Cómo tomar kéfir para adelgazar

Si necesitas mejorar tu plan de alimentación, el kéfir es una comida que vale la pena considerar debido a sus importantes beneficios. Puedes emplearlo como alternativa a los yogures, por ejemplo, debido a su menor contenido en azúcar. Asimismo hay muchas personas que lo emplean como comida única en una de sus cuatro o cinco comidas diarias.

En lo que se refiere a las dietas de adelgazamiento, la comida que nos ocupa en esta ocasión es compatible con las mismas. Tan sólo hay que apostar por variedades bajas en azúcar y sin sabores añadidos. Después, se le puede intentar dar sabor en casa de muchas formas.

¿Qué es el kéfir?

Se trata de un producto lácteo. Se elabora fermentando leche (se puede utilizar leche de vaca, oveja o cabra) con nódulos de kéfir, los cuales están compuestos por bacterias de ácido láctico, levaduras y polisacáridos. El origen de esta bebida de leche se sitúa en la región del Cáucaso, aunque actualmente se puede encontrar en la mayoría de supermercados –echa un vistazo en la sección de yogures–.

Rico en proteínas, vitaminas del grupo B, minerales y bacterias buenas, esta comida tiene una consistencia espesa. En lo que respecta al sabor, es de tipo agridulce (más fuerte que el del yogur normal). Algunos son ligeramente efervescentes. Dado que las versiones con sabor a fruta pueden contener un par de cucharaditas de azúcar por porción, lo mejor es apostar por una variedad normal. Puedes tomártelo solo o añadirlo a tus smoothies y ensaladas.

Beneficios

Se le atribuyen cualidades probióticas (superando al yogur normal), infundidas por los nódulos de kefir. De esta manera, ayuda a mantener el equilibrio en las bacterias intestinales, así como a tratar la diarrea y el síndrome del intestino irritable.

Sus bacterias buenas reducen la flatulencia, promueven la capacidad de movimiento de los intestinos y ofrecen alivio para el malestar estomacal. A diferencia de las bacterias y levaduras del yogur, las de esta bebida pueden permanecer en el tracto gastrointestinal durante un largo período de tiempo.

También se ha asociado con beneficios para el eccema, el estrés, la hipertensión, el colesterol alto, la diabetes, la inflamación y el cáncer. Sin embargo, todavía se necesita más investigación al respecto.

Debido a sus probióticos, el kéfir también puede ayudar a tratar y prevenir infecciones en el tracto urinario. Asimismo muchas personas con intolerancia a la lactosa pueden tomarlo gracias a que utiliza la lactosa para producir ácido láctico, responsable de la mayor parte de su acidez.

Kéfir de agua

El kéfir de agua no contiene lácteos, lo que ayuda a que tenga un sabor más suave y una textura más ligera que el kéfir de leche. Es aconsejable para veganos, así como para mantener la línea.

¿Necesitas perder peso? El kéfir de agua puede ayudarte a recortar unas cuantas calorías de tu dieta. Puedes conseguir una alternativa sin azúcar a tus refrescos habituales añadiéndole agua con gas.

Si prefieres bebértelo solo, asegúrate de que es bajo en azúcar. Le puedes aportar sabor en casa a través de frutas, hierbas y especias. Por otro lado, se le puede añadir leche vegetal para preparar un kéfir de leche sin lácteos.

Kéfir de vaca

El kéfir de vaca corresponde a los kéfirs de leche. La leche de vaca es la más consumida en occidente. El gran número de variedades representa una ventaja respecto al resto, ya que se puede adaptar mejor a las preferencias personales de cada uno que los demás kéfirs de leche.

Cabe señalar que la leche de vaca aporta muchos nutrientes, incluyendo numerosos aminoácidos esenciales que permanecen en el producto final. Puedes preparar kéfir casero utilizando leche de vaca, así como de cualquier otra clase. Hay que remojar los nódulos de kéfir en leche durante un mínimo de 24 horas. La intensidad de su sabor va aumentando a medida que se prolonga el proceso de fermentación.

Puedes utilizar el kéfir de vaca o de cualquier otra leche para reemplazar ingredientes como la mantequilla, la crema agria y por supuesto el yogur en tus recetas favoritas de horneados, purés de patatas y sopas. El resultado son comidas más nutritivas y con todos los asombrosos beneficios del kéfir.

Kéfir de cabra

La leche de cabra se considera una de las mejores para preparar kéfir. Entre sus ventajas se incluye que, aparentemente, la leche de cabra se tolera mejor que la de vaca. Una buena señal en este sentido es su tendencia a producir menos nata en la superficie. Esta cualidad también ayuda a producir un kéfir de leche más fino. Sin embargo, su sabor es más fuerte, algo que puede ser visto como una contra por unos y como un pro por otros. Como sucede con todo, esto también depende de las preferencias personales.

Tanto si apuestas por el kéfir de vaca como si prefieres el de cabra, lo importante para obtener los mejores beneficios del kéfir, según los expertos, es que la leche empleada sea orgánica y de alta calidad.


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Alimentos, Nutrición

Miguel Serrano es un redactor de contenidos web centrado en la salud y la moda. En su rol en NutriDieta ha cubierto una amplia gama de temas de salud y bienestar durante más de cinco años. Entusiasta de los remedios naturales y la comida sana, a Miguel le encanta ayudar a las personas a tener un estilo de vida más saludable. Sus tres actividades físicas favoritas son el yoga, el running y caminar. También ha practicado deportes como el fútbol, el fútbol sala o el fitness.

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