Aunque el mate sigue siendo una costumbre profundamente arraigada en Argentina, con un consumo que se mantiene estable, la industria mira ahora hacia fuera. Las ventas al exterior crecieron un 5,7% en el primer semestre y los productores confían en que las nuevas habilitaciones regulatorias abrirán un mercado de casi 1.500 millones de personas. Al mismo tiempo, la ciencia sigue descubriendo propiedades saludables en las hojas de Ilex paraguariensis que podrían impulsar su consumo global.
India abre sus puertas a la yerba mate
La decisión de las autoridades indias de incluir la yerba mate en su nomenclatura alimentaria supone un cambio histórico. Hasta ahora, cada operación de importación requería una presentación particular que podía alargarse durante meses, incluso para volúmenes reducidos. Con la nueva posición arancelaria, el gravamen baja del 130% al 30% y los trámites se vuelven casi inmediatos, según explicó Jerónimo Lagier, vicepresidente de la Cooperativa de Productores de Yerba Mate de Santo Pipó.
Este logro es el resultado de años de trabajo conjunto entre el sector público y diversas empresas y cooperativas. Una misión comercial a la India en noviembre de 2025 fue clave para impulsar el reconocimiento del producto. La cooperativa de Lagier, pionera en envíos al país asiático desde 2021, ya proyecta nuevas operaciones. Por su parte, Jonathan Klimiuk, titular de Klimiuk Infusiones, apunta a adaptar la yerba mate a los gustos locales: mezclarla con especias típicas como el té y ofrecerla en formato de infusión en taza.

Europa apuesta por la innovación
Mientras Asia ofrece una oportunidad basada en la apertura regulatoria, Europa presenta un escenario diferente donde la innovación es la principal herramienta para ampliar el consumo. Uno de los casos más representativos es el desarrollo de Hearth, una bebida energética elaborada con extracto de yerba mate y otros ingredientes naturales que busca posicionarse como alternativa a las bebidas tradicionales.
El proyecto comenzó en 2024 en el Reino Unido y cuenta con el apoyo del mediocampista argentino Alexis Mac Allister, campeón del mundo y figura del Liverpool, quien participa como socio y embajador de la marca. La estrategia comercial adapta el consumo a los hábitos europeos: en lugar del tradicional mate con bombilla y termo, ofrece un producto listo para consumir (formato Ready To Drink), que ya ha logrado entrar en varias cadenas de tiendas de conveniencia británicas.

Según la información publicada por TN Campo, esta bebida demanda materia prima de productores argentinos certificados bajo estándares orgánicos y sustentables, lo que genera un valor añadido para la producción primaria y abre la puerta a segmentos de consumidores que priorizan la sostenibilidad. El plan contempla tres variedades adaptadas al gusto británico, con el objetivo de posicionar la yerba mate como fuente natural de cafeína para actividades deportivas, laborales y recreativas.
Exportaciones en alza
La apertura del mercado indio llega en un momento de crecimiento sostenido para las exportaciones argentinas. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en junio se exportaron 7.040.971 kilos, la tercera mejor marca histórica. Entre enero y junio, los envíos acumularon 25.897.279 kilos, un 5,7% más que en el mismo período del año anterior, cuando se habían alcanzado los 24.495.147 kilos.
Este desempeño externo resulta crucial porque el mercado interno muestra una leve caída del 0,7% en el semestre: se vendieron 137.336.991 kilos frente a los 138.279.554 kilos del año previo. Sin embargo, las ventas totales (mercado interno más exportaciones) crecieron de forma marginal, pasando de 162.774.701 a 163.234.270 kilos. El negocio exportador está concentrado en una decena de empresas, mientras que el mercado interno está más atomizado, con dos firmas del norte de Corrientes dominando la distribución.

La cosecha también muestra datos dispares. En junio ingresaron a los secaderos 142.216.329 kilos, frente a los 133.053.916 del mismo mes de 2025, pero el semestre cerró con una caída superior al 7% en la producción total. Los productores, reunidos con el gobernador de Misiones y el obispo de Posadas, denuncian que los precios de la hoja verde no cubren los costes y reclaman la recuperación de las facultades del INYM para fijar precios mínimos.
La ciencia respalda sus beneficios
Más allá del comercio, la yerba mate sigue siendo objeto de investigación científica. Los polifenoles, especialmente los ácidos clorogénicos y los flavonoides, son los compuestos más estudiados. Los científicos han identificado más de cincuenta compuestos fenólicos en los extractos de esta planta, y su capacidad antioxidante ha sido vinculada con la prevención del estrés oxidativo y la inflamación.
Un equipo de investigadoras de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA trabaja incluso en el desarrollo de un bioplástico elaborado con almidón de mandioca y yerba mate, que podría sustituir a los plásticos de un solo uso. La yerba mate aporta propiedades antioxidantes que prolongan la conservación de alimentos, y se están incorporando nanopartículas para mejorar la protección antimicrobiana de los envases.

En cuanto a la cafeína, el mate contiene una cantidad variable que depende de la preparación. Medio litro de mate puede aportar más cafeína que el tereré, mientras que el mate cocido presenta valores menores. La temperatura del agua también influye: los especialistas recomiendan entre 70 y 80 grados, evitando la ebullición para no quemar la yerba. Investigadores de la Universidad Nacional de Misiones demostraron que la temperatura del agua al ingerir mate oscila entre 37 y 55 grados, muy por debajo del umbral de riesgo de 65 grados establecido por la OMS.
La combinación de expansión internacional y respaldo científico dibuja un futuro prometedor para la yerba mate argentina. Mientras la India se perfila como un destino estratégico gracias a la reducción de aranceles y la simplificación de trámites, el Reino Unido demuestra que la innovación puede adaptar este producto milenario a los gustos europeos. Las exportaciones siguen batiendo récords y la ciencia continúa descubriendo nuevas aplicaciones, desde bebidas funcionales hasta bioplásticos. Sin embargo, los productores locales reclaman un reparto más justo de los beneficios y la recuperación de las herramientas de regulación que garanticen su supervivencia. La yerba mate no solo es una infusión con historia, sino un producto con futuro en un mercado global cada vez más interesado en lo natural y lo sostenible.
