La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha puesto en marcha una nueva convocatoria de ayudas económicas para las personas diagnosticadas de enfermedad celíaca. El objetivo es aliviar el esfuerzo económico que supone mantener una dieta libre de gluten, un tratamiento que, a diferencia de otros, no está financiado por el sistema sanitario y recae directamente en el bolsillo de los pacientes.
La ayuda, que se tramita mediante un procedimiento simplificado de concurrencia, asciende a 500 euros por cada beneficiario, con un límite de 1.000 euros por unidad familiar cuando convivan dos o más personas celíacas. El plazo para presentar las solicitudes arrancó el pasado 4 de agosto y se cerrará el 31 de agosto, según la resolución publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM).
Detalles de la ayuda en Castilla-La Mancha
La convocatoria cuenta con un presupuesto inicial de 400.000 euros, aunque la normativa prevé una posible ampliación de hasta 100.000 euros adicionales si la demanda lo requiere y existe disponibilidad presupuestaria. De esta forma, el montante total podría alcanzar los 500.000 euros. Las ayudas se concederán por orden de presentación de las solicitudes completas, por lo que desde la Junta recomiendan no demorar el trámite.
Cada persona beneficiaria recibirá un pago único de 500 euros. En los hogares donde haya más de un miembro con la enfermedad diagnosticada, la subvención máxima por unidad familiar se fija en 1.000 euros, independientemente del número de afectados. La cuantía pretende cubrir una parte significativa del sobrecoste que los productos sin gluten tienen frente a los convencionales.

Requisitos y cómo solicitarla
Para acceder a estas ayudas, los solicitantes deben cumplir varios requisitos. El primero y fundamental es tener un diagnóstico confirmado de enfermedad celíaca, quedando expresamente excluidas la sensibilidad al gluten no celíaca y la alergia al trigo. Además, es necesario estar empadronado en un municipio de Castilla-La Mancha durante al menos los seis meses anteriores a la fecha de la solicitud, salvo en casos de personas refugiadas o víctimas de violencia de género, a quienes no se les exige este plazo.
Otro requisito clave es que la renta per cápita de la unidad familiar no supere el doble del IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) correspondiente a 14 pagas. Para calcularla se toman los datos de la última declaración del IRPF o, en su defecto, los ingresos brutos del ejercicio. Los solicitantes deben estar al corriente de sus obligaciones tributarias y con la Seguridad Social.
La solicitud puede presentarse de dos formas. La vía telemática, mediante firma electrónica, a través del formulario disponible en la sede electrónica de la Junta (www.jccm.es). También es posible hacerlo de forma presencial, imprimiendo el formulario y entregándolo en cualquiera de los registros oficiales. Las personas inscritas en el Registro de Personas con Enfermedad Celíaca de Castilla-La Mancha no necesitan aportar documentación adicional para acreditar el diagnóstico; el resto deberá presentar un informe médico oficial que especifique claramente la enfermedad.
La resolución de las solicitudes se realizará en un plazo máximo de tres meses. Si el crédito se agota, las peticiones que cumplan los requisitos pasarán a una lista de espera por si se produce una ampliación presupuestaria. El pago se efectuará en un único abono una vez notificada la concesión.
El sobrecoste de la dieta sin gluten
Detrás de esta iniciativa está la realidad económica que afrontan las personas celíacas. Según el último informe de precios de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE), el sobrecoste medio de una cesta de la compra sin gluten alcanza los 996,37 euros al año, lo que supone unos 83 euros adicionales al mes. Esta cifra se mantiene prácticamente estable pese al crecimiento del mercado de productos adaptados.
Productos tan básicos como el pan de barra, la harina de repostería o el pan rallado concentran las mayores diferencias de precio. En un hogar con dos personas celíacas, el desembolso extra puede acercarse a los 2.000 euros anuales. La ayuda de 500 euros por persona en Castilla-La Mancha cubre aproximadamente la mitad de ese sobrecoste individual, un alivio considerable pero que no elimina por completo la brecha.
La enfermedad celíaca fue reconocida en 2025 dentro de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Sistema Nacional de Salud, lo que subraya su carácter de condición crónica que requiere un tratamiento dietético permanente. Sin embargo, a diferencia de otros tratamientos farmacológicos, la dieta sin gluten no cuenta con financiación pública y su coste recae íntegramente en las familias. Por eso, iniciativas como la de Castilla-La Mancha son especialmente valoradas por los colectivos de pacientes.

Con un presupuesto de 400.000 euros ampliable, la Junta de Castilla-La Mancha ha abierto hasta el 31 de agosto la posibilidad de solicitar 500 euros por persona celíaca, con un tope de 1.000 por unidad familiar, para ayudar a sufragar el sobrecoste de la alimentación sin gluten. Los requisitos incluyen diagnóstico confirmado, residencia mínima de seis meses y un límite de renta. La ayuda se concede por orden de presentación y se abona en un único pago. Mientras el Congreso sigue pendiente de tramitar una compensación estatal, esta subvención autonómica se presenta como una de las más cuantiosas del país para aliviar el bolsillo de quienes no tienen más remedio que evitar el gluten cada día.

