

Los guisantes son un alimento de rico sabor que poseen muchos nutrientes y producen numerosos beneficios en el organismo. Eso sí, deben ser cocidos adecuadamente para que no pierdan sus propiedades. Podrás incorporarlos a cualquier clase de comida como ensaladas, guisos o estofados.
Si incorporas a los guisantes en tu régimen alimenticio cotidiano le estarás aportando a tu organismo elementos como vitamina A, vitaminas del grupo B, vitamina C, hidratos de carbono, fósforo, proteínas, magnesio, tiamina, calcio, fibra, sales minerales ácidas y potasio entre otros.
Algunas propiedades de los guisantes:
- Te ayudará a prevenir trastornos cardiovasculares.
- Te ayudará a combatir el cansancio.
- Te ayudará a regular tus niveles de azúcar en sangre.
- Te ayudará a controlar tus niveles de colesterol.
- Te ayudará a reforzar tu sistema nervioso.
- Te ayudará a mejorar tu descanso y sueño.
Guisantes, ¿verdura o legumbre?
Su color verde puede despistar, pero los guisantes son una legumbre (Pisum sativum). Se suelen consumir frescos y aparecen en guarniciones con verduras, aunque nutricionalmente se comportan como legumbre: aportan proteínas vegetales, carbohidratos complejos y fibra. Pueden tomarse frescos, congelados o en conserva, lo que facilita su consumo durante todo el año.

Valor nutricional y calorías
Los guisantes frescos contienen aproximadamente 62 kcal por 100 g en crudo (con cerca de 79% de agua), unos 5,4 g de proteína, 8,8 g de hidratos y 0,5 g de grasa. En 1/2 taza cocida (80 g) aportan alrededor de 67 kcal, con 4,3 g de proteína y 4,4 g de fibra. El valor varía según método de cocción y receta (por ejemplo, frituras aumentan las grasas).
| 100 g crudos | ≈ 62 kcal; proteína 5,4 g; hidratos 8,8 g; grasa 0,5 g |
| 1/2 taza cocida (80 g) | ≈ 67 kcal; fibra 4,4 g; vitaminas A, C, K; B1 y folato |
Su bajo aporte calórico frente a otras legumbres facilita integrarlos en dietas de control de peso sin renunciar a saciedad, gracias a su combinación de fibra y proteína.
¿Los guisantes engordan?
Ningún alimento por sí mismo engorda o adelgaza; depende del balance energético diario y del gasto. En los guisantes influye la preparación: salteados con aceite moderado o al vapor serán más ligeros que rebozados o fritos.
Beneficios de los guisantes para la salud
- Fibra elevada: mejora el tránsito, ayuda contra el estreñimiento y favorece una microbiota equilibrada.
- Vitaminas y minerales: A, C, K y del grupo B (destaca folato), además de fósforo, calcio, magnesio, potasio y manganeso, útiles para el sistema nervioso y sanguíneo.
- Proteína vegetal: una ración media (≈150 g) puede aportar una cantidad de proteína comparable a un huevo.
- Antioxidantes (flavonoides y carotenoides): protegen frente al daño oxidativo y apoyan la salud cardiovascular.
- Control glucémico: índice glucémico relativamente bajo; la fibra y la proteína moderan la absorción de glucosa.
- Saciedad y peso: fibra + proteína ayudan a regular el apetito y el picoteo.
- Colesterol: la fibra soluble contribuye a reducir el LDL y a mantener una presión arterial equilibrada.
Contraindicaciones y precauciones
Personas en tratamiento con anticoagulantes deben controlar las raciones por la presencia de vitamina K. Como otras legumbres, un consumo elevado puede producir gases por sus azúcares complejos; conviene ajustar la cantidad y la cocción según tolerancia. En cuanto al ácido úrico, su contenido en purinas es moderado y menor que el de carnes o vísceras; en predispuestos, prioriza moderación y consulta profesional.

Cómo introducirlos en bebés (BLW/BLISS)
Son fáciles de ofrecer en BLW: en tortilla si ya toman huevo, en crema o al vapor. Asegúrate de que estén blanditos para evitar atragantamientos; puedes aplastarlos ligeramente con tenedor. Acompañan bien a patata o boniato.
Compra, cocción y conservación
- Cocer sin excederse preserva textura y nutrientes. Combinar con alimentos ricos en vitamina C (pimiento, cítricos) mejora la absorción del hierro vegetal.
- Ración orientativa: 120–150 g de guisantes frescos crudos por comensal.
- Para conservarlos frescos: en nevera, sin desgranar, en bolsa perforada. Para congelar: desgranar y escaldar 2–3 minutos.
- En conserva o congelados mantienen bien proteínas y minerales; la vitamina C puede ser menor. Recicla siempre los envases.
Proteína vegetal y combinaciones
Aunque la proteína del guisante no es completa por sí sola, se consigue proteína de alto valor combinándolos con cereales integrales (arroz, pasta, cuscús) o frutos secos. No es imprescindible hacerlo en el mismo plato: basta con lograr la complementariedad a lo largo del día.
Ideas rápidas para incluirlos
- Clásicos: guisantes con jamón, sopa de guisantes, ensaladilla rusa, arroz con verduras, ternera a la jardinera.
- Cremas con menta; hummus de guisantes; currys especiados (cúrcuma, comino).
- Salteados con ajo y aceite de oliva; añadidos a pastas, risottos o como relleno en empanadas y tartas saladas.
Más usos: piel y cabello
- Brillo y aspecto saludable gracias a vitaminas A y K.
- Actúan como suavizantes y ayudan a mantener la estructura del cabello.
- Reparación y prevención de roturas por su perfil de aminoácidos.
- Nutrición profunda y revitalización remineralizante.
- Pueden contribuir a prevenir la caída por su hierro, lisina, arginina, niacina y folato, y a favorecer el crecimiento.
Los guisantes forman parte de la dieta mediterránea y de muchas culturas. Son versátiles, accesibles todo el año y combinan sabor dulce, textura agradable y un perfil nutricional que apoya la salud cardiovascular, digestiva e inmunológica. Elegir preparaciones sencillas y raciones ajustadas permite aprovechar todo su potencial.