Tres cosas a tener en cuenta antes de tomar el sol de manera incontrolada

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Tomar el sol es una actividad muy agradable, pero a largo plazo puede perjudicar la salud de las personas. La exposición no controlada a los rayos solares ha sido asociada con las arrugas, las manchas y el cáncer de piel.

Bronceado

¿Te resultan bonitas las pieles bronceadas? Seguro que sí, pero es importante saber que ese agradable color dorado que adquiere el cuerpo se debe a una lesión en la capa superior de la piel. Para que los rayos ultravioleta (UV) no aceleren el envejecimiento de la piel ni aumenten el riesgo de cáncer de piel hay que utilizar un protector solar SPF 30 o superior.

Quemaduras

Y si el bronceado es peligroso para la salud, las quemaduras no lo son menos. La piel se pone roja y la persona siente dolor y quemazón con el contacto. Se trata de quemaduras de primer grado (afectan solamente a la capa externa de la piel) y se puede obtener algún alivio con ibuprofeno y geles refrescantes (mejor si llevan aloe vera), aunque requiere de un tiempo de curación de entre una y tres semanas, periodo durante el cual, se desaconseja totalmente volver a exponerse a los rayos solares.

Envejecimiento

Los rayos solares pueden hacerte parecer mayor, ya que dañan unas fibras de la piel llamadas elastina. Cuando esto sucede, comienza a ceder y estirarse, haciendo que aparezcan arrugas en zonas como el contorno de los ojos, la frente y la boca. Además, no hay que olvidar otros perjuicios del sol, como las manchas y las zonas oscuras.

Conclusión

Si quieres prevenir las quemaduras solares, las arrugas, el cáncer de piel y otros daños, mantente alejado del sol, sobre todo entre las 10 y las 16 horas, que es cuando los rayos solares son más fuertes. Si es estrictamente necesario que estés fuera, usa protector solar, lleva gorra y gafas de sol y cúbrete la piel con ropa. Y si observas cualquier cambio en un lunar o mancha o aparece una llaga que no se cura, pide una consulta con tu médico.


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