Una alimentación equilibrada

Cuenco de sal

Los productos enriquecidos con Omega-3 abundan en todos los supermercados, y ya se han hecho indispensables para nuestra salud. Pero, ¿qué hay de verdad en todo esto? Para los científicos, los Omega-3 tienen una serie de virtudes incontestables para combatir las enfermedades cardiovasculares, de ahí la necesidad de llevar una alimentación equilibrada.

Los Omega-3 permiten bajar la tensión arterial en los hipertensos y los triglicéridos en las personas con exceso. Pero no tienen efecto sobre el colesterol malo. La única pega es que todos estos beneficios han sido probados en personas con antecedentes con problemas cardiovasculares. Los beneficios en personas con buena salud son sobretodo extrapolaciones.

El iodo es un mineral necesario para la fabricación de hormonas tiroidianas. Estas son indispensables para las mujeres encinta (para el desarrollo cerebral del feto), en los niños y adolescentes, pero también en los adultos. Una serie de estudios demuestran que el 17% de las mujeres embarazadas presentaban un déficit en hormonas tiroidianas al final del embarazo.

Los riesgos de carencia serían igualmente fuertes en los adolescentes y en los adultos. Sin embargo, las necesidades en los niños de menos de 10 años estarían ampliamente cubiertas, incluso habría ciertos riesgos por exceso en los niños de 3 años.

Para evitar las carencias, es bueno saber que el iodo no se encuentra en la tierra, sino en el mar, y que no existen muchos alimentos que contengan iodo. No obstante, los huevos y los productos lácteos son fuentes interesantes, además de los productos enriquecidos.

Más información – Los glúcidos no son tan malos


Escribe un comentario