Grasa o azúcar, ¿qué es más perjudicial?

Grasa vs azúcar

La grasa se demonizó mucho tiempo, existiendo la idea generalizada de que comer grasa era lo único que engor. De un tiempo a esta parte, eso ha cambiado. Ahora se señala al azúcar como el principal enemigo de la línea, así como del bienestar.

Grasa vs azúcar: ¿qué engorda más? ¿Cuál es más perjudicial para la salud? Muchos nutricionistas coinciden en que todos los años que hemos pasado preocupándonos por la grasa, hemos estado ignorando un problema más grande: el azúcar.

El azúcar puede ser peligroso por varias razones. Para empezar, es potencialmente peor que algunas drogas, especialmente porque es legal, está ampliamente disponible y las personas en general no están tan educadas acerca de las ramificaciones de la adicción al azúcar.

Fisiológicamente, sólo necesitamos una cierta cantidad de energía procedente de la glucosa (azúcar). Si obtenemos demasiada, el exceso se almacena en el hígado y es transformado en células de grasa para usar en el futuro. Así que el azúcar se convierte en grasa, la cual de no usarse, continúa almacenándose y almacenándose. El resultado: obesidad. Una enfermedad que puede derivar en cientos de problemas de salud.

A diferencia de la grasa –que es un macronutriente esencial que nuestro cuerpo realmente necesita–, no necesitamos los azúcares añadidos. Todos los carbohidratos de calidad (fruta fresca, granos enteros, legumbres, etc) se descomponen finalmente en azúcar en el torrente sanguíneo, aportando además nutrientes esenciales.

Las grasas saludables proporcionan ácidos grasos esenciales. Estos desempeñan un papel en el equilibrado de las hormonas y el correcto funcionamiento del sistema nervioso, los vasos sanguíneos y el corazón. La grasa también ayuda a absorber las vitaminas, así que la próxima vez que tomes una ensalada, ten en cuenta que si no le añades aceite u otro tipo de grasa no podrás obtener todos los nutrientes de las verduras.

La grasa saludable nos mantiene satisfechos después de las comidas y mejora la sensibilidad a la insulina, lo que puede ayudar con la pérdida de peso. Asimismo, aumenta el colesterol bueno y reduce el riesgo de enfermedades del corazón, luchando contra algunos de los mayores riesgos para la salud.

Cabe señalar que no todas las grasas son beneficiosas. Las grasas saturadas deben consumirse con moderación, mientras que las grasas trans se tienen que evitar a toda costas. Ambas son responsables del colesterol elevado. El aguacate, el aceite de oliva, las semillas y los frutos secos son buenas fuentes de grasa para tu dieta. Estos alimentos también han sido asociados con el mantenimiento del peso, un sistema inmunológico más fuerte y la salud de la tiroides.

Los alimentos enteros proporcionan los tipos de azúcares y grasas que el cuerpo puede usar y procesar de forma natural, por lo que centrarse en ellos es una inteligente decisión.


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