¿Qué es la apnea del sueño?

La apnea del sueño es un trastorno que provoca que la respiración de una persona se interrumpa mientras duerme. Estas peligrosas interrupciones privan al cuerpo –incluido el cerebro– del oxígeno que necesita.

Cualquier persona puede sufrir apnea del sueño, incluso los niños, aunque el grupo de población con más riesgo son los hombres mayores de 40 años. Otros factores de riesgo para este trastorno son:

  • Tener sobrepeso
  • Tener una circunferencia de cuello grande ( 43 cm o superior en hombres y 40 o superior en mujeres)
  • Tener antecedentes familiares
  • Tener amígdalas grandes, una lengua grande o una mandíbula pequeña
  • Tener refujo gastroesofágico
  • Tener obstrucción nasal debido a problemas sinusales, alergias o desviación del tabique

¿Cuántos tipos hay?

Existen dos tipos de apnea del sueño. La más común es la apnea obstructiva del sueño, causada por un bloqueo de las vías respiratorias. Luego está la apnea central del sueño, donde la vía aérea no está bloqueada, sin embargo, el cerebro no ordena a los músculos que respiren.

¿Cuáles son sus síntomas?

Las señales más habituales son despertarse con la garganta dolorida o con sensación de asfixia, roncar de forma ruidosa, somnolencia durante el día, dolores de cabeza por la mañana, sueño intranquilo, olvidos, cambios de humor, insomnio y un interés disminuido por el sexo.

¿Qué sucede si no se trata?

Si no se trata, la apnea del sueño puede conducir a un número creciente de problemas de salud, como hipertensión, accidentes cerebovasculares, insuficiencias cardíacas, ataques al corazón, diabetes, depresión, empeoramiento del TDAH y cefaleas.

Asimismo, puede provocar bajo rendimiento en el trabajo, los estudios y las actividades cotidianas, así como accidentes automovilísticos.

¿Cómo se diagnostica?

Cuando se presentan síntomas de apnea del sueño, los médicos suelen solicitar una prueba llamada polisomnografía. Este estudio del sueño, que se puede llevar a cabo en un centro o en el propio domicilio, registra una serie de actividades físicas mientras la persona duerme, las cuales sirven para determinar si se sufre dicho trastorno o el problema está causado por otro tipo de trastorno del sueño. Si se llega a la conclusión de que en efecto es apnea del sueño, pueden solicitarse más pruebas que ayuden a encontrar la mejor opción de tratamiento.


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