Esta es una sopa light que es muy sencilla de realizar, que tiene un delicioso sabor y que podrás realizar en una mínima cantidad de tiempo y también de elementos. Ahora bien, es importante mencionar que podrás incorporarla en cualquier comida del día o también ingerirla como entrada.
Esta sopa de acelga y zanahoria light fue ideada especialmente para todas aquellas personas que están poniendo en práctica un régimen dietario para adelgazar algunos kilos que tienen de más o un plan de mantenimiento de peso debido a que solamente te aportará una mínima cantidad de calorías.
Ingredientes:
> 2 atados de acelga.
> 1 kilo de zanahoria.
> 2 dientes de ajo.
> Sal.
> Pimienta.
Preparación:
Primero deberás lavar cuidadosamente las hojas de acelga, cortarles las pencas y también quitarles las zonas que están feas, también tendrás pelar todas las zanahorias y los dientes de ajo. Una vez que están preparadas todas las verduras deberás cortarlas en trozos de medianos a pequeños.
Tendrás que colocar una olla grande llena de agua a calentar, una vez que hirvió el agua deberás agregarle la acelga, la zanahoria, los dientes de ajo y las hojas de perejil y condimentar con la cantidad de sal y la pimienta que desees. Tendrás que cocinar a fuego moderado hasta que las verduras estén tiernas.
Beneficios y perfil nutricional de esta sopa ligera

Las acelgas aportan vitaminas A, C y K, minerales como magnesio y potasio, además de fibra que favorece la saciedad y el tránsito intestinal. La zanahoria añade betacarotenos con efecto antioxidante y un toque naturalmente dulce que equilibra el ligero amargor de la acelga.
Al no incluir lácteos en la base, esta sopa es adecuada para dietas ligeras, veganas o con intolerancia a la lactosa. Puedes usar agua o caldo de verduras para ajustar el sabor sin elevar las calorías.
Ingredientes opcionales y sustituciones saludables

- Patata (1 mediana, 200 g aprox.): aporta cremosidad sin añadir lácteos.
- Cebolla (1 unidad) y puerro (1/2): suman aroma suave y dulzor natural.
- Champiñón Portobello (125 g): añade umami y cuerpo a la crema.
- Ajo (hasta 3 dientes): refuerza el carácter de la sopa.
- Pimentón de la Vera dulce (1 cdita): realza el sabor con un toque ahumado.
- Caldo o agua (500–550 ml para 3–4 raciones): regula densidad y sabor.
- Para variar: algunas espinacas o brócoli funcionan muy bien con la base de acelga y zanahoria.
Métodos de cocción y texturas: sopa clara o crema

Para una versión más aromática, rehoga en 1–2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra el ajo con la patata (y, si usas, cebolla o puerro) durante 8–10 minutos. Incorpora las pencas de la acelga en dados y el pimentón, cocina 5 minutos, añade las hojas troceadas, cubre con caldo o agua y cuece 15–20 minutos.
Si prefieres una crema fina, tritura al final hasta obtener textura sedosa. Para una sopa clara, omite el triturado y sirve con el caldo y las verduras en trozos tiernos.
Con olla exprés u olla rápida, tras el rehogado cubre con líquido, cierra y cocina 8–10 minutos desde que tome presión; despresuriza, ajusta sal y decide si trituras o sirves tal cual.
Raciones, tiempos y calorías aproximadas
Con las cantidades básicas obtendrás 3–4 raciones. El tiempo de preparación es de unos 10 minutos y la cocción ronda 20–30 minutos (menos con olla rápida). La sopa aporta en torno a 90–120 kcal por ración si usas solo verduras y caldo; puede subir ligeramente con aceite de oliva o patata.
Consejos de compra, aprovechamiento y presentación
Elige acelgas de hoja verde intensa y pencas firmes. Separa hojas y tallos: los tallos admiten salteados y cremas, y las partes más fibrosas se pueden congelar para aromatizar caldos. Para mitigar el amargor, añade ajo al rehogado o una pizca de pimentón.
Sírvela con un hilo de aceite de oliva, pimienta recién molida, perejil fresco o unos picatostes integrales. Como plato único ligero, acompáñala con proteína magra (pavo, legumbres) para completar el menú.
Una preparación versátil, saludable y económica que puedes adaptar a tu gusto: en versión sopa clara para una comida reconfortante o triturada como crema suave, siempre con el equilibrio perfecto entre sabor y ligereza.