La nutrición de precisión ha dejado de ser una promesa de laboratorio para convertirse en un desafío tangible para la industria alimentaria. Este es el mensaje central que ha resonado en la octava edición de ‘ftalks: The Food Changemakers Summit’, un foro que ha reunido en Valencia a más de 80 ponentes internacionales. Durante el encuentro, se ha insistido en que el verdadero reto no está solo en los avances científicos, sino en lograr que esas innovaciones lleguen de forma clara y útil a la mesa de los ciudadanos.
El evento, celebrado esta semana, ha servido de escenario para debatir cómo la nutrición de precisión puede adaptarse a cada persona considerando factores genéticos, metabólicos y de estilo de vida. Los participantes han subrayado que, para que este modelo sea una realidad, se necesitan políticas públicas concretas, como la inversión en medicina de precisión en España, inversión estable y una mayor formación de los profesionales. La idea de transferir el conocimiento científico al plato ha sido el hilo conductor de todas las mesas redondas.

De la ciencia al plato: personalizar la alimentación
La directora de la Fundación IMDEA Nutrición, Ana Ramírez de Molina, y la CEO de Genotipia, Loreto Crespo, han explicado que la nutrición de precisión persigue adaptar la dieta a las necesidades individuales. No solo se tiene en cuenta la genética, sino también la microbiota intestinal, el metabolismo, las hormonas o la situación vital de cada persona. Este enfoque permite ir más allá de las recomendaciones generales y ofrecer pautas ajustadas al estado de salud actual de cada consumidor.
Rubén Hidalgo, director de Inversión de Impacto de Grupo Central Lechera Asturiana, ha querido poner el foco en la simplicidad. “Nuestro trabajo es hacer más fácil la vida de la gente”, ha afirmado. Para lograrlo, propone traducir conceptos complejos como la “salud metabólica” en indicadores comprensibles para el público, como la glucosa, la presión arterial o el colesterol. De esta manera, los consumidores pueden relacionar los avances científicos con su día a día sin necesidad de ser expertos.
Desde la industria de ingredientes, Neus Arenas, de Roquette, ha señalado que la personalización ya está presente en el mercado a través de herramientas como los test inteligentes y la nutrición personalizada. Arenas ha destacado que esta tendencia se está extendiendo a ingredientes como la fibra, con el objetivo de incorporarla de forma sencilla a la rutina alimentaria sin obligar a cambiar radicalmente los hábitos.
El futuro de las bebidas: salud y sabor no están reñidos
Otra de las sesiones más esperadas ha abordado el futuro de la industria de las bebidas bajo el lema ‘Satisfacer la demanda de bebidas más saludables sin renunciar al sabor’. Representantes de empresas como Biome Makers, Kerry y la embotelladora Refresco han debatido cómo conseguir que los nuevos productos sean funcionales y, al mismo tiempo, atractivos al paladar.
Los expertos han coincidido en que el consumidor es cada vez más consciente de lo que bebe y de su perfil nutricional. Por eso, la industria busca fórmulas con menos azúcar, más ingredientes naturales y propiedades específicas. Pero el gran desafío no es solo tecnológico, sino comunicativo: muchas veces se ofrecen mejoras antes de que el público haya entendido su utilidad. Las campañas de marketing utilizan un lenguaje demasiado técnico o abstracto que genera incomodidad y frena la adopción de opciones más saludables.
Datos e inteligencia artificial para una industria más ágil
La octava edición de ftalks también ha puesto el foco en la importancia de los datos y la inteligencia artificial como motores de competitividad. Disponer de información en tiempo real permite detectar ineficiencias, anticiparse a errores y optimizar la producción. Zulema Beresaluce, directora general de Grupo Aceitunas Cazorla, ha explicado que esta capacidad de análisis mejora la agilidad y la eficiencia de las empresas, ayudándolas a reducir desperdicios y reaccionar rápidamente ante cambios en la demanda.
Expertos como Maggy Caminada, de flipflow, y Guillermo Berlanga, de Nealis Innovation Hub, han insistido en que la calidad del dato es imprescindible. No basta con acumular información; debe ser fiable y utilizable para tomar decisiones casi inmediatas. Esta premisa se ha ilustrado con el caso de Antonio Pellón, fundador de Aldous, una marca de complementos alimenticios que nació a partir de un trabajo de fin de grado. Pellón detectó que muchas marcas tradicionales no respondían a las nuevas demandas del consumidor y decidió usar los datos de búsqueda y compra para decidir qué productos desarrollar. Gracias a esta metodología, Aldous ha pasado de ser una startup nativa digital a contar con cientos de puntos de venta físicos.
Premios y reconocimientos a la innovación
El congreso ha acogido la entrega de los premios ‘Startup Awards’. La compañía sueca Ironic Biotech ha recibido el galardón a la Mejor Empresa Emergente en Innovación, mientras que Fibtray, especializada en envases sostenibles con fibras naturales, ha sido reconocida como Mejor Empresa Emergente en Sostenibilidad. Estos premios buscan dar visibilidad a proyectos que combinan innovación y cuidado del entorno, dos aspectos clave para el futuro de la alimentación.
En conjunto, las intervenciones en ftalks han dejado claro que la nutrición de precisión, la personalización y el uso inteligente de los datos ya están transformando la industria. El siguiente paso es conseguir que esa transformación llegue de forma clara, comprensible y asequible a todos los consumidores. Para ello, se necesita una apuesta decidida por la educación nutricional y una colaboración estrecha entre científicos, empresas y administraciones. Solo así se podrá pasar de la teoría a la práctica y hacer que la nutrición de precisión sea una herramienta real de salud para la población.

