Las zonas de bajas emisiones aceleran el crecimiento pulmonar de los niƱos

  • Un estudio con 3.400 niƱos en Londres vincula la mejora de la calidad del aire con el acelerado crecimiento pulmonar infantil.
  • El desarrollo pulmonar de los pequeƱos londinenses se equiparó al de un grupo de control tras la implementación de la zona de ultrabajas emisiones (ULEZ).
  • La investigación publicada en 'The Lancet Public Health' respalda la expansión de estas zonas en ciudades europeas y espaƱolas para proteger la salud respiratoria.

La puesta en marcha de las zonas de bajas emisiones no solo reduce la contaminación, sino que puede cambiar la trayectoria de la salud respiratoria de los mĆ”s pequeƱos. Una investigación desarrollada en Londres ha observado que los menores que viven en Ć”reas donde se aplica la zona de ultrabajas emisiones (ULEZ) presentan una aceleración en el crecimiento pulmonar, revirtiendo los daƱos causados por la exposición al trĆ”fico rodado. El estudio, dirigido por la Universidad Queen Mary de Londres y publicado en ā€˜The Lancet Public Health’, confirma que la mejora en la calidad del aire contribuye a restablecer un desarrollo pulmonar previo daƱado por la contaminación.

Los investigadores analizaron durante cinco años la evolución de mÔs de 3.400 niños de entre 6 y 9 años en 84 escuelas de Londres y de Luton. En el grupo de la capital britÔnica, la calidad del aire mejore notablemente tras la creación de la ULEZ, mientras que Luton, sin una zona de aire limpio, se utilizó como punto de comparación. Las mediciones muestran que, al inicio, los niños londinenses tenían una capacidad pulmonar menor que la de sus compañeros de Luton, pero esa diferencia se fue equilibrando con el tiempo. El trabajo, realizado en colaboración con el Imperial College de Londres y otras universidades, demuestra por primera vez que las mejoras de la calidad del aire son capaces de corregir los déficits en el desarrollo pulmonar.

Zona de bajas emisiones en Londres

Metodología: controlar la función pulmonar

Para evaluar el desarrollo pulmonar, los autores emplearon un indicador objetivo, el volumen espiratorio forzado en un segundo (VEF1), que mide la cantidad de aire que una persona puede exhalar con fuerza en un segundo. Asimismo, realizaron un seguimiento de la exposición al dióxido de nitrógeno (NO2), un marcador fiel de la contaminación por tubos de escape. Las pruebas comenzaron antes de la puesta en marcha de la ULEZ en 2019 y se prolongaron hasta 2022, lo que permite comparar las mediciones iniciales y los posteriores cambios tras la implementación de la medida.

NiƱos respirando aire limpio

Resultados: recuperación y mejora

Los resultados confirmaron que, a medida que disminuía la concentración de NO2, el VEF1 de los niños de Londres aumentaba 10 ml por año mÔs que el de los de Luton. Al final del estudio, la diferencia entre ambos grupos se había anulado y la función pulmonar de los niños londinenses alcanzaba el mismo nivel que la del grupo control. AdemÔs, el porcentaje de menores con una función pulmonar clínicamente perjudicada se redujo del 14 % al 9 % en Londres, frente al 9 % al 7 % de Luton.

La falta de crecimiento pulmonar completo en la infancia se asocia con un riesgo superior de padecer afecciones respiratorias como asma o EPOC, junto a problemas cardiovasculares y metabólicos en la etapa adulta. Los autores subrayan que estos hallazgos indican que los daños en el desarrollo pulmonar infantil pueden corregirse si se actúa a tiempo. Según palabras del profesor Chris Griffiths, de la Universidad de Oxford, la contaminación del trÔfico es un problema y las zonas de aire limpio se presentan como una herramienta preventiva eficaz para proteger los pulmones en desarrollo.

Ciudad con aire limpio

Implicaciones para EspaƱa y Europa

Aunque el caso de anĆ”lisis sea Londres, la investigación aporta una lección aplicable a las ciudades espaƱolas y europeas que estĆ”n implantando zonas de bajas emisiones. Madrid o Barcelona ya cuentan con experiencias de Ć©xito, pero aĆŗn queda trabajo para expandir este tipo de polĆ­ticas en localidades medianas. Los autores del estudio insisten en que la creación de estas Ć”reas no solo reduce la contaminación, sino que tambiĆ©n genera un beneficio directo en la salud respiratoria infantil. ā€œLa evidencia mĆ”s sólida hasta la fechaā€ confirma que si se quiere mejorar el crecimiento de los niƱos en entornos urbanos, se deben adoptar medidas audaces, como seƱala el profesor Ian Mudway.

Las zonas de aire limpio no deben entenderse como una mera medida medioambiental, sino como una acción de salud pública que contribuye a la vez a la descarbonización de las ciudades y al bienestar de los vecinos. La propuesta ya se estÔ valorando en distintos puntos del continente europeo, y este estudio de marzo de 2023 suministra un respaldo científico para que las administraciones prioricen su expansión.

Con mÔs de 3.400 niños analizados y un seguimiento riguroso que duró cinco años, esta investigación muestra que las mejoras en la calidad del aire, impulsadas por las zonas de ultrabajas emisiones, tienen un efecto real y medible en la salud respiratoria. La equidad entre los diferentes grupos de población, la reducción de la morbilidad respiratoria y la aportación de aire mÔs limpio hacen de esta una herramienta fundamental para el desarrollo sano de la infancia en el continente.


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