Bebidas vegetales caseras sin azĂșcar: tipos, recetas y trucos

  • Las bebidas vegetales caseras sin azĂșcar permiten controlar ingredientes, textura y sabor, evitando azĂșcares añadidos y aditivos.
  • Existen bebidas de frutos secos, cereales, semillas y opciones tropicales, cada una con usos y propiedades nutricionales diferentes.
  • La bebida de almendras es una de las mĂĄs versĂĄtiles y fĂĄciles de preparar, con varias recetas sin azĂșcar y mĂșltiples formas de reutilizar su pulpa.
  • Usar bebidas vegetales en zumos, batidos, tĂ©s, cafĂ©s y platos salados ayuda a reducir el consumo de lĂĄcteos y azĂșcar sin perder variedad gastronĂłmica.

bebidas vegetales caseras sin azĂșcar

Las bebidas vegetales caseras sin azĂșcar se han colado en muchas cocinas como alternativa real a la leche de vaca. Son una opciĂłn fantĂĄstica para quienes siguen una alimentaciĂłn vegana, tienen intolerancia a la lactosa o, simplemente, quieren dejar de depender de los briks del sĂșper llenos de azĂșcares añadidos, aceites baratos y montones de aditivos que no aportan gran cosa.

Cuando elaboras tu propia bebida vegetal en casa puedes controlar por completo los ingredientes, ajustar la textura, el sabor y hasta el punto de dulzor usando solo alimentos reales (fruta madura, dĂĄtiles o canela, si te apetece) sin recurrir a azĂșcar, miel, siropes ni edulcorantes. AdemĂĄs, son muy versĂĄtiles: sirven para desayunos, cafĂ©s, batidos, postres, platos salados e incluso para hidratarte mejor en verano con recetas bien fresquitas.

QuĂ© son las bebidas vegetales y por quĂ© hacerlas sin azĂșcar

Una bebida vegetal no es otra cosa que el resultado de triturar un alimento de origen vegetal con agua y después colarlo para separar la parte líquida de la pulpa. Ese alimento base puede ser un fruto seco (almendras, avellanas
), un cereal (avena, arroz
), una semilla (soja, sésamo
) o incluso tubérculos como la chufa, de la que sale la famosa horchata.

Las versiones comerciales han crecido una barbaridad, pero si miras con calma las etiquetas verĂĄs que muchas llevan azĂșcares añadidos, jarabes, aromatizantes y aceites que encarecen el producto y lo alejan bastante de lo que serĂ­a una bebida vegetal casera sencilla. Aunque existen marcas con formulaciĂłn mĂĄs limpia, no siempre son fĂĄciles de encontrar o resultan bastante mĂĄs caras; por eso conviene apostar por las marcas con formulaciĂłn mĂĄs limpia o, mejor aĂșn, hacerlas en casa.

Prepararlas en casa te permite disfrutar de una bebida mås fresca, nutritiva y sin edulcorantes, aprovechando el sabor natural del ingrediente principal y, si quieres, el dulzor de la propia fruta o de unas pocas pasas o dåtiles. Ademås, puedes adaptar cada receta a lo que necesitas: mås cremosa para el café, mås ligera para beber sola, o mås densa para usar en repostería o salsas.

Otra ventaja importante es que la pulpa que sobra al colar no se tira: se puede reutilizar en otras elaboraciones como hamburguesas vegetales, croquetas, bizcochos, galletas, salsas, granolas o smoothies, reduciendo el desperdicio y abaratando todavĂ­a mĂĄs el coste por raciĂłn.

Tipos de bebidas vegetales mås populares y para qué usar cada una

Dentro del mundo de las bebidas vegetales hay un autĂ©ntico universo de posibilidades y combinaciones, cada una con su sabor, textura y valor nutricional particular. Conocer las principales categorĂ­as ayuda a elegir la que mejor encaja segĂșn el uso que le vayas a dar: cafĂ©, reposterĂ­a, batidos, platos salados o simplemente para beber bien frĂ­a.

En general, todas pueden tomarse tal cual en un vaso o añadirse al café, pero algunas funcionan especialmente bien en recetas dulces, mientras que otras se lucen en cremas, purés o salsas saladas. Vamos a ver las mås habituales agrupadas por familias: frutos secos, cereales, semillas y opciones mås exóticas o refrescantes.

