El ejercicio físico se ha consolidado como un pilar fundamental en el ámbito de la salud, y su relevancia trasciende el simple hecho de mantenerse en forma. En los últimos años, la evidencia científica ha demostrado que su práctica regular no solo previene enfermedades, sino que también mejora la calidad de vida en situaciones tan diversas como el cáncer, la infancia o el envejecimiento. En España, diversas iniciativas y estudios están poniendo el foco en cómo el movimiento puede ser un aliado terapéutico y preventivo, adaptándose a las necesidades de cada persona y momento vital.
Desde la oncología hasta la pediatría, pasando por la geriatría, el ejercicio físico se presenta como una herramienta versátil y necesaria. La comunidad científica coincide en que no se trata solo de realizar actividad, sino de hacerlo de forma adecuada, con la intensidad y el tipo de ejercicio correctos para cada caso. Esta premisa es la que guía jornadas, campañas y recomendaciones de expertos, que buscan trasladar el conocimiento científico a la práctica diaria, ayudando a entender cuánto ejercicio es necesario para mantenerse saludable.
El ejercicio físico en el abordaje del cáncer: un paso hacia la metástasis
El próximo 6 de octubre de 2026, la Universidad Europea de Madrid acogerá la IV Jornada de Ejercicio Físico y Cáncer, un evento que desde 2023 reúne a profesionales e investigadores para debatir sobre la relación entre la actividad física y los procesos oncológicos. En esta edición, el foco se centra en la enfermedad metastásica, un escenario que plantea retos complejos y que requiere un abordaje interdisciplinar. La jornada, titulada «¿Y en metástasis?», abordará los beneficios del ejercicio en estos pacientes, las recomendaciones para el manejo del entrenamiento y la nutrición oncológica, así como los resultados de proyectos de investigación como NEOLIFE y GYMNOS.
La iniciativa, impulsada por la Universidad Europea de Madrid junto con el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y con la colaboración del Consejo COLEF y la Red REFICON, se celebrará en el Auditorio del Edificio B del Campus de Villaviciosa de Odón, de 17:00 a 20:00 horas, y podrá seguirse también en streaming. La Educación Física y Deportiva tendrá una presencia destacada, con la participación de educadoras físico deportivas que abordarán los beneficios del ejercicio y los proyectos en curso
La fuerza como aliada frente al envejecimiento
Más allá del ámbito oncológico, el ejercicio físico es fundamental para combatir los efectos del envejecimiento. A partir de los 40 años, el cuerpo comienza a experimentar una pérdida progresiva de masa muscular y ósea, un proceso que se acelera a partir de los 55. El entrenamiento de fuerza se convierte en una prioridad para frenar esta pérdida y mantener la autonomía y la calidad de vida. Expertos como el catedrático en Educación Física Felipe Isidro destacan que no se trata solo de levantar pesas, sino de realizar ejercicios que tengan una aplicación práctica en la vida cotidiana, como empujar, tirar, levantarse o subir escaleras.
Los especialistas recomiendan priorizar los ejercicios compuestos, que implican varios grupos musculares a la vez y reproducen movimientos habituales. Ejercicios como sentadillas, peso muerto, press de pecho o remo son ideales para trabajar la fuerza funcional. Además, se aconseja realizar dos o tres sesiones semanales, comenzando con el propio peso corporal o bandas elásticas, para notar beneficios en pocas semanas. La pérdida de masa muscular no solo afecta a la apariencia, sino que reduce la capacidad funcional, por lo que el entrenamiento de fuerza es el mejor seguro de vida para un envejecimiento saludable.
Deportes de raqueta y longevidad: la ciencia respalda su eficacia
En la búsqueda de la actividad física más beneficiosa para alargar la vida, los deportes de raqueta han demostrado ser especialmente eficaces. El tenis, el bádminton y otros deportes de raqueta superan a actividades tradicionales como correr o nadar en términos de años de vida ganados. El famoso Copenhagen City Heart Study, que siguió a más de 8.500 participantes durante 25 años, reveló que el tenis aumenta la esperanza de vida en 9,7 años, mientras que el bádminton añade 6,2 años. Estos datos se han visto respaldados por otros estudios, como uno de 2016 que concluyó que los deportes de raqueta se asocian con un 47% menos de mortalidad total y una reducción del 56% en el riesgo de muerte por causas cardiovasculares.
La razón de estos beneficios parece residir en la combinación de esfuerzo cardiovascular por intervalos, alta demanda cognitiva y, sobre todo, la interacción social que implican estos deportes. La socialización en la pista es un potente reductor del estrés, un factor clave en la longevidad. Además, la variedad en la actividad física también es importante, ya que combinar el cardio y la fuerza reduce el riesgo de muerte por cualquier causa en un 19-20% extra, independientemente de la cantidad de ejercicio que realicen.
Ejercicio físico en la infancia y en enfermedades crónicas
La importancia del ejercicio físico se extiende también a la infancia y a enfermedades crónicas. En los niños, la actividad física es fundamental para desarrollar habilidades motoras, coordinación y control corporal, además de favorecer la socialización. El juego debe ser la base de la actividad física en las primeras etapas de la vida, ayudando a crear hábitos saludables que perduren en la edad adulta. Desde el punto de vista sanitario, el ejercicio en la infancia ayuda a ralentizar la aparición de enfermedades futuras, asegurando un mejor nivel de salud a largo plazo.
En el caso de enfermedades como la fibrosis quística, el ejercicio físico también juega un papel crucial. La Federación Española de Fibrosis Quística (FEFQ) pondrá en marcha este 8 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial de la Fibrosis Quística, una campaña para promover hábitos de vida saludables. La iniciativa incluirá recomendaciones sobre ejercicio físico adaptado, fisioterapia respiratoria, alimentación y bienestar emocional, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas con esta enfermedad. La campaña, que se desarrollará durante todo el mes de septiembre, contará con la participación de profesionales especializados y utilizará formatos dinámicos como vídeos en redes sociales para llegar al público más joven.
La evidencia científica es clara: el ejercicio físico es una herramienta poderosa para la salud en todas las etapas de la vida. Desde la prevención de enfermedades hasta la mejora de la calidad de vida en situaciones complejas, su práctica regular, adaptada a las necesidades de cada persona, es fundamental. Ya sea a través de deportes de raqueta, entrenamiento de fuerza o simplemente caminando, mantenerse activo es una de las mejores inversiones para la salud a largo plazo. Las iniciativas que se están llevando a cabo en España, como la jornada sobre ejercicio y cáncer o la campaña de fibrosis quística, demuestran que el ejercicio físico se ha convertido en un pilar de la salud pública, y que su integración en la práctica clínica y en la vida diaria es cada vez más necesaria.
