Errores al cocinar una pechuga de pollo

Muchas veces llegamos a casa con prisas y vamos a lo “fácil” para cocinarnos algo rápido y sin complicaciones. Aquí es donde entra en acción la pechuga de pollo. Muchos de nosotros sacamos dicha pechuga del congelador y la depositamos en la encimera y esperamos que se descongele. 
Esta es una práctica muy común y no es nada aconsejable. Las bacterias podrían inundar tu pechuga y tu no darte ni cuenta. La pechuga de pollo no se descongela uniformemente por esta razón, los exteriores toman temperatura ambiente mientras que en su interior sigue la placa de hielo.

Lo ideal es que si tenemos prisa y no lo hemos sacado el día anterior y lo dejamos bien envuelto en la nevera es que introduzcamos la pechuga de pollo en una bolsa sellada y la sumerjamos en agua fría. A medida que vaya tomando temperaturas más bajas, es bueno cambiar el agua.

Errores que cometemos al cocinar una pechuga de pollo

  • Pinchar continuamente la carne para comprobar su punto, esto provoca que la carne se seque ya que cortamos la recirculación de los jugos de la propia carne.
  • Debemos hacer la pechuga de pollo una vez esté atemperada a temperatura ambiente, no recién sacada de la nevera.
  • Coloca la pechuga de pollo una vez la sartén esté bien caliente. 
  • Añade los condimentos pertinentes, sal, pimienta por los dos lados. 
  • Si utilizas fuego, no dejes que la carne toque la llama, sino se carbonizará. 
  • No marees el filete, da la vuelta tan sólo una vez.
  • No aprietes la carne contra la sartén o la parrilla, esto no hará que se haga más rápido. Si lo haces perderá sabor.
  • No pasa nada si la carne se sirve unos minutos más tarde, así la carne habrá reorganizado sus jugos interiores y tendrá mejor sabor.
  • Puedes sazonarlo una vez cocinado, alguna parte de la sal se pierde en la parrilla, puedes añadir si lo ves necesario. 


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