Bebidas de frutos secos: cremosas y saciantes

Las bebidas elaboradas con frutos secos se caracterizan por ser mĂĄs densas, untuosas y saciantes. Aportan grasas saludables, algo de proteĂ­na vegetal y, si no llevan azĂșcar añadido, resultan muy interesantes desde el punto de vista nutricional. Suelen ser las favoritas para el desayuno, para añadir al cafĂ© y para reposterĂ­a casera. Si buscas opciones que ayuden a controlar el apetito, explora las mejores bebidas para perder peso como complemento a una dieta equilibrada.

  • Bebida de almendras: tiene un sabor suave, ligeramente dulce de manera natural, y una textura que, si la haces casera, puede ir de ligera a cremosa segĂșn la proporciĂłn de almendra. Va genial para desayunos, cafĂ© o tĂ© matcha, batidos de fruta, gachas de avena y postres sencillos como flanes, bizcochos o natillas veganas.
  • Bebida de avellanas: el sabor es mĂĄs aromĂĄtico y recuerda ligeramente al chocolate cuando la combinas con cacao puro. Es perfecta para smoothies con plĂĄtano o frutos rojos, cremas de cacao caseras sin azĂșcar y postres tipo mousse.
  • Bebida de nueces: destaca por su aporte de grasas cardiosaludables y por un sabor mĂĄs intenso. Es ideal para batidos energĂ©ticos con copos de avena, cacao y fruta madura, y tambiĂ©n se puede emplear en reposterĂ­a otoñal (bizcochos con canela, muffins, etc.).
  • Bebida de anacardos: es una de las mĂĄs cremosas que puedes preparar, con una textura casi de nata lĂ­quida ligera. Por eso encaja de maravilla en salsas suaves, cafĂ©s cremosos, cremas de verduras y postres frĂ­os tipo panna cotta o flanes veganos.

Bebidas de cereales: dulzor natural y precio mĂĄs econĂłmico

Las bebidas vegetales a base de cereales suelen ser mĂĄs ligeras, digestivas y con un toque dulce propio del cereal, incluso sin añadir azĂșcar. Son interesantes si buscas una opciĂłn diaria econĂłmica, fĂĄcil de preparar en cantidad y que combine bien con casi cualquier cosa.

  • Bebida de avena: probablemente la reina del sĂșper. La avena aporta un dulzor suave, textura media y buena solubilidad, lo que la convierte en un bĂĄsico para desayunos, smoothies verdes, porridge, cafĂ© o chocolate caliente. En reposterĂ­a se comporta muy bien como sustituto de la leche de vaca en tortitas, bizcochos o magdalenas.
  • Bebida de arroz (sin azĂșcar) con dĂĄtiles: el arroz genera una bebida muy suave y ligera. Si se prepara con un par de dĂĄtiles o un poco de fruta muy madura, se obtiene una bebida mĂĄs cremosa y con un dulzor natural, muy agradable para acompañar el desayuno o usar en postres sin necesidad de azĂșcar refinado.

Bebidas de semillas: proteĂ­nas, minerales y sabor mĂĄs intenso

Las semillas destacan por su densidad nutricional: proporcionan proteĂ­nas vegetales, minerales (como el calcio) y grasas saludables. Sus bebidas suelen tener un sabor algo mĂĄs marcado, pero siguen siendo muy versĂĄtiles tanto en preparaciones dulces como saladas.

  • Bebida de soja: es la que mĂĄs proteĂ­na aporta de forma general. Tiene un sabor caracterĂ­stico que combina bien con postres horneados, cremas tipo bechamel vegana, batidos proteicos y bebidas calientes. Suele cuajar bien en preparaciones tipo flan o natilla. MĂĄs detalles sobre variedades y usos en los diferentes tipos de soja.
  • Bebida de sĂ©samo: menos comĂșn, pero muy interesante. El sĂ©samo es rico en calcio y otros minerales, por lo que su bebida resulta nutritiva y aromĂĄtica. Va muy bien en reposterĂ­a, panes dulces, batidos con plĂĄtano y en salsas de estilo oriental.

