Un desayuno completo, ideal para una buena salud

Tomar un desayuno completo a diario es la regla de oro para mantener una salud fuerte y un organismo en buena forma. Para ello es necesario tomarse el tiempo necesario para desayunar por la mañana, entre 15 y 20 minutos son suficientes para el primer plato del día. Las personas que toman un desayuno tienen menos posibilidades de engordar que aquellas que no lo toman y sienten mucho menos cansancio al final de la mañana.

Además, las personas que se toman el tiempo necesario para ingerir un desayuno completo y equilibrado no sienten hambre antes de la hora de la comida, y por lo tanto tienen menos tentaciones de picotear antes de mediodía.

Conviene comer proteínas contenidas en los huevos, el pescado, la carne, los quesos y productos lácteos, pero también las legumbres como las famosas beans inglesas, además de una pequeña dosis de cereales.

Las proteínas nos ayudan intelectualmente y físicamente a mantenernos despiertos y en activo toda la mañana haciendo que seamos más productivos, además de permitir el retraso del momento del hambre a lo largo del día.

Beber un gran vaso de agua al despertarse ayuda a evacuar las impurezas de la noche, da vida a las células y activa los riñones. Un poco de limón en el agua, para los más valientes, será todavía mucho más eficaz.

Comer cereales integrales, que tienen muchas fibras, ayuda a difundir su energía de forma lenta en el organismo, lo que permite mantenerse durante más tiempo en activo antes de la comida.

No conviene olvidarse de las materias grasas. A veces se piensa que son nefastas, pero son vitales. Ciertas materias grasas son de hecho excelentes para la salud. Algunos aceites o margarinas pueden ser integrados en el desayuno.

Tomar una fruta o beber un zumo de frutas no concentrado por la mañana permite hacer el lleno de vitaminas, minerales, glúcidos y fibras. Su índice glicémico bajo permite que os mantengáis en activo durante toda la mañana, puesto que contrariamente a lo que se pensaba hasta los años 80, no son las féculas, sino las frutas y verduras frescas crudas las que mayor tasa de azúcares lentos contienen.

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Alimentos, Nutrición

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa, tiene varias publicaciones en el mercado. Actualmente trabaja en una nueva novela. Apasionado por el mundo de la nutrición, y la salud natural, ha trabajado para diferentes medios de comunicación especializados en la temática.

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