Con una cantidad de nutrientes superior a la del resto de alimentos, los llamados superalimentos (superfoods en inglés) promueven la salud de las personas si se incluyen en la dieta. En esta nota te hablamos de algunos que quizá no conozcas todavía.
Las semillas de cáñamo aportan una buena cantidad de proteínas y ácidos grasos omega 3. Además, son una proteína completa (contiene los nueve aminoácidos esenciales), lo que las convierte en un gran aliado de los veganos. Disfruta de su sabor suave, espolovoreándolos por encima de las ensaladas o guarniciones vegetales.
El kéfir es un producto lácteo fermentado rico en unas bacterias beneficiosas que reciben el nombre de probióticos, los cuales son esenciales para mantener saludables los intestinos. Una manera de incluirlo en la dieta es sustituirlo por la leche en las recetas.
El nabo sueco pertenece a la familia del brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas. Posee una alta concentración de unos fitonutrientes llamados glucosinolatos, a los que se les atribuye la capacidad de combatir el cáncer. Están deliciosos asados o cocidos y pueden desempeñar perfectamente el papel de las patatas en tus platos.
El freekeh es el cuarto superalimento de la lista, aunque no por ello el menos importante. Se trata de un grano que se obtiene del trigo cuando este se cosecha joven y verde. Debido a su cosecha temprana, contiene más fibra y nutrientes (como proteínas, magnesio y potasio) que el trigo maduro. Según los expertos, tiene tres veces más fibra que el arroz integral. En sabor y textura, es bastante similar a la cebada.