Bebidas tropicales y refrescantes: coco y horchata

AdemĂĄs de frutos secos, cereales y semillas, hay bebidas vegetales con un sabor mĂĄs exĂłtico, perfectas para tomar bien frĂ­as, en cĂłcteles o en postres veraniegos. Destacan, sobre todo, el coco y la chufa.

  • Bebida de coco: muy cremosa, con un sabor intenso y reconocible. Va de lujo en currys y platos salados, pero tambiĂ©n en smoothies tropicales, helados caseros, cĂłcteles tipo piña colada y reposterĂ­a.
  • Horchata de chufa: bebida tradicional valenciana elaborada a partir de chufa hidratada y triturada con agua. Es refrescante, con un dulzor natural que se puede potenciar con chufa de buena calidad sin recurrir a azĂșcar. Ideal para tomar sola bien frĂ­a, aunque tambiĂ©n se puede usar en postres y batidos.

CuĂĄnto dura una bebida vegetal casera en la nevera

Una vez que tengas tu bebida vegetal casera lista y colada, lo mås importante para conservarla bien es guardarla en un recipiente hermético en la nevera, preferiblemente de cristal. De este modo, se mantiene en buenas condiciones durante entre 3 y 4 días, siempre que la manipules con higiene y uses agua potable (mejor filtrada) en la elaboración.

Es normal que las bebidas vegetales caseras se separen en capas al reposar, ya que no llevan estabilizantes ni emulsionantes como las comerciales. Basta con agitar la botella antes de servir y la textura volverå a ser homogénea. Si ves mal olor, sabor raro o cambios extraños de color, mejor no arriesgarse y desecharla.

En el caso de las versiones comerciales, una vez abierto el envase conviene seguir las indicaciones del fabricante, aunque lo habitual es que aguanten bien entre 3 y 5 dĂ­as en frĂ­o. Eso sĂ­, merece la pena revisar las etiquetas y dar preferencia a aquellas bebidas sin azĂșcares añadidos y, si te interesa, enriquecidas en calcio y vitaminas B12 o D (como B12 en dietas veganas).

Ideas de recetas con bebidas vegetales (sin azĂșcar añadido)

Las bebidas vegetales son autĂ©nticas todoterreno en la cocina. No solo sirven para cambiar la leche del desayuno, sino que pueden transformar batidos, cafĂ©s, postres y platos salados. AdemĂĄs, permiten reducir o eliminar el azĂșcar en muchas preparaciones, aprovechando el dulzor natural de frutas y verduras.

Para batidos y smoothies, las bebidas mĂĄs cremosas (almendras, anacardos, coco o soja) aportan una textura sedosa y un puntito dulce muy agradable. Combinan de maravilla con frutas frescas o congeladas, verduras como la remolacha o el pepino y especias como canela o vainilla.

En reposterĂ­a, las bebidas de avena, arroz y soja son las mĂĄs versĂĄtiles, ya que se comportan de manera parecida a la leche de vaca en masas de bizcochos, magdalenas, tortitas, flanes o cremas. Con ellas se puede conseguir un resultado jugoso y aromĂĄtico sin necesidad de lĂĄcteos y reduciendo el azĂșcar, sobre todo si sumas fruta madura (plĂĄtano, manzana, dĂĄtiles, etc.).

En la cocina salada, las bebidas vegetales permiten elaborar cremas, sopas y salsas sin recurrir a nata o leche. Por ejemplo, una crema de calabaza con bebida de anacardos queda muy suave, mientras que una bechamel con bebida de soja o avena es ideal para lasañas, canelones o gratinados mås ligeros.

AdemĂĄs, son la base perfecta para bebidas frĂ­as sin azĂșcar: zumos combinados con verduras, aguas saborizadas con frutas trituradas, tĂ©s helados con fruta fresca y cafĂ©s frĂ­os originales. Solo necesitas una batidora y un poco de imaginaciĂłn para preparar mezclas hidratantes, llenas de sabor y sin echar de menos el azĂșcar.

Ejemplos de bebidas refrescantes sin azĂșcar: zumos, batidos, tĂ©s y cafĂ©s

Si quieres alternativas frescas para el verano (o para cualquier Ă©poca en la que te apetezca algo frĂ­o), puedes usar las bebidas vegetales como base para zumos, batidos y tĂ©s helados sin azĂșcar. La idea es aprovechar el dulzor de la fruta madura y la textura de la bebida vegetal para no necesitar nada mĂĄs.

