Tres ejercicios que todo el mundo debería conocer

Flexiones

Si has tenido la oportunidad de probar varios entrenamientos, te habrás dado cuenta de que aparecen los mismos ejercicios una y otra vez. Esto se debe a que son altamente eficaces y, combinándolos, se pueden trabajar los principales grupos musculares del cuerpo.

Base para movimientos más complicados, estos son tres de los ejercicios que todo el mundo debería conocer. Considera echarles un vistazo tanto si estás empezando en el fitness y necesitas familiarizarte con ellos como si eres veterano y necesitas un refresco.

Sentadillas

Sentadillas

Colócate de pie con los pies paralelos y sepáralos a la anchura de los hombros. Llévate las manos a la parte posterior de la cabeza y apunta con los codos hacia afuera, formando una especie de “T” con tu cuerpo.

Dobla las rodillas y, bajando las caderas intensamente, coloca tus muslos en paralelo al suelo. Para hacer las sentadillas correctamente, hay que dirigir el peso hacia los talones.

Ve enderezando las piernas hasta volver de nuevo a la posición inicial. Cuando estés de pie, asegúrate de apretar los glúteos para sacar el máximo partido al ejercicio.

Esto cuenta como una repetición.

Flexiones

Flexiones

Comienza en la posición de plancha, es decir, con todo el cuerpo en paralelo al suelo y sosteniendo el peso únicamente en pies y manos.

Coloca rectos los brazos y las piernas, con los hombros por encima de las muñecas. Inhala y, a medida que exhalas, dobla los codos hacia los lados y baja el pecho hacia el suelo. Detente cuando los hombros se alineen los codos. Inhala para enderezar los brazos.

Esto cuenta como una repetición.

Abdominales

Abdominales

Túmbate en el suelo sobre tu espalda. Dobla las rodillas y coloca los pies planos sobre el suelo. Cruza las manos sobre el pecho, de manera que cada una quede en el hombro opuesto. También puedes ponerlas detrás de la cabeza, como en la imagen.

Manteniendo tanto los talones como los dedos de los pies en el suelo, aprieta los músculos abdominales y levanta primero suavemente la cabeza, seguida por los omóplatos. Continúa subiendo hasta que la espalda forme un ánngulo de alrededor de 90 grados con el suelo.

Mantén la posición durante un segundo y, de manera controlada, regresa de nuevo a la posición de partida.

Esto cuenta como una repetición.

Nota: Para este ejercicio puedes utilizar una esterilla u otro objeto para no hacerte daño en la espalda.


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