Si tu propósito de Año Nuevo es perder peso, ¿por qué no empezar ya?

Exceso de grasa abdominal

La mayoría de las personas se marcan perder peso y llevar una vida más saludable en general entre sus propósitos de Año Nuevo. El problema es que, después de los excesos de las vacaciones y el bajón el golpe para el estado de ánimo que representa la vuelta a la rutina, el camino puede ponerse muy empinado.

Muchos terminan desistiendo después de unos pocos días. Si no quieres que te suceda eso, empieza ya. No dejar para mañana lo que puedes hacer hoy siempre tiene su recompensa. Estas son las ventajas de adelantar tus buenos propósitos.

Fijarse una meta saludable en noviembre evita terminar las fiestas con el típico aumento de peso. Así que en lugar de tener que preocuparte por tu silueta nada más comenzar el año, podrás centrar tu atención en cosas que de verdad te gustan y disfrutas haciendo.

Sé realista con tus metas para que no te cueste demasiado equilibrar tus nuevos hábitos saludables con las indulgencias de las fiestas. Permítete disfrutar de los dulces y el alcohol durante las cenas y las comidas navideñas, siendo consciente del tamaño de las porciones. Y no olvides volver a la buena senda cuando no haya celebraciones de por medio. Recuerda que todo suma, aunque pienses que es un detalle insignificante. Al final todo se transforma en un cambio masivo.

Tu versión de 2017 te agradecerá enormemente haber adelantado el propósito de Año Nuevo. El resto irá corriendo al gimnasio y se preguntará cómo librarse rápidamente de su hinchazón de vientre para volver a entrar en sus pantalones, mientras que tú ya habrás alcanzado tu peso deseado o lo tendrás todo perfectamente encarrilado en esa dirección. Comenzar el año confiado y relajado no tiene precio.


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