Un concepto interesante es combinar fruta, verdura y agua o bebida vegetal sin filtrar por completo, de forma que conserves parte de la fibra natural de los alimentos. AsĂ­ evitas el efecto de beber un vaso lleno de azĂșcares libres como ocurre con algunos zumos de solo fruta, y consigues una bebida mĂĄs saciante y equilibrada.

Zumos y aguas frescas con frutas y verduras

Aunque los zumos tradicionales han perdido algo de protagonismo por su alto contenido en azĂșcares naturales concentrados, se pueden hacer versiones mĂĄs ligeras mezclĂĄndolos con agua o bebida vegetal y añadiendo verduras ricas en agua como pepino, tomate o zanahoria.

Un ejemplo sencillo es un zumo de pepino con naranja: se tritura el pepino lavado (dejando parte de la piel para sumar fibra), se mezcla con zumo natural de naranja, agua frĂ­a o hielo y una pizca de hierbas aromĂĄticas como orĂ©gano. Se obtiene una bebida muy refrescante, con buena hidrataciĂłn y sin azĂșcar añadido.

Otra opción es un zumo de tomate aliñado, triturando tomate maduro pelado con agua fría, hierbas frescas (albahaca, perejil), un toque de salsa Worcestershire, sal y pimienta. Si te gusta el punto picante, se puede añadir apio, zumo de limón y unas gotas de tabasco. Es casi una sopa fría, perfecta para quienes prefieren sabores salados.

También puedes hacer aguas de frutas triturando medio kilo de melón o sandía muy maduros con un mango o dos nectarinas, añadiendo un litro de agua muy fría y dejando reposar en la nevera. Para un toque especial, se puede mezclar con agua con gas justo antes de servir, y aromatizar con especias como canela o anís estrellado.

Batidos sin azĂșcar con leche y bebidas vegetales

Los batidos son perfectos para usar bebidas vegetales en lugar de låcteos, porque éstas ya aportan un punto de dulzor natural y cremosidad. Si ademås usas fruta congelada, se consigue una textura que recuerda mucho al helado, ideal para los mås peques (y no tan peques).

Por ejemplo, un batido de frambuesas y remolacha se puede preparar triturando remolacha cocida o asada con frambuesas y la bebida vegetal que prefieras (almendras, avena, soja
). La remolacha potencia el dulzor y da un color rosa muy llamativo, sin necesidad de azĂșcar añadido.

Otra idea es un batido de sandĂ­a con bebida vegetal: se congela la sandĂ­a cortada en dados y luego se tritura con bebida de almendras u otra de tu gusto y un toque de vainilla. Al estar la fruta congelada, la textura resultante es muy cremosa y fresca.

También puedes hacer batidos mås saciantes como uno de ciruela y plåtano con bebida de almendra, añadiendo una pizca de cardamomo. Si incorporas un par de cucharadas de copos de avena y lo dejas reposar unos minutos antes de triturar de nuevo, disfrutas de una bebida mås nutritiva, perfecta como desayuno råpido.

Tés fríos e infusiones combinados con fruta

Los tĂ©s helados tĂ­picos suelen llevar bastante azĂșcar para compensar el toque amargo del tĂ© y el ĂĄcido del limĂłn. La alternativa es combinarlos con fruta dulce y aromĂĄtica (melocotĂłn, mango, piña
) y hierbas frescas, reduciendo al mĂ­nimo o eliminando completamente el azĂșcar.

Por ejemplo, puedes preparar un té negro con melocotón haciendo primero el té y dejåndolo enfriar. Después se tritura jengibre con melocotones pelados y se mezcla todo. Se deja reposar bien frío con una ramita de menta en la nevera y se sirve con hielo, obteniendo una bebida muy aromåtica sin necesidad de endulzar.

Con infusiones como la manzanilla también se puede jugar: se hace una infusión fuerte, se deja enfriar y se tritura con piña madura fría o congelada y hierbas como albahaca o tomillo. Otra opción es aromatizar con canela en rama y anís estrellado, dejåndolos dentro de la jarra mientras se enfría.

Cafés fríos diferentes usando bebidas vegetales

MĂĄs allĂĄ del tĂ­pico cafĂ© con hielo, hay combinaciones muy curiosas para tomar el cafĂ© frĂ­o sin azĂșcar. Se pueden mezclar bebidas vegetales cremosas con cafĂ© y otros ingredientes como aguacate o cĂ­tricos.

