Dieta de 1150 calorĂ­as: menĂº diario, alimentos permitidos y consejos

  • Dieta hipocalĂ³rica de 1150 kcal orientada a la pĂ©rdida de 1,5 a 2 kg en una semana, con supervisiĂ³n profesional recomendada.
  • Prioriza frutas, verduras, cereales integrales, lĂ¡cteos desnatados, carnes magras, pescados y grasas saludables como el aceite de oliva.
  • Evita azĂºcar, fritos, embutidos, bollerĂ­a, comida rĂ¡pida, refrescos azucarados y alcohol para optimizar la pĂ©rdida de grasa.
  • Incluye 6 comidas al dĂ­a, buena hidrataciĂ³n y actividad fĂ­sica moderada para mantener la masa muscular y la saciedad.

dieta de 1150 calorĂ­as

Esta es una dieta pensada para aquellas personas que necesitan bajar esos kilos que tienen de mĂ¡s y que tanto te molestan. Si la realizas al pie de la letra, te permitirĂ¡ adelgazar entre 1 ½ y 2 kilos en 7 dĂ­as. DeberĂ¡s controlar en forma estricta las calorĂ­as que incorporas, ya que no podrĂ¡n superar las 1150 kcal diarias, lo que convierte a este plan en una dieta hipocalĂ³rica de corta duraciĂ³n.

Antes de comenzar es fundamental que cuentes con un estado de salud adecuado y, siempre que sea posible, con la supervisiĂ³n de un profesional de la nutriciĂ³n. AdemĂ¡s, deberĂ¡s beber la mayor cantidad de agua posible a diario (al menos 1,5 a 2 litros), saborizar tus infusiones con edulcorante y condimentar tus comidas con sal moderada y una mĂ­nima cantidad de aceite de oliva, que serĂ¡ la grasa principal permitida.

CĂ³mo funciona una dieta de 1150 calorĂ­as

La pĂ©rdida de grasa corporal solo es posible cuando se genera un balance energĂ©tico negativo, es decir, cuando el organismo gasta mĂ¡s energĂ­a de la que recibe mediante los alimentos. Una dieta de alrededor de 1150 calorĂ­as diarias reduce de forma notable la ingesta habitual, de modo que el cuerpo se ve obligado a utilizar sus reservas de grasa como combustible, favoreciendo asĂ­ la disminuciĂ³n del peso corporal.

Para que este proceso sea mĂ¡s efectivo y saludable, es importante combinar el plan nutricional con actividad fĂ­sica ligera o moderada, como caminar, montar en bicicleta, nadar (ver dieta para personas que practican nataciĂ³n) o realizar ejercicios de fuerza bĂ¡sicos adaptados al nivel de cada persona. De este modo se protege la masa muscular, se mejora el metabolismo y se evita que la pĂ©rdida de peso proceda Ăºnicamente de agua y mĂºsculo.

menĂº dieta de 1150 calorĂ­as

Alimentos aconsejados y desaconsejados

Para seguir correctamente una dieta de 1150 calorías no basta con contar calorías: también es esencial elegir bien los alimentos para cubrir vitaminas, minerales, proteína de calidad y fibra con pocas calorías.

Alimentos aconsejados (en porciones moderadas):

