Un desayuno equilibrado para combatir el frío

 Desayuno

Entre el calor de la cama, y la temperatura exterior, la diferencia es sustancial. Para una transición suave, lo ideal es sentarse en la mesa para tomar tranquilamente el desayuno. Existe una serie de menús adaptados y algunos trucos y consejos que se pueden seguir para afrontar el frío del invierno.

En invierno, salir de la cama puede resultar toda una proeza… Una vez que hemos conseguido despegarnos de las sábanas, las noticias de la mañana nos dan los datos del tiempo exterior: hace mucho frío. Para afrontar serenamente el frío de la calle, y dirigirnos sin temor al trabajo, debemos aportar al organismo una correcta tasa de calorías, que nos va a hacer falta para mantener la temperatura del cuerpo… y eso gracias a un desayuno equilibrado.

Hasta finales del siglo XIX, el desayuno tenía todos los ingredientes de una comida en toda regla, y equivalía a romper con el ayuno nocturno. En realidad, se había comprendido bien que era el primer momento del día para romper con la abstinencia alimenticia de al menos 7 horas. Sin embargo, el cuerpo funciona las 24 horas del día, incluso por la noche, en la que su actividad se ve reducida, pero durante la cual también va consumiendo energía.

Para optimizar esta comida, se debe cuidar su composición. Idealmente, el desayuno debe cubrir el 25% de nuestros aportes energéticos cotidianos. Se compone de una bebida, de una pieza de fruta, de un lácteo, y de cereales o de pan.

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