Un ejemplo es el es alpukat, un batido indonesio de aguacate y cafĂ©. Se tritura aguacate maduro con cafĂ© ya frĂ­o y un toque de vainilla, y se sirve con hielo. La grasa saludable del aguacate aporta cremosidad y cierto dulzor que ayuda a prescindir del azĂșcar.

Otra idea sencilla es un café infusionado con piel de naranja: se deja la cåscara (bien lavada y sin parte blanca) en el café frío durante unas horas en la nevera y luego se sirve con bebida de almendras, avena o la que prefieras y hielo. Se obtiene un café aromatizado muy refrescante.

Recetas de bebida vegetal de almendras casera sin azĂșcar

La bebida de almendras es una de las mĂĄs fĂĄciles de preparar en casa y, al mismo tiempo, una de las mĂĄs agradecidas en cuanto a sabor y versatilidad. A continuaciĂłn encontrarĂĄs varias formas de hacerla sin azĂșcar añadido, desde la versiĂłn bĂĄsica hasta otra mĂĄs cremosa, con algĂșn truco extra.

VersiĂłn bĂĄsica: leche de almendras sencilla

Para obtener aproximadamente 1 litro de bebida de almendras sencilla necesitas unos 100 g de almendras crudas (pueden ser con piel o peladas) y 1 litro de agua. Lo ideal es que las almendras sean de buena calidad, ya que el sabor final dependerĂĄ mucho de ello.

En cuanto a utensilios, bastarå con una batidora (de brazo, de vaso o un robot de cocina), un paño limpio de algodón o lino (o una bolsa especial para leches vegetales), un bol para recoger el líquido, un cucharón, un embudo y una botella de vidrio de 1 litro para guardar la bebida. Con este equipo båsico podrås preparar cualquier otra bebida vegetal.

El primer paso es poner las almendras en remojo durante unas 8 horas en agua frĂ­a. Este remojo hace que se ablanden, se “activen” y se vuelvan mĂĄs fĂĄciles de digerir y de triturar. Una vez pasado ese tiempo, se descarta el agua de remojo, se aclaran las almendras y se añaden a la batidora junto con el litro de agua limpia.

Se tritura todo durante varios minutos, hasta que las almendras estĂ©n completamente deshechas y el lĂ­quido tenga un aspecto blanquecino y homogĂ©neo. DespuĂ©s se coloca el paño o la bolsa de filtrado sobre el bol, se vierte la mezcla y se presiona bien para extraer todo el lĂ­quido posible. Esa parte lĂ­quida serĂĄ tu bebida de almendras casera sin azĂșcar.

La pulpa resultante (okara de almendra) se puede conservar en un recipiente hermético en la nevera o congelar para reutilizarla en galletas, bizcochos, hamburguesas vegetales, croquetas, para espesar salsas o incluso para añadir a smoothies y aumentar su contenido en fibra y nutrientes.

VersiĂłn cremosa con crema de almendras y aceite de coco

Si te apetece una bebida de almendras mås densa y con textura casi de café latte, puedes enriquecer la receta båsica añadiendo crema de almendras y un chorrito de aceite de coco virgen. Esto mejora la emulsión, la sensación en boca y la estabilidad de la bebida.

En este caso, se suelen usar unos 90 g de almendras crudas sin sal (remojadas toda la noche y peladas si tenĂ­an piel), 1 litro de agua, 1 cucharada de crema de almendras (mejor cruda si buscas un sabor mĂĄs suave) y un poquito de aceite de coco virgen como ingrediente opcional.

Tras el remojo y el pelado, se escurren bien las almendras y se introducen en la batidora junto con la crema de almendras y el chorrito de aceite de coco. Se añade el litro de agua y se tritura intensamente hasta que esté todo bien integrado. De nuevo, se cuela con una malla fina o paño, y ya puedes disfrutar de una bebida muy cremosa, ideal para el café o el té matcha.

Si quieres que la bebida quede ligeramente aromatizada sin añadir azĂșcar, puedes incorporar una pizca de vainilla en polvo, canela o incluso una tira de piel de limĂłn o naranja mientras se tritura y colar despuĂ©s.

VersiĂłn con muesli y canela

Otra variante curiosa consiste en preparar una bebida de almendras usando almendras combinadas con muesli. Por ejemplo, puedes usar media taza de almendras mezcladas con muesli y 1 litro de agua, junto con una cucharadita de canela molida (o al gusto) para aromatizar.

En este caso, se sigue el mismo esquema general: remojo previo de la mezcla de almendras (si lo deseas, también del muesli), batido con agua fría o caliente (dependiendo de si buscas una bebida mås reconfortante o mås refrescante) y colado posterior. El resultado es una bebida vegetal con un sabor ligeramente especiado y un perfil nutritivo interesante, ideal para primeras horas del día o para merendar.

Esta bebida serĂĄ especialmente nutritiva para peques y personas con mucha actividad fĂ­sica, ya que combina grasas saludables, algo de proteĂ­na vegetal y carbohidratos complejos, ofreciendo energĂ­a sostenida sin necesidad de azĂșcar añadido.

CĂłmo reutilizar la pulpa (okara) de almendra

La pulpa de almendras que sobra al preparar cualquiera de estas versiones nunca debería acabar en la basura, ya que sigue siendo rica en fibra, algo de proteína y sabor. Se puede usar para engordar salsas, hacer hamburguesas o croquetas vegetales, mezclar en ensaladas o añadir a smoothies para dar mås cuerpo.

TambiĂ©n es perfecta para reposterĂ­a casera saludable: puedes incorporarla a masas de bizcochos, magdalenas, galletas o barras de cereales, reduciendo la cantidad de harina refinada y aumentando la fibra del resultado final. Si la secas ligeramente en el horno a baja temperatura, obtendrĂĄs una especie de harina de almendra rĂșstica muy aprovechable.

Beneficios nutricionales y prĂĄcticos de las bebidas vegetales

Las bebidas vegetales bien planteadas, sin azĂșcar añadido y a partir de ingredientes de calidad, pueden aportar grasas saludables, vitaminas, minerales y, en algunos casos, proteĂ­na vegetal. No sustituyen por completo a la fruta o a los frutos secos enteros, pero sĂ­ son una forma cĂłmoda de integrarlos en el dĂ­a a dĂ­a.

Las bebidas de frutos secos (almendra, avellana, nuez, anacardo) concentran sobre todo grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, interesantes para la salud cardiovascular, ademås de antioxidantes y pequeñas cantidades de proteína y fibra soluble (especialmente si no se filtran en exceso).

Las bebidas de cereales (avena, arroz) suelen ser mĂĄs ligeras, fĂĄciles de digerir y con un dulzor natural que ayuda a reducir el uso de azĂșcar en recetas dulces. La avena, en concreto, puede aportar beta-glucanos y fibra soluble, que ayudan a regular la saciedad y, en parte, el perfil lipĂ­dico.

Las de semillas, como la soja o el sésamo, destacan por su contenido en proteínas y minerales. La soja es una de las pocas fuentes vegetales con un perfil de aminoåcidos bastante completo, mientras que el sésamo es conocido por su aporte de calcio y otros micronutrientes. Esto las hace interesantes en dietas vegetarianas o veganas bien planificadas.

AdemĂĄs, al no contener lactosa, son apropiadas para personas con intolerancia o sensibilidad a los lĂĄcteos. Eso sĂ­, conviene tener claro que la mayorĂ­a de bebidas vegetales comerciales enriquecidas en calcio y vitaminas B12 o D son una ayuda, pero no el Ășnico pilar de una dieta equilibrada. Siempre es clave mirar el conjunto de la alimentaciĂłn.

Desde un punto de vista pråctico, su versatilidad en la cocina permite usarlas tanto en café, batidos y repostería como en cremas, sopas y salsas. De este modo, se reduce nuestra dependencia de la leche y la nata, abriendo la puerta a platos mås ligeros, con menos grasas saturadas y sin lactosa.

Al final, el gran atractivo de las bebidas vegetales caseras sin azĂșcar estĂĄ en que ayudan a disfrutar de bebidas y recetas dulces y saladas prescindiendo de refrescos azucarados, zumos industriales y postres muy cargados de azĂșcar, sin renunciar al sabor ni a la variedad en el dĂ­a a dĂ­a.

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