  • Frutas frescas (preferiblemente de temporada): manzana, pera, cĂ­tricos, kiwi, melĂ³n, papaya, piña, fresas, melocotĂ³n, etc. Aportan fibra y saciedad con un aporte calĂ³rico moderado.
  • Verduras y hortalizas: todas son adecuadas, en especial las de hoja verde (espinaca, acelga, lechuga, rĂºcula), brĂ³coli, coliflor, calabacĂ­n, pepino, berenjena, zanahoria, remolacha, pimientos. Son la base del volumen del plato y aportan muy pocas calorĂ­as.
  • LĂ¡cteos desnatados o semidesnatados: leche, yogur natural desnatado, requesĂ³n y quesos bajos en grasa (menos de 10 % MG). Proporcionan proteĂ­nas de buena calidad y calcio con menos grasa.
  • Cereales y tubĂ©rculos integrales en cantidad controlada: pan integral, pasta integral, arroz integral, patata cocida o asada, cereales de desayuno sin azĂºcar y galletas integrales sin azĂºcar. Aportan energĂ­a de liberaciĂ³n lenta y fibra.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos, alubias, soja, guisantes. Son una excelente fuente de proteĂ­na vegetal y fibra, siempre que se cocinen con poca grasa.
  • Carnes magras: pollo y pavo sin piel, conejo, cortes magros de ternera y cerdo, fiambre de pavo, jamĂ³n cocido o serrano sin grasa visible.
  • Pescados blancos y azules: merluza, lenguado, gallo, rape, lubina, dorada, salmĂ³n, sardina, atĂºn, entre otros, preparados a la plancha, al horno, al vapor o en papillote.
  • Huevos: cocidos, escalfados, en tortilla o revueltos con poco aceite, ya que son una fuente muy completa de proteĂ­nas y micronutrientes.
  • Grasas saludables: aceite de oliva virgen extra en cantidades pequeñas, frutos secos al natural o tostados sin sal (nueces, almendras, avellanas) en porciones muy controladas, por su alto valor calĂ³rico.
  • Bebidas sin calorĂ­as: agua, infusiones, cafĂ© solo o descafeinado, caldos vegetales desgrasados, refrescos sin azĂºcar de forma ocasional.

Alimentos desaconsejados o a evitar:

  • Frutas en almĂ­bar y frutas muy azucaradas secas (dĂ¡tiles, uvas pasas, higos secos, etc.), asĂ­ como el coco, por su elevado contenido en azĂºcares y grasas.
  • Verduras fritas o muy rehogadas en aceite o manteca, que multiplican innecesariamente las calorĂ­as.
  • LĂ¡cteos enteros, quesos muy grasos o extragrasos, nata, cremas y postres lĂ¡cteos azucarados.
  • Cereales refinados y azucarados: pan blanco, galletas con azĂºcar, bollerĂ­a, cereales de desayuno azucarados, pasta o arroz blanco en raciones grandes.
  • Carnes grasas, vĂ­sceras y embutidos: cordero, pato, salchichas, chorizo, morcilla, salchichĂ³n, tocino, foie y patĂ©s, por su alto contenido de grasa saturada.
  • Pescados fritos o rebozados, ya que el empanado y la fritura incrementan mucho el aporte calĂ³rico.
  • Huevos fritos y preparaciones con exceso de aceite.
  • Grasas poco saludables: mantequilla, margarina, manteca, aceite de coco o palma, asĂ­ como frutos secos fritos y salados.
  • AzĂºcar y dulces: azĂºcar de mesa, miel, mermeladas azucaradas, golosinas, caramelos, chocolate, helados, bollerĂ­a, pasteles y productos de reposterĂ­a industrial.
  • Conservas en aceite, salazones y ahumados, por su exceso de grasa y sal.
  • Platos precocinados y comida rĂ¡pida (pizzas, hamburguesas grasientas, frituras, salsas comerciales) que combinan harinas refinadas, grasas y sal en grandes cantidades.
  • Refrescos azucarados y bebidas alcohĂ³licas, que aportan muchas calorĂ­as vacĂ­as y dificultan la utilizaciĂ³n de la grasa corporal como energĂ­a.

alimentos permitidos en dieta hipocalĂ³rica

Recomendaciones generales y seguridad

Las dietas muy bajas en calorĂ­as requieren un control profesional, sobre todo si se prolongan en el tiempo. Es importante recordar que los planes por debajo de aproximadamente 1200 kcal diarias y que excluyen grupos enteros de alimentos pueden ocasionar fatiga, dolor de cabeza, contracturas musculares, mal humor, caĂ­da del cabello, uñas frĂ¡giles, anemia, desajustes hormonales, problemas renales, trastornos alimentarios y efecto rebote si se mantienen demasiado.

En una dieta de 1150 calorĂ­as bien planificada se debe asegurar un correcto aporte de proteĂ­na (carnes magras, pescados, huevos, legumbres y lĂ¡cteos desnatados) para preservar la masa muscular y la sensaciĂ³n de saciedad. TambiĂ©n es clave incluir suficiente fibra procedente de verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, semillas y salvado de avena, lo que ayuda a evitar el estreñimiento, reduce los picos de hambre y mejora el metabolismo energĂ©tico.

