Este es un régimen dietario ideado especialmente para todas aquellas personas que necesitan adelgazar esos kilos que tienen de mas y que tanto le molestan, esta basada principalmente en la ingesta de yogurt descremado y manzanas rojas o verdes. Es un plan muy sencillo de realizar, si lo haces en forma estricta te permitirá adelgazar alrededor de 2 kilos en 10 días.
Para poder realizar este régimen dietario tendrás que contar con un estado de salud sano, beber la mayor cantidad de agua posible a diario, saborizar tus infusiones con edulcorante y condimentar todas tus comidas con sal y aceite de oliva. Deberás repetir el menú detallado a continuación todos los días que realices la dieta.
Menú diario:
Desayuno: 1 infusión, 1 manzana y 1 yogurt descremado.
Media mañana: 1 manzana y 1 yogurt descremado.
Almuerzo: 50g. de carne, pollo o pescado y yogurt descremado. Podrás comer la cantidad de yogurt que desees.
Media tarde: 1 manzana y 1 yogurt descremado.
Merienda: 1 infusión, 1 manzana y 1 yogurt descremado.
Cena: verdura hervida a elección y manzanas. Podrás comer la cantidad de manzanas que desees.
¿Cómo funciona realmente este plan con yogur y manzana?

La manzana es rica en fibra soluble (pectina), agua y compuestos antioxidantes. Esta combinación incrementa la saciedad con pocas calorías y favorece un tránsito intestinal regular. Juntas, manzana y yogur constituyen un patrón de baja densidad calórica que, si se respeta en porciones y opciones magras, puede contribuir a un déficit energético.
Aun así, se trata de un planteamiento restrictivo y centrado en pocos alimentos. Puede ser útil de forma muy puntual, pero no es un enfoque sostenible ni indicado para todas las personas.
Alimentos permitidos y desaconsejados (versión equilibrada)

- Permitidos: yogur natural o griego sin azúcar, manzanas, otras frutas bajas en calorías (fresas, arándanos, kiwi), verduras (brócoli, espinacas, zanahoria, pimiento, tomate), cereales integrales (avena, quinoa, arroz integral), legumbres (lentejas, garbanzos), proteínas magras (huevo, pollo, pavo, pescados), y grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos y semillas en pequeñas porciones).
- Desaconsejados: ultraprocesados, azúcares añadidos, bollería, refrescos, grasas trans, exceso de embutidos y cereales refinados.
Si optas por una versión más flexible, mantén el yogur y la manzana como base pero añade verduras y proteínas magras para asegurar micronutrientes y una mejor saciedad.
¿Cuánto se puede adelgazar y qué riesgos hay?

Seguir el plan de forma estricta suele dar una pérdida rápida y temporal. Al reducir ultraprocesados y mantener porciones moderadas es posible notar cambios, pero el efecto puede ir seguido de rebote si se vuelve a los hábitos previos.
Además, no todas las personas toleran 3 o más porciones de lácteos al día: puede aparecer hinchazón o malestar si hay intolerancia a la lactosa. En esos casos, valora yogur sin lactosa o alternativas vegetales sin azúcar.
Este tipo de dietas fomenta la idea de planes cortoplacistas. Para adelgazar y mantener, conviene adoptar un marco de alimentación equilibrada, ejercicio, gestión del estrés y apoyo profesional cuando sea necesario.
¿Es buena idea cenar solo yogur y fruta?

De forma esporádica puede servir para compensar excesos, pero no como rutina. A nivel de crononutrición, la noche es un buen momento para priorizar verduras y una proteína moderada (huevo, pescado, pollo) y reducir los hidratos si buscas controlar el apetito nocturno. Fruta y yogur pueden quedar como postre o acompañamiento, no como plato único habitual.
Recuerda distribuir tu ingesta proteica a lo largo del día. Una referencia útil es no bajar de 0,8 g/kg/día e incluso aumentar si buscas preservar masa muscular al perder peso.
Porciones y calorías del yogur (guía práctica)

- Yogur natural: ~60–100 kcal por 150 g.
- Yogur griego (sin azúcar): ~100–150 kcal por 150 g.
- Yogur light: ~40–80 kcal por 150 g.
Para enriquecer sin excederte: añade fruta baja en calorías (bayas, manzana), un puñado pequeño de frutos secos o semillas. Evita azúcares añadidos.
Ejemplos de menús compatibles (orientativos)

- Día tipo 1: Desayuno con yogur natural + manzana; comida con ensalada grande, proteína magra y aderezo de yogur; merienda de yogur; cena de verduras y una ración pequeña de proteína, con manzana como postre.
- Día tipo 2: Desayuno con yogur y avena; comida de pescado y verduras; merienda de yogur y frutos rojos; cena de crema de verduras y tortilla, con rodajas de manzana.
Estos ejemplos respetan la ensalada de frutas y mejoran el perfil nutricional.
Recomendaciones y contraindicaciones

- Mantén una hidratación alta y usa edulcorantes en infusiones, como se indica en el plan.
- Ajusta la sal y usa aceite de oliva en crudo para aliñar, sin excederte.
- Evita este plan si tienes patologías renales, antecedentes de trastornos alimentarios, embarazo o lactancia, salvo indicación profesional.
- Considera limitar su duración y, al terminar, transita hacia una dieta equilibrada para prevenir el efecto rebote.
Integrar yogur natural y manzana dentro de un patrón variado, con verduras, proteínas magras y técnicas de cocción sencillas, ofrece los beneficios de ambos alimentos sin caer en restricciones innecesarias, y facilita que el resultado sea mantenible en el tiempo.