Ventajas de la leche materna

Amamantar

La leche materna es simplemente única pues es la mejor forma de proteger al bebé recién nacido y de ofrecerle todos los beneficios que su recién iniciada vida necesita –pues se sabe que esta leche está constituida por cerca de 380 elementos-: desde la nutrición necesaria, hasta la estimulación adecuada de su desarrollo físico emocional.

El calostro –que es la primera leche que recibe el bebé- equivale a la primera vacuna del recién nacido pues su sistema inmunológico en esta etapa es muy débil; de esta forma, la leche de la madre aporta inmunoglobulina A, la cual es indispensable para que el bebé adquiera las defensas necesarias para combatir microorganismos.

Aunado a esto, la madre tiene la capacidad de cambiar la composición de su leche de acuerdo a las necesidades específicas de su bebé; por ejemplo si fue prematuro, la leche particular de esa madre tendrá una mayor cantidad de grasa para compensar esta condición y permitir que el bebé se adapte más fácilmente.

La leche materna también es de vital importancia para continuar el desarrollo cerebral y visual del bebé y para incentivar el crecimiento corporal y del resto del organismo. Y, en cuanto a lo emocional, ésta genera vínculos afectivos entre la madre y su hijo que se mantienen de por vida –por lo que es muy importante alimentar al bebé dentro de la primera hora de haber nacido-.

Por último, los beneficios también se extienden a la madre pues al dar pecho se estimula la producción de oxitocina –que ayuda al útero a regresar a su tamaño original-, además de disminuir el riesgo de padecer depresión posparto, cáncer de mama y ovario, diabetes tipo 2 e hipertensión.

Fuente: Reforma. Buena Mesa

Imagen: flickr


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