¿Puede picar entre horas ser saludable?

Asociado al sobrepeso y la obesidad, picar entre horas es un hábito con mala reputación, pero ¿de verdad es tan perjudicial tomar un snack de vez en cuando?

Todo depende del tipo de snack. No es lo mismo tomar una pieza de fruta que un dulce, ni una infusión que un refresco carbonatado.

Existen momentos en que picar entre horas está justificado, como por ejemplo, después del entrenamiento o viendo una película los fines de semana. Aunque es aconsejable que no se convierta en una costumbre, en las noches de insomnio y los días en que nos sentimos especialmente fatigados en el trabajo también podemos tomar un snack sin sentirnos culpables.

Si se realiza en estas circunstancias y se tienen en cuenta las siguientes directrices, picar entre horas no tiene por qué provocar un aumento de peso. De hecho, si se combina con una dieta saludable y ejercicio, puede ayudar a perder peso, dado que pone su granito de arena para que el metabolismo se mantenga a pleno rendimiento durante todo el día.

Un snack para perder peso no debe sobrepasar las 150 calorías. Si sólo quieres mantenerte, puedes permitirte hasta 300. Para que te hagas una idea, una manzana mediana aporta alrededor de 70 calorías. Si prefieres los frutos secos, un único puñado ya se sitúa en 150-200 calorías, en función del tipo de fruto seco.

En verano la sandía y el melón son dos opciones increíbles como snack. Nos refrescan a la vez que elevan nuestros niveles de energía. Además, una taza de estas frutas contiene alrededor de 50 calorías, lo que está muy por debajo del límite de 150.

En lo referente a los carbohidratos, se recomiendan 14-20 gramos como parte de un snack saludable. Y el resto de valores son los siguientes:

  • Proteínas: 6-10 gramos
  • Grasas: 6-10 gramos
  • Fibra: 3 o más gramos
  • Azúcares: 10 o menos gramos

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