A nivel de grasas, se recomienda no eliminar por completo el aceite de oliva, sino utilizarlo en cantidad moderada, ya que aporta Ă¡cidos grasos monoinsaturados beneficiosos. Si se consumen pescados azules varias veces a la semana, se obtienen ademĂ¡s Ă¡cidos grasos omega 3, aliados de la salud cardiovascular.

Durante este tipo de dieta tambiĂ©n se pueden tomar infusiones entre horas (valeriana, pasiflora, tila, hierba luisa, poleo menta, manzanilla…), ya que ayudan a hidratarse y, en algunos casos, a controlar la ansiedad asociada al cambio de hĂ¡bitos alimentarios.

reparto de comidas en dieta baja en calorĂ­as

Ejemplo de menĂº diario de 1150 calorĂ­as

El siguiente menĂº es un ejemplo orientativo de un dĂ­a dentro de una dieta de 1150 kcal, distribuida en 6 ingestas para mantener el metabolismo activo y el apetito bajo control. Las tĂ©cnicas culinarias recomendadas son la plancha, el horno, el vapor, papillote o hervido, evitando frituras y rebozados.

Desayuno: 1 infusiĂ³n a elecciĂ³n edulcorada, 1 fruta fresca a elecciĂ³n (por ejemplo, manzana o kiwi) y 3 galletas de salvado o integrales sin azĂºcar. Esta combinaciĂ³n aporta hidratos complejos, fibra y algo de proteĂ­na si se acompaña con un lĂ¡cteo desnatado.

Media mañana: 1 yogur descremado con cereales integrales o frutas troceadas. Con este tentempiĂ© se busca aportar proteĂ­na lĂ¡ctea y fibra para llegar con menos hambre al almuerzo.

Almuerzo: caldo light (vegetal desgrasado), 1 plato hondo de ensalada de verduras crudas a elecciĂ³n (tomate, lechuga, zanahoria, pepino, etc.) con una cucharadita de aceite de oliva, 50 g de queso por salut bajo en grasa y 1 fruta a elecciĂ³n. PodrĂ¡s beber la cantidad de caldo que desees, siempre que sea sin grasa y bajo en sal, para aumentar la saciedad sin sumar muchas calorĂ­as.

Media tarde: 1 vaso grande de zumo de frutas natural a elecciĂ³n o, preferiblemente, una pieza de fruta entera para aprovechar mejor la fibra saciante. Si se opta por zumo, es recomendable limitar la cantidad y no añadir azĂºcar.

Merienda: 1 infusiĂ³n a elecciĂ³n cortada con leche descremada y 3 tostadas de mesa light untadas con queso untable bajo en grasa o mermelada light sin azĂºcar añadido. Este momento del dĂ­a ayuda a controlar el hambre de la tarde-noche y evita llegar con excesiva ansiedad a la cena.

Cena: sopa light de verduras, 150 g de pescado, pollo o carne magra a la plancha con 1 porciĂ³n de verduras crudas o cocidas a elecciĂ³n; alternativamente, 200 g de fideos integrales con queso rallado light y 1 fruta a elecciĂ³n. PodrĂ¡s beber la cantidad de sopa que desees, lo que contribuye a una sensaciĂ³n de plenitud con pocas calorĂ­as.

DespuĂ©s de cenar: 1 infusiĂ³n a elecciĂ³n con edulcorante, que ayuda a relajarse y a hidratarse sin sumar calorĂ­as significativas.

platos ligeros para una dieta hipocalĂ³rica

Durante los dĂ­as que sigas este plan es esencial escuchar las señales de tu cuerpo: si aparecen mareos, cansancio extremo, dolor de cabeza intenso u otros sĂ­ntomas molestos, conviene ajustar la cantidad de comida o consultar con un profesional. Bien utilizada, la dieta de 1150 calorĂ­as puede ser una herramienta puntual para iniciar la pĂ©rdida de peso, siempre que luego se continĂºe con un plan de alimentaciĂ³n equilibrado y sostenible en el tiempo.

ArtĂ­culo relacionado:
Dieta para nadadores: guĂ­a completa, menĂº y estrategias de competiciĂ³n