El interés por saber qué yogur tomaba María Branyas, la española que alcanzó los 117 años, ha crecido tras conocerse los resultados de una investigación que analizó su salud en profundidad. La atención se ha centrado en un producto cotidiano: yogur natural de La Fageda, asociado en el estudio a un microbioma intestinal especialmente favorable.
Conviene recordar que los hallazgos, liderados por el genetista Manel Esteller, son relevantes pero prudentes: el trabajo sugiere vínculos entre hábitos y marcadores biológicos, sin atribuir a un único alimento un efecto milagroso. Aun así, el caso ha reavivado el debate sobre la dieta, la microbiota y la longevidad en personas muy mayores.
Qué investigó el equipo científico

El trabajo, publicado en Cell Reports Medicine, examinó distintas capas biológicas (genética, epigenética, metabolismo y microbioma) para comprender por qué algunas personas superan de largo el umbral de los cien. En el caso de Branyas, los investigadores describieron un microbioma intestinal «casi juvenil», poco habitual a edades tan avanzadas.
Además de ese perfil microbiano, los autores destacaron señales compatibles con un estado inmune especialmente competente. La combinación de indicadores asociados a envejecimiento extremo con otros propios de buena salud en la vejez se interpretó como una «dualidad fascinante» en supercentenarios.
Entre los hábitos cotidianos que se registraron, figuraba el consumo regular de yogur natural como parte de su rutina. El estudio lo menciona como elemento relevante dentro del conjunto, pero no concluye que fuera la causa directa de su longevidad, un matiz importante para evitar lecturas simplistas.
El papel del yogur en su rutina

Según la información compartida por la familia y recogida por los medios, María incluía yogur natural de La Fageda en su día a día. Se trataba de un hábito sencillo y sostenido en el tiempo, en línea con un patrón alimentario de corte mediterráneo y con una vida mental y social activa.
¿Por qué podría influir? El yogur aporta fermentos vivos que ayudan a mantener un ecosistema intestinal equilibrado. En el caso descrito, el microbioma aparecía dominado por bifidobacterias beneficiosas, un rasgo que los científicos relacionan con un envejecimiento saludable, siempre dentro de una visión multifactorial.
Los expertos insisten en la cautela: el consumo regular de yogur es una práctica saludable y respaldada por evidencia general, pero no sustituye a un estilo de vida completo ni garantiza, por sí solo, llegar a edades excepcionales.
La Fageda: una cooperativa con propósito social

La Fageda nació en la Zona Volcánica de la Garrotxa (Girona) como un proyecto pionero de integración laboral. Desde sus inicios, su misión ha sido ofrecer oportunidades a personas con discapacidad intelectual, trastorno mental y colectivos en riesgo de exclusión.
En lo productivo, el yogur se elabora con leche propia y de cooperativas vecinas, cuidando el bienestar animal y seleccionando fermentos para preservar un alto nivel de bacterias vivas durante la vida útil del producto. En palabras de la compañía, su filosofía pasa por hacer un alimento tradicional, bien formulado y constante en la calidad.
Interés internacional y disponibilidad

Tras la repercusión del caso, la compañía confirma que ha recibido llamadas desde el Reino Unido para preguntar por el producto o incluso distribuirlo. La respuesta, por ahora, es clara: no se comercializa fuera de España, de modo que no está disponible en el mercado internacional.
El foco mediático ha incrementado el interés por el yogur natural de la cooperativa, algo que la firma encaja con normalidad y sin grandilocuencias. Desde la dirección insisten en que su prioridad sigue siendo el propósito social y la calidad del día a día.
Qué puede aportar el yogur a la salud

La literatura científica asocia el yogur natural con varios efectos positivos, siempre como parte de una dieta equilibrada y un estilo de vida activo. A modo de síntesis, estos son beneficios respaldados de forma general:
- Apoyo a la microbiota: los fermentos vivos contribuyen a un ecosistema intestinal diverso y estable, clave en el envejecimiento saludable.
- Defensas e inflamación: se han observado mejoras en marcadores inmunitarios y de inflamación de bajo grado en consumidores habituales.
- Nutrientes esenciales: aporta proteínas de calidad y calcio, útiles para huesos y masa muscular en edades avanzadas.
- Metabolismo: su consumo regular se ha vinculado a mejor perfil cardiometabólico en estudios observacionales.
La evidencia no es específica de una marca y no establece causalidad individual; aun así, integrar el yogur natural en el menú diario encaja con recomendaciones nutricionales habituales y puede ser un aliado más dentro del conjunto.
El caso de María Branyas ha puesto el foco en un gesto tan simple como añadir yogur natural de calidad a la rutina. La investigación científica habla de un microbioma muy favorable y de un sistema inmune notable, mientras que la cooperativa gerundense sostiene su proyecto social y la elaboración cuidada. Entre prudencia y curiosidad, la conversación pública se mueve en una idea sensata: no hay un único secreto, pero ciertos hábitos, constantes y bien elegidos, suman.