Es habitual que una mujer, cuando entra en la menopausia, presente un marco depresivo, a pesar de no poder olvidarse de que se trata de algo relativamente normal. Esto es importante, puesto que los marcos depresivos que no reciben tratamiento pueden provocar episodios de depresión cada vez mayores, e incluso problemas fÃsicos.
La depresión afecta a un 25% de las mujeres en un cierto momento a lo largo de su vida, una proporción mucho mayor que la que se observa en los hombres. La depresión corre el riesgo de ser una enfermedad debilitante, limitando enormemente la actividad cotidiana.
Los sÃntomas de la depresión
Los sÃntomas de la depresión durante la menopausia son los siguientes:
- 2 semanas o más de un estado de espÃritu deprimido,
- reducción del interés o el placer por realizar actividades,
- cambio en el apetito,
- cambios en los hábitos del sueño,
- fatiga o pérdida de energÃa,
- dificultad para concentrarse,
- exceso de sentimientos de culpabilidad o sensación de inutilidad,
- pensamientos de suicidio, inquietud e irritabilidad extrema.
Muchos de estos sÃntomas de la depresión se esconden y se mezclan con los sÃntomas de la menopausia, incluidos los problemas del sueño, los sÃntomas fÃsicos como los sofocos, el cansancio, la irritabilidad, la ansiedad y la dificultad para concentrarse. Hay mujeres que sufren inútilmente porque piensan que estos desarreglos forman parte del envejecimiento y no recurren a un tratamiento que pueda resolver la mayorÃa de estos problemas.
Las causas de la depresión
Hay diferentes teorÃas que explican la aparición de la depresión durante la menopausia. Por ejemplo, los psicólogos tradicionales dicen que el principal provocador es el sÃndrome del nido vacÃo, es decir, la mujer que tiene la impresión de que sus hijos no necesitan de ella, que no tiene nada de interesante que hacer, y que no se sienten indispensables. Todos estos pensamientos y sensaciones la conducen a nutrir sentimientos de inutilidad, de pérdida, y de tristeza.
Por otro lado, los cientÃficos biólogos se concentran sobre los efectos como las fluctuaciones hormonales que influyen en el estado de ánimo de la mujer, puesto que es un momento donde los ovarios producen menos estrógenos. El estrógeno interactúa con los componentes quÃmicos del cerebro, que afectan al estado de espÃritu. En algunas mujeres, la reducción de estrógenos durante la menopausia puede provocar una depresión. Los sofocos y el insomnio durante esta transición pueden provocar igualmente angustia emocional.