Toda la verdad sobre el aceite de palma

 Aceite

Como todos los aceites vegetales, el aceite de palma está compuesto, en proporción variable, de diferentes ácidos grasos. El problema con el aceite de palma es que es particularmente rico en ácidos grasos saturados. El aceite de palma contiene un 50% de ácidos grasos saturados, frente al 15% de otros aceites vegetales, como el aceite de oliva.

Todo el mundo sabe que los ácidos grasos saturados no están recomendados, puesto que son malos para el corazón. Estos favorecen el aumento de la tasa sanguínea de colