas de endocrinología y atención primaria atienden a un número creciente de pacientes que lo utilizan. Los especialistas españoles consultados coinciden en que el riesgo absoluto sigue siendo bajo y que estos fármacos son una herramienta eficaz para combatir la obesidad y sus complicaciones metabólicas. Sin embargo, insisten en que la seguridad debe basarse en la información completa y en la comunicación fluida entre el paciente y todos los profesionales implicados en su cuidado.
La situación actual refleja una realidad compleja en la que los beneficios de unos fármacos que han transformado el tratamiento de la obesidad conviven con riesgos que deben ser comunicados de manera transparente. La decisión de la EMA de actualizar las fichas técnicas y la aparición de demandas en Estados Unidos son un recordatorio de que el seguimiento a largo plazo de estos medicamentos será fundamental para definir sus indicaciones y su seguridad en los próximos años. Por ahora, la recomendación de los especialistas es clara: quien tome Wegovy, Ozempic o cualquier medicamento similar debe informar a su médico de cualquier síntoma visual nuevo y recordar siempre al anestesista que está siguiendo este tratamiento antes de una operación.

