Verduras y embarazo

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Cuando un niño es quisquilloso respecto del consumo de verduras, podría ser que cuando su madre estaba embarazada, no las consumía simplemente por que le gustaba comer vegetales, esta situación impacta en los niños, traduciéndose en su disgusto por los alimentos ricos en fibra.

Investigadores del Monell Chemical Senses Center de Filadelfia creen que una forma efectiva de solucionar este problema relacionado al gusto de los niños, es la introducción de vegetales muy temprana, es decir, cuando aún están en el útero. El estudio fue publicado en la revista Pediatrics encontrando que el sabor es asimilado cuando se introduce a través del líquido amniótico de la madre.

“Los sabores como los de una vainilla, zanahorias, ajo, anís y menta, han demostrado que se introducen a través del líquido amniótico, así como el de la leche materna“, dijo el jefe de la investigación, Julie Mennella.

Para probar esta teoría, los investigadores dieron cápsulas de ajo a unas mujeres embarazadas y cápsulas de azúcar a otras antes de tomar una muestra de su líquido amniótico y a continuación les pidieron a algunas oler las muestras, como resultado se pudo distinguir fácilmente las muestras de las mujeres que comieron ajo, dijo Mennella.

Según ella, esto sugiere que el feto dentro del útero puede sentir el sabor de la comida, porque el 90 por ciento del gusto está influenciado por el sentido del olfato.

Cuando los niños crecieron y empezaron a comer alimentos sólidos, los investigadores les dieron cereales con zumo de zanahoria, descubriendo que eran de su gusto y que a ellos se les habían introducido zanahorias en la alimentación de la madre antes de nacer o sea a través del útero.


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