Qué deporte practicar cuando se tienen varices: Guía completa de ejercicios

  • Los deportes aeróbicos de bajo impacto como la natación, el ciclismo y caminar son los más recomendados para mejorar el retorno venoso.
  • El ejercicio regular activa la bomba muscular de la pantorrilla, reduciendo la hinchazón y la sensación de pesadez en las piernas.
  • Existen ejercicios sencillos de movilidad (flexiones de tobillo, pedaleo en el aire) que pueden realizarse en la oficina o el hogar para prevenir el estancamiento sanguíneo.
  • Aunque el deporte mitiga los síntomas y previene nuevas varices, el tratamiento de las ya existentes requiere supervisión médica especializada.

aquagym


Las varices son dilataciones venosas que aparecen cuando las válvulas de las venas fallan y no logran que la sangre circule eficazmente hacia el corazón, provocando que esta se estanque. Debido a la fuerza de la gravedad, este problema se manifiesta principalmente en los miembros inferiores. Factores como el componente genético, el consumo de tabaco, el sedentarismo y pasar largas horas de pie o sentado agravan la situación, generando molestias, pesadez e hinchazón.

Si os preguntáis qué deporte se puede practicar cuando se tienen varices, lo primero que debéis saber es que las actividades aeróbicas son las más convenientes. Para obtener todos sus beneficios, es fundamental practicarlas al menos media hora en cada sesión. Disciplinas como la zumba, el spinning o el aeróbic son excelentes opciones para activar el sistema circulatorio.

Deportes acuáticos: el alivio del bajo impacto

El aquagym es sumamente apropiado, especialmente durante el verano. Al implicar el desplazamiento de grandes grupos musculares en un entorno acuático, reduce la presión gravitatoria sobre las venas y es altamente beneficioso. Este deporte puede practicarse todo el año gracias a las piscinas cubiertas y gimnasios.

De igual modo, la natación es una de las mejores recomendaciones. El agua proporciona una resistencia suave que fortalece los músculos y, al mismo tiempo, el efecto refrescante contrae las venas, mejorando la circulación al salir. Aunque se puede nadar en estilo crawl, mariposa o espalda, el estilo que más conviene es la braza, ya que las piernas trabajan de forma más intensiva, potenciando el retorno venoso.


Caminar y Ciclismo: activando la bomba muscular

Pasear a diario es una recomendación básica y efectiva. Al caminar, los músculos de la pantorrilla actúan como una bomba que empuja la sangre hacia arriba. No obstante, en verano es vital evitar las horas de temperaturas altas, ya que el calor dilata las venas y agrava las varices; lo ideal es caminar temprano o al atardecer.

El ciclismo, ya sea al aire libre o en bicicleta estática, es ideal porque mantiene un movimiento constante de las piernas sin impacto directo. El pedaleo activa los cuádriceps y gemelos, favoreciendo la salud cardiovascular y el flujo sanguíneo. La versión estática es especialmente útil en verano para evitar el calor excesivo.


Ejercicios sencillos para hacer en casa o la oficina

Para quienes disponen de poco tiempo, existen rutinas básicas que ayudan a mitigar los síntomas y prevenir la aparición de nuevas arañas vasculares:

  • Flexiones de pies: Sentado en una silla con los talones apoyados, levantar y bajar la punta de los pies repetidamente (20 a 30 veces).
  • Técnica Talón-Punta: De pie, levantar las puntas sin separar los talones (20 veces) y luego levantar los talones manteniendo las puntas apoyadas (20 veces).
  • Apertura de piernas: Sentado, abrir las piernas al ancho de los hombros y juntar y separar las puntas de los pies repetidamente.
  • La bicicleta en el aire: Tumbado boca arriba, realizar movimientos de pedaleo durante un minuto, comenzando lento y aumentando la velocidad progresivamente.
  • Círculos con las piernas: De pie, apoyado en una pierna, elevar la otra ligeramente y describir pequeños círculos en el aire con la punta del pie estirada.
  • Sentadillas y glúteos: Realizar sentadillas controladas para fortalecer la parte inferior y hacer apretones de nalgas para activar los músculos glúteos.

Disciplinas de bienestar: Yoga y Pilates

El yoga y el pilates son actividades de bajo impacto excelentes. El yoga destaca por sus posturas de inversión (como elevar las piernas contra la pared o el «perro boca abajo»), que utilizan la gravedad para facilitar el retorno de la sangre al corazón. Por su parte, el pilates se enfoca en el fortalecimiento del core y estiramientos controlados que mejoran la elasticidad muscular y la estabilidad sin ejercer presión excesiva en las venas.

Es fundamental comprender que, si bien el ejercicio previene la progresión y alivia la pesadez, no elimina las varices ya existentes, ya que estas son un problema estructural de las válvulas venosas. En casos de dolor intenso, es imprescindible acudir a un especialista vascular para valorar tratamientos como la escleroterapia o el láser. Mantener una dieta equilibrada, evitar el sobrepeso y, si es necesario, utilizar medias de compresión, complementan la rutina deportiva para lograr unas piernas saludables.


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