Uno de los principales beneficios del ginkgo biloba es la mejora de la circulación sanguínea gracias a su contenido en flavonoides y otros compuestos vegetales. Este efecto sobre la microcirculación ayuda, a su vez, a mantener el cerebro en buen estado, favoreciendo la concentración, la agilidad mental y la reducción del cansancio. Por eso se considera un apoyo interesante para personas de la tercera edad y para quienes presentan deterioro cognitivo asociado a la edad o enfermedades degenerativas como el Alzheimer, siempre como complemento y bajo supervisión médica.

El ginkgo biloba es una planta muy recomendable por aumentar la energía y favorecer la memoria, además de ser de ayuda como coadyuvante en casos de estrés, cansancio mental, ciertos estados de ánimo bajo e incluso en algunas formas de depresión leve, donde se ha observado que puede mejorar ligeramente la respuesta al estrés y la capacidad de adaptación.
Su alto contenido en antioxidantes favorece la circulación sanguínea y ayuda igualmente a prevenir la formación de coágulos, modulando la agregación plaquetaria. El ginkgo biloba es una gran ayuda para las personas que se encuentran convalecientes después de una trombosis, de problemas cardíacos o de un accidente vascular cerebral, siempre integrado en el plan terapéutico indicado por el especialista.
Gracias a sus efectos sobre la circulación, este extracto aporta beneficios a nivel de la vida íntima. Se trata de una planta medicinal recomendada tradicionalmente para aumentar el deseo sexual, puesto que mejora la irrigación de los tejidos, lo que puede contribuir a una mejor erección y a una mayor sensibilidad del clítoris, especialmente cuando existe mala circulación de base.
Los antioxidantes que aporta ayudan a combatir la formación de radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro de la piel y de ciertas enfermedades crónicas como el cáncer. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y circulatorias, el ginkgo biloba es ideal como apoyo para pacientes que sufren diabetes, reumatismos como la artritis y molestias musculares relacionadas con una mala oxigenación de los tejidos.
¿Qué es el ginkgo biloba y qué compuestos contiene?

El ginkgo (Ginkgo biloba) es una planta medicinal procedente de Asia cuyas hojas se han utilizado desde hace siglos frente a diversas dolencias, sobre todo relacionadas con el cerebro y el flujo sanguíneo. Se le considera un fósil viviente porque es el único representante actual de la familia de las ginkgoáceas y sus fósiles se remontan a épocas muy antiguas.
Es un árbol dioico (existen ejemplares masculinos y femeninos), de hojas caducas con forma de abanico, muy resistente a la contaminación, a las bajas temperaturas e incluso a condiciones extremas. Crece de forma espontánea en China, Japón y Corea y se cultiva en numerosos países como árbol ornamental y, sobre todo, por sus propiedades medicinales.
Las hojas del ginkgo contienen tres grandes grupos de compuestos de interés: flavonoides de acción antioxidante, y terpenlactonas (ginkgólidos y bilobálidos), implicadas en la protección neuronal, la mejora de la microcirculación y la modulación de la agregación plaquetaria. Los extractos estandarizados ajustan estos componentes a rangos definidos para asegurar una acción constante.
Formas de consumo y recomendaciones de uso
El ginkgo biloba se puede encontrar en comprimidos, cápsulas, extractos líquidos, presentaciones en gotas y, en menor medida, en geles tópicos. Sus hojas desecadas también se utilizan para hacer infusiones, que suelen acompañar al té u otras plantas, aunque esta forma no permite controlar con precisión las dosis de principios activos.
Se aconseja priorizar extractos estandarizados en flavonoides y terpenlactonas para asegurar una cantidad constante de compuestos activos y reducir el riesgo de efectos adversos. Estos preparados suelen tomarse durante periodos de varias semanas, con dosis repartidas a lo largo del día, siguiendo siempre las indicaciones del médico o del prospecto del producto.
Se desaconseja consumir sus semillas por su potencial tóxico: tradicionalmente se han usado en medicina china y gastronomía, pero pueden causar problemas respiratorios, arritmias y otros efectos indeseados. Los productos de uso actual en Europa y otros países se elaboran exclusivamente a partir de las hojas.
Beneficios, usos aprobados y otras aplicaciones estudiadas

Las hojas del ginkgo se han utilizado a lo largo de la historia frente a numerosas patologías. Hoy en día, y según la Agencia Europea del Medicamento, el extracto de ginkgo está recomendado para:
- Uso en el aumento del rendimiento cognitivo y para la mejora del deterioro asociado a la edad y de la calidad de vida en la demencia leve.
- Alivio de vértigos y acúfenos (pitidos en los oídos) de origen vascular o involutivo.
- Uso tradicional para mejorar la pesadez de las piernas, los calambres o la sensación de manos y pies fríos asociada a trastornos circulatorios menores.
En España y otros países, el extracto de ginkgo se comercializa como medicamento para el tratamiento sintomático de alteraciones de la microcirculación cerebral (vértigos, mareos, acúfenos) y de los síntomas ligados a la insuficiencia circulatoria en las extremidades (calambres, dolor al caminar, sensación de frío en piernas y pies). También se emplea como apoyo en tinnitus, ciertas formas de claudicación intermitente y molestias visuales asociadas a diabetes o degeneración macular, siempre con prescripción profesional.
A nivel cognitivo, diversos ensayos clínicos con extractos estandarizados han observado mejoras moderadas en memoria, atención y velocidad de procesamiento, sobre todo en adultos mayores con deterioro cognitivo leve o demencia en fase inicial. En personas sin deterioro diagnosticado, los estudios apuntan a una posible optimización discreta de la concentración y la rapidez mental, especialmente en periodos de esfuerzo intelectual.
Otros usos tradicionales del ginkgo incluyen el apoyo en hemorroides, varices, diabetes, artritis, molestias musculares, alteraciones del estado de ánimo, estrés y ansiedad leve. Sin embargo, para muchas de estas indicaciones la evidencia todavía es limitada o preliminar, por lo que se considera un coadyuvante dentro de un enfoque global de estilo de vida saludable y tratamiento médico cuando sea necesario.
Efectos secundarios, contraindicaciones e interacciones

Los preparados de ginkgo biloba suelen ser bien tolerados cuando se usan a las dosis recomendadas. De forma ocasional se han descrito molestias gastrointestinales, dolor de cabeza, pequeñas alteraciones cutáneas o nerviosismo, efectos que suelen relacionarse con dosis elevadas o con sensibilidad individual.
El ginkgo biloba no está indicado en:
- Embarazo y lactancia, por falta de datos suficientes de seguridad.
- Niños pequeños, salvo indicación expresa del pediatra.
- Personas con hemorragias frecuentes o trastornos de la coagulación.
- Pacientes tratados con medicamentos anticoagulantes o antiagregantes sin supervisión médica.
- Personas que han sufrido crisis epilépticas o convulsiones, por un posible aumento del riesgo de recurrencia.
El extracto de ginkgo puede interaccionar con diversos fármacos, entre ellos:
- Antiagregantes plaquetarios (por ejemplo, ácido acetilsalicílico).
- Anticoagulantes (acenocumarol, warfarina, heparinas).
- Algunos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno.
- Determinados antidepresivos (como la trazodona).
- Anticonvulsivos utilizados en epilepsia.
Por su acción sobre la coagulación, se recomienda interrumpir el ginkgo biloba aproximadamente dos semanas antes de una intervención quirúrgica programada, salvo que el equipo médico indique otra cosa. Además, no se aconseja la automedicación prolongada sin la valoración de un profesional sanitario, que pueda determinar la dosis adecuada, la duración del tratamiento y la posible interacción con otros medicamentos.
A pesar de que comporta muchos beneficios potenciales para la salud, se recomienda consultar con un médico antes de empezar a tomar ginkgo biloba. Conviene recordar que esta planta medicinal está contraindicada durante la lactancia y el embarazo, en personas con trastornos hemorrágicos y en quienes reciben tratamiento anticoagulante, situación en la que sólo debería utilizarse si el especialista lo considera apropiado y realiza un control estrecho.
La combinación de su acción sobre la circulación sanguínea, sus propiedades antioxidantes y neuroprotectoras y la tradición de uso convierten al ginkgo biloba en una de las plantas medicinales más estudiadas, pero su uso responsable exige respetar las indicaciones, vigilar posibles interacciones y apoyarse siempre en el criterio de un profesional de la salud para sacar el máximo partido a sus beneficios con el menor riesgo posible.