Los canelones con espinacas son una de las mejores formas de disfrutar de la pasta y de una buena ración de verduras casi sin darse cuenta. Esta receta combina una pasta suave, un relleno cremoso y aromático y una capa ligera de bechamel gratinada con queso, ideal tanto para el día a día como para ocasiones especiales en familia.
Ingredientes básicos para la receta de canelones con espinacas
Para que los canelones queden jugosos, sabrosos y equilibrados, es importante elegir buenas espinacas, una pasta de calidad y una bechamel con el punto justo de cremosidad. Puedes usar espinaca fresca o congelada, placas de canelones tradicionales para cocer o incluso placas precocidas, adaptando los tiempos según indique el fabricante.
Si deseas una versión más completa, puedes enriquecer estos canelones con piñones tostados, quesos cremosos como ricotta o queso crema y una mezcla de quesos rallados para gratinar, que aportan sabor y una textura crujiente muy agradable en la superficie.
Preparación de las espinacas para el relleno
Para comenzar a preparar esta receta de canelones con espinacas, la primera cosa que se debe hacer es cocer las espinacas. Se pone una cacerola con agua al fuego, se añade un poco de sal y cuando el agua esté hirviendo, se añaden las espinacas lavadas sin tallos. Se dejan cocer durante diez minutos, se escurren después en un colador y se cortan con ayuda de un cuchillo. Cuando las espinacas están listas, se reservan.
Si se utilizan espinacas congeladas, es fundamental descongelarlas bien, escurrirlas a conciencia y, si es necesario, presionarlas con una cuchara o con las manos para eliminar el exceso de agua. De este modo se evita que el relleno quede aguado y pierda consistencia.
En este punto se pueden picar un poco más finas con un cuchillo o en un robot de cocina, pero sin excederse para que no suelten demasiada agua y mantengan una textura agradable al masticar.
Cocción de las placas de pasta para canelones
Ahora es el momento de hervir las hojas de la pasta para canelones. Se coloca una gran cacerola de agua al fuego, se añade una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva. Se meten las hojas de pasta y se remueven de vez en cuando con una cuchara de madera para impedir que se peguen o que se rompan.
Basta con 8 ó 10 minutos de cocción, aunque es necesario comprobar el tiempo indicado en el embalaje, ya que cada marca puede requerirlo distinto. Mientras la pasta hierve, es recomendable que el agua mantenga un hervor vivo para que las placas se muevan y no se queden pegadas en el fondo.
Se retiran de la cacerola cuando estén blandas pero todavía manejables, se escurren y se colocan cuidadosamente sobre el plano de trabajo, preferiblemente sobre un paño de cocina limpio para que absorba el exceso de agua y las placas no se rompan al rellenarlas.
Cómo preparar un relleno de espinacas sabroso y cremoso
La etapa siguiente consiste en preparar el relleno para los canelones a base de espinacas. Primeramente se pelan y se trocean los dientes de ajo, luego se rehogan en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio, hasta que empiecen a dorarse ligeramente y desprendan su aroma.
Cuando el ajo está ligeramente dorado, se añaden los piñones pelados y se espera a que se tuesten un poco. Este paso aporta un toque crujiente y un sabor muy característico al relleno. Se toman las espinacas que se han reservado, se mezclan con los ingredientes anteriores en la sartén y se añade un poco de pimienta negra. Se remueve con una cuchara para que las espinacas tomen gusto.
Si se desea un relleno todavía más cremoso, se puede incorporar una pequeña cantidad de queso crema o de ricotta al mezclar las espinacas, junto con una cucharada de queso rallado tipo parmesano. Esta combinación intensifica el sabor y ayuda a que el relleno quede más untuoso dentro de la pasta.
Ahora se añaden 100 mililitros de bechamel a las espinacas para que el relleno de los canelones esté jugoso, y la cantidad de sal al gusto. Se remueve la mezcla y se deja cocer a fuego lento hasta que espese y se vea homogénea.
Rellenado, montaje y horneado de los canelones
Cuando el relleno de los canelones está listo, se reparte sobre cada una de las hojas de pasta para canelones con una cuchara, y se enrolla cada tubo cuidando que no se rompa. Es importante no rellenar en exceso para que se puedan cerrar bien y no se abran al hornear.
Para terminar, se colocan los canelones en una bandeja para horno, se vierte por encima el resto de la salsa bechamel y se espolvorea con queso rallado. Se meten en el horno durante 20 minutos a 180 ºC, hasta que la superficie esté burbujeante y el queso tenga un tostado dorado apetecible.
Estos canelones de espinacas resultan bastante saciantes por la mezcla de pasta, bechamel y relleno, por lo que combinan muy bien con un entrante ligero, como una ensalada fresca o una simple crema de verduras suave, y con un postre liviano, por ejemplo una pieza de fruta o un pequeño dulce casero con menos azúcar.
Otra ventaja de esta receta es que se pueden preparar con antelación: los canelones se pueden dejar ya montados y cubiertos con la bechamel en la bandeja, guardados en la nevera, y hornearlos justo antes de servir. Incluso admiten bien la congelación, siempre que se conserven en un recipiente apto para congelador y horno, lo que permite tener una comida casera lista para calentar cualquier día.
Este plato de canelones con espinacas, gracias a su relleno vegetal y su textura cremosa, es ideal para que los más pequeños se animen a comer espinacas y para incluir más verduras en el menú semanal sin renunciar a una receta reconfortante y llena de sabor.


