La venta de inyecciones para adelgazar sin control sanitario se ha convertido en un quebradero de cabeza para las autoridades. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ha ampliado su alerta después de detectar la comercialización de una decena de productos inyectables que contienen péptidos y que no cuentan con la autorización necesaria como especialidades medicinales. Estos productos se ofrecen a través de plataformas online y aplicaciones de mensajería, lo que dificulta su rastreo y control.
El organismo ha advertido de que se desconoce quién los fabrica, cuál es su composición exacta y en qué condiciones han sido elaborados. Por eso, no se puede garantizar su calidad, seguridad ni eficacia, y su uso supone un riesgo potencial para la salud. La alerta no es nueva, pero ahora se ha ampliado a más sustancias, después de que en agosto se señalara específicamente a la retatrutida, un compuesto que todavía está en fase de investigación clínica.
La lista de péptidos bajo sospecha
La nueva comunicación de la ANMAT incluye una lista amplia de sustancias que se ofrecen en presentaciones inyectables sin ningún tipo de respaldo. Entre ellas se encuentran la retatrutida, el BPC-157, el TB-500, el GHK inyectable, el Ipamorelin/CJC-1295, el MOTS-S, el Epitalon, el Semax/Selank, el Melanotan II, el AOD-9604 y el DSIP. Todas ellas se promocionan con promesas que van desde la pérdida de peso hasta el aumento de masa muscular, pasando por el antienvejecimiento o el bronceado sin sol.
El caso más llamativo es el de la retatrutida, que saltó a la fama después de que la influencer argentina Sofía Gonet, conocida como ‘La Reini’, contara que se la había inyectado para adelgazar y sufrió mareos, náuseas, temblores, fiebre y confusión, hasta el punto de tener que ser trasladada a un centro de salud. A raíz de ese episodio, el medio Chequeado investigó la oferta de esta sustancia en internet y encontró varios sitios que la vendían bajo la etiqueta de ‘péptidos’. Esos enlaces se reportaron a la ANMAT, que ahora ha decidido ampliar la alerta a otros compuestos similares.

¿Por qué son tan peligrosos estos productos?
El principal riesgo es que se trata de preparados inyectables de origen desconocido. Para que un medicamento inyectable sea seguro, debe cumplir controles estrictos sobre su fabricación, esterilidad, composición, concentración, almacenamiento y manipulación. En estos productos, no se sabe quién los fabrica, cómo se han elaborado ni qué contienen exactamente. Si estuvieran contaminados, podrían provocar infecciones graves e incluso letales. Además, la sustancia real o su concentración pueden no coincidir con lo que pone en el envase, lo que aumenta el peligro.
Algunos de estos péptidos, como el Melanotan II, que se vende para broncear la piel, han sido relacionados con casos de melanoma, un tipo de cáncer de piel. Otros, como el AOD-9604, no han demostrado eficacia en ensayos clínicos. La mayoría carece de evidencia científica suficiente para respaldar los usos que se les atribuyen. La ANMAT ha insistido en que la presencia de estas sustancias en anuncios comerciales no implica que estén aprobadas ni que sean seguras, advirtiendo sobre los riesgos y limitaciones de los fármacos para adelgazar.

La preocupación se extiende más allá de Argentina. En Brasil, las autoridades han incautado miles de viales de medicamentos para adelgazar escondidos en dulces, tubos de escape o suelas de zapatos. Se investigan 83 muertes y más de 3.600 complicaciones asociadas a estos tratamientos desde 2018. Aunque no se ha confirmado que todos los casos estén relacionados con productos no autorizados, los expertos advierten de los riesgos de usar inyecciones sin control médico.
Recomendaciones de las autoridades sanitarias
Ante esta situación, la ANMAT ha pedido a la población y a los profesionales de la salud que no adquieran ni utilicen productos inyectables que no cuenten con la autorización oficial. También ha solicitado que quienes tengan alguno de estos péptidos se pongan en contacto con el organismo para activar las investigaciones correspondientes. Los canales habilitados son el correo electrónico [email protected] y el teléfono gratuito 0800-333-1234.
La recomendación es clara: cualquier tratamiento para perder peso debe ser prescrito y supervisado por un médico. Las inyecciones milagro que circulan por internet no solo no están autorizadas, sino que pueden poner en riesgo la vida. La popularidad de estos productos ha crecido gracias a las redes sociales, donde se muestran resultados rápidos sin mencionar los peligros. Pero la realidad es que detrás de cada vial sin registro hay un desconocimiento total de lo que se está inyectando y se puede sufrir un fuerte efecto rebote al dejar las inyecciones.
En definitiva, la alerta de la ANMAT es un recordatorio de que la salud no es un juego. Ante la tentación de conseguir un cuerpo perfecto a cualquier precio, la prudencia y el sentido común deben imponerse. Si alguien está considerando usar estos productos, lo mejor es acudir a un especialista y optar por métodos seguros y avalados por la ciencia.

