El hígado graso: la epidemia silenciosa que ya afecta a uno de cada tres adultos en España

  • La esteatosis hepática metabólica (MASLD) afecta al 32% de la población adulta en España, según datos del Congreso de la SEPD.
  • Un equipo europeo ha creado el primer mapa molecular de la enfermedad, permitiendo detectar su avance mediante un análisis de sangre.
  • La Universidad de Barcelona y Boehringer Ingelheim lanzan una cátedra para mejorar la prevención y el diagnóstico precoz.
  • Expertos advierten que el consumo de alcohol y las dietas ricas en grasas y ultraprocesados agravan el problema.

Hígado graso

La enfermedad del hígado graso, conocida médicamente como esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD), se ha convertido en la patología hepática más común en los países desarrollados. En España, afecta aproximadamente al 32% de la población adulta, una cifra que los especialistas consideran alarmante por su crecimiento silencioso y las graves complicaciones que puede acarrear si no se detecta a tiempo.

Lo más preocupante es que la mayoría de los afectados desconocen que padecen la enfermedad. Durante años, el hígado graso no da síntomas y los análisis de sangre rutinarios pueden no mostrar alteraciones. Los expertos la califican de ‘epidemia silenciosa’ y advierten de que, si no se toman medidas, podría convertirse en una de las principales causas de cáncer de hígado en las próximas décadas.

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La magnitud de una epidemia silenciosa

Según los datos presentados en el 85.º Congreso de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD), uno de cada tres adultos en España tiene hígado graso. De ellos, una proporción significativa desarrolla fibrosis hepática avanzada, y algunos acaban evolucionando a cirrosis o carcinoma hepatocelular. El doctor Javier Crespo, experto de la SEPD, ha señalado que la enfermedad está estrechamente vinculada con la obesidad y la diabetes tipo 2, trastornos que forman parte del síndrome metabólico.

El incremento de estos problemas de salud en la población explica, en buena medida, el aumento de casos registrado en las últimas décadas. Además, el consumo de alcohol y las dietas ricas en grasas y alimentos ultraprocesados están agravando la situación, especialmente entre los jóvenes. El doctor Rafael Bañares, presidente de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), ha alertado de que ‘el alcohol y la grasa anticipan un incremento de casos de enfermedad hepática avanzada en los próximos años’.

Esteatosis hepática

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Un mapa molecular para el diagnóstico precoz

Uno de los avances más prometedores en la lucha contra el hígado graso llega de la mano de un equipo europeo de investigadores. Científicos de la Universidad de Cambridge y del Instituto Europeo de Bioinformática EMBL-EBI han logrado elaborar el primer mapa molecular que reconstruye el avance continuo de la enfermedad. Este mapa, publicado en la revista Nature Metabolism, permite determinar con precisión el estadio en el que se encuentra un paciente mediante biomarcadores en sangre, evitando así la necesidad de biopsias invasivas.

El estudio identificó un panel de 57 genes cuya expresión, detectable en tejido hepático y en plasma sanguíneo, supera en exactitud a las pruebas de referencia actuales, como el índice FIB-4. Los investigadores también desarrollaron una red regulatoria que organiza los genes y vías moleculares clave en la progresión de la enfermedad, lo que abre la puerta a terapias personalizadas según el perfil de cada paciente. ‘Esperamos que nuestro enfoque impulse un cambio conceptual sobre cómo se estudia y entiende la enfermedad’, señaló Ioannis Kamzolas, coautor del estudio.

Hígado graso diagnóstico

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La respuesta institucional: formación y prevención

Ante la magnitud del problema, las instituciones sanitarias y académicas están tomando cartas en el asunto. La Universidad de Barcelona y la empresa biofarmacéutica Boehringer Ingelheim han puesto en marcha la Cátedra UB Boehringer Ingelheim de Salud Hepática, con el objetivo de impulsar la investigación, la formación y la transferencia de conocimiento en el ámbito de las enfermedades hepáticas. El director de la cátedra, Pere Ginés, ha destacado que ‘hay que reforzar las herramientas y los conocimientos de los profesionales sanitarios para promover la salud hepática y favorecer la detección precoz’.

La cátedra desarrollará programas formativos dirigidos a profesionales de atención primaria, estudiantes y pacientes, con especial énfasis en la prevención del consumo de alcohol y las dietas poco saludables. También se impulsarán campañas educativas para fomentar estilos de vida saludables y se convocarán becas para trabajos de investigación sobre salud hepática. ‘Las enfermedades hepáticas representan uno de los grandes retos actuales de salud pública’, ha afirmado Marian Meuseen, directora de Medicina e I+D de Boehringer Ingelheim España.

Prevención hígado graso

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Hacia un cambio de paradigma en la atención

Los especialistas coinciden en que el abordaje del hígado graso debe cambiar radicalmente. En lugar de esperar a que los pacientes lleguen a fases avanzadas, es necesario actuar desde la atención primaria para detectar la enfermedad en sus etapas iniciales. El doctor Bañares ha subrayado que ‘el objetivo ahora es detectar a los pacientes antes de que desarrollen síntomas’, y para ello es fundamental formar a los médicos de familia y dotarles de herramientas no invasivas como los nuevos biomarcadores.

Además, los expertos insisten en que la prevención debe abordar las causas subyacentes: la obesidad, la diabetes y el sedentarismo. La combinación de una dieta equilibrada, ejercicio regular y la reducción del consumo de alcohol sigue siendo la estrategia más eficaz para frenar la progresión de la enfermedad. Los avances científicos, como el mapa molecular, ofrecen esperanza para un diagnóstico más preciso y tratamientos personalizados, pero la clave sigue estando en la detección temprana y en la educación sanitaria.

Con una prevalencia que ya alcanza a uno de cada tres adultos en España y un crecimiento que no parece detenerse, el hígado graso se ha consolidado como un desafío sanitario de primer orden. La comunidad científica y las instituciones trabajan contrarreloj para desarrollar herramientas de diagnóstico precoz y estrategias de prevención eficaces. El nuevo mapa molecular y la creación de cátedras especializadas son pasos importantes, pero los especialistas recuerdan que la responsabilidad también recae en la sociedad: adoptar hábitos de vida saludables sigue siendo la mejor vacuna contra esta epidemia silenciosa.

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