El rey Harald V de Noruega vuelve a estar en el centro de la actualidad, pero esta vez no por su extenso reinado, sino por un nuevo revés en su salud. Con 89 años, el monarca ha tenido que ser ingresado en el Hospital de la Universidad de Oslo después de que una revisión médica detectara un cuadro de retención de líquidos que no se podía manejar en casa. La Casa Real noruega ha explicado en un comunicado que el tratamiento con cortisona que recibe el rey por una anemia hemolítica le ha provocado una acumulación anormal de agua en el cuerpo, un problema que a simple vista parece menor, pero que en personas mayores o con patologías previas puede convertirse en una complicación seria.
Esta situación no es nueva para la monarquía noruega. Ya en el pasado el monarca había tenido que ser ingresado por problemas similares, y en esta ocasión su hijo, el príncipe Haakon, tendrá que ponerse al frente de la jefatura del estado durante al menos dos semanas. Mientras tanto, toca entender qué es realmente esa hinchazón que padece el rey y por qué también afecta a tanta gente corriente, sobre todo en verano o tras largas jornadas de trabajo sentado.
La retención de líquidos que ha llevado al rey al hospital
La retención de líquidos, también conocida como edema, aparece cuando el cuerpo no elimina correctamente el agua sobrante y esta se queda estancada en los tejidos, sobre todo en piernas, tobillos o el abdomen. En el caso del rey Harald, el tratamiento farmacológico ha sido el desencadenante. La cortisona, un corticoide que se usa para frenar la anemia hemolítica, altera el equilibrio de sodio y agua en el organismo, y la acumulación de líquidos se convierte en un efecto secundario que en una persona de 89 años no se debe tomar a la ligera.
Según ha confirmado la Casa Real, el príncipe heredero Haakon asume como regente mientras el rey permanezca de baja, una medida que se activa cuando el soberano no puede cumplir con sus funciones oficiales. A lo largo del año, este escenario ya se ha repetido, ya que en febrero Harald V fue ingresado en Tenerife por una infección cutánea y una deshidratación, una secuencia que demuestra la fragilidad de un monarca que, pese a todo, ha asegurado en varias ocasiones que no tiene intención de abdicar.

¿Cómo se nota que el cuerpo está acumulando agua?
El tipo de hinchazón que sufre el rey es el mismo que muchas personas experimentan a diario sin llegar a un hospital. Las señales más típicas son la marca del calcetín en el tobillo al final del día, anillos que aprietan o la sensación de piernas pesadas que se intensifica por la tarde. También es habitual despertarse con la cara inflamada, en concreto con los párpados superiores e inferiores, después de una noche de descanso.
No se trata de una cuestión estética, sino de un desajuste fisiológico. Cuando se come más sal de la cuenta, el riñón no da abasto y el sodio arrastra agua hacia los tejidos. Lo mismo ocurre si se están muchas horas inmóvil, porque la circulación venosa de retorno se resiente y los líquidos se quedan más tiempo donde no deben. Los cambios hormonales, el calor intenso y algunos medicamentos también pueden contribuir.
Lo que la ciencia dice sobre bajar la sal
El consejo de reducir la sal está en boca de todos, pero en 2013 un equipo australiano demostró con un ensayo cruzado a doble ciego el efecto real de esta medida. Los investigadores compararon una fase con dieta baja en sodio y otra con aporte elevado en 20 personas con enfermedad renal e hipertensión, y comprobaron que la restricción de sal llevaba a una reducción del volumen de líquido extracelular y a un descenso de la presión arterial. El estudio se publicó en el Journal of the American Society of Nephrology y aunque contaba con una muestra pequeña y participaban con personas con sus condiciones, refuerza la idea de que menos sodio equivale a menos agua estancada.
Hábitos que alivian la hinchazón sin necesidad de diuréticos
Pese a que ninguna infusión va a vaciar el cuerpo de agua de golpe, los expertos recomiendan una batería de hábitos con la suficiente evidencia como para reducir la hinchazón día a día:
- Recortar la sal oculta en conservas, embutidos, pan de barra y salsas.
- Mantenerse hidratado: cuando el cuerpo nota que no recibe líquidos, tiende a guardarlos como reserva.
- Moverse cada hora, al menos caminando un poco o haciendo círculos con los tobillos.
- Elevar las piernas unos 15 o 20 minutos, de modo que la gravedad a la vuelta del retorno venoso.
- Incluir alimentos ricos en potasio, porque favorecen la eliminación del sodio por la orina.
- Usar medias de compresión si se está muchas horas de pie, siempre con una talla adecuada.
Pero, ¿qué pasa cuando la hinchazón se convierte en una advertencia? Hay señales que obligan a pedir cita médica sin demora: si una pierna se inflama mucho y se acompaña de dolor, calor o enrojecimiento, si la cara amanece desdibujada y así sigue todo el día, si se gana varios kilos en pocos días o si hay falta de aire. En esos casos, detrás puede haber una trombosis, insuficiencia cardíaca o una alteración renal y es necesario realizar exploraciones complementarias, como un análisis de sangre, orina y a veces un electrocardiograma.

Una recuperación que se espera sin contratiempos
En el caso concreto del rey Harald, todo apunta a que el ingreso será un simple trámite para ajustar el tratamiento y volver a la normalidad. Mientras tanto, Haakon ya se ha convertido en regente y la agenda de la Corona se irá adaptando a una baja que se calcula en dos semanas. El propio monarca, con una enorme resistencia pese a sus problemas de salud, ya ha superado otras crisis similares, como una grave infección que lo llevó a tener que ser repatriado desde España en las primeras semanas de año.
La retención de líquidos no deja de ser una señal más de lo que el cuerpo nos avisa sobre los cuidados necesarios, ya sea una condición leve que se combate con algo de ejercicio y menos sal o una alarma que obliga a mirar más allá de la simple hinchazón. En la consulta, el médico de familia es la persona que mejor puede separar lo anecdótico de lo urgente, así que no conviene esperar a que las piernas pidan ayuda a gritos.
Y por supuesto, como ocurre con cualquier contenido sobre salud, si el malestar se prolonga o se acompaña de otro sintoma, la visita al centro de salud no se debe que retrasar. El caso del rey Harald es el ejemplo de cómo a veces el cuerpo se defiende incluso con el tratamiento adecuado, y la medicina tiene que actuar para volver a balancear el equilibrio perdido.