
Muchas personas sufren un enrojecimiento de la cara al practicar ejercicio, asà como en otras situaciones donde se produce un aumento de la temperatura corporal, como al entrar en contacto directo o indirecto (a través de cristales y ventanas) con los rayos solares, especialmente los del mediodÃa.
Por lo general, esta condición es inofensiva para la persona que la padece. No es más que el organismo intentando irradiar el calor hacia fuera, para impedir un sobrecalentamiento. Después de un tiempo en reposo, el cuerpo se enfrÃa y todo vuelve a la normalidad. Sin embargo, hay quienes se sienten incómodos mientras les dura esta rojez. Y es que en algunos casos puede ser bastante intensa y tienen que volver al trabajo de manera inmediata. Los siguientes remedios te ayudarán a prevenirla y aliviarla:
Durante el entrenamiento, puedes ir mojando tu rostro con agua frÃa cada vez que te lo notes caliente. Si deseas más eficacia, lánzate un chorro de agua sobre la cabeza. Asegúrate también de que la ropa que llevas es lo más transpirable posible.
Cuando las temperaturas son altas, intenta programar tu entrenamiento para primera hora de la mañana o después de la puesta de sol. Se trata de tomar medidas que eviten que el cuerpo se caliente en exceso.
¿Prefieres esperar a terminar el entrenamiento para aliviar tu rojez? Toma una bolsa de hielo o una botella con algún lÃquido muy frÃo (casi congelado) y colócatela suavemente en el cuello. El golpe de frÃo en la arteria carótida enfriará el flujo de sangre que va hacia la cara, lo que en la mayorÃa de casos nos devuelve nuestro color de cara natural de manera casi instantánea.