El yogur aporta calcio –fundamental para la salud ósea–, asà como probióticos que ayudan a mejorar la digestión de los alimentos. Se trata de un alimento que muchos nutrionistas recomiendan incluir en la dieta. Sin embargo, es importante leer bien la lista de ingredientes, ya que algunos pueden ser perjudiciales ingeridos regularmente.
Esto se debe a que los fabricantes a veces incluyen en la receta de sus yogures colorantes, edulcorantes y saborizantes artificiales, algunos de los cuales, segĂşn las investigaciones realizadas, pueden poner en riesgo el correcto funcionamiento de los Ăłrganos, incluyendo, paradĂłjicamente, la parte que mejor parada deberĂa salir: los intestinos.
Esto no quiere decir que todos los yogures sean perjudiciales para la salud, sino que deberĂamos estar más atentos a las etiquetas de los mismos antes de consumirlos para descartarlos en el caso de que figuren en la lista nombres raros relativos a productos quĂmicos. TambiĂ©n se dan casos en los que la lista de ingredientes no es especialmente alarmante, pero el yogur viene cargado de calorĂas en forma de compota en el fondo o cosas por el estilo. Esos tampoco se deberĂan ingerir de manera regular, aunque ponga en la etiqueta sin azĂşcares añadidos, si no queremos subir de peso por su culpa.
Un truco a la hora de comer yogures de manera segura es apostar siempre por el yogur natural bajo en grasa de toda la vida, sin sabor a nada, ya que la mayorĂa de productos quĂmicos se concentran en las variedades de sabores para eso mismo, darles sabor de manera rápida y barata. Y si no te gusta el sabor del yogur natural por sĂ solo, siempre puedes mezclarlo con algo de fruta o añadirle un chorrito de extracto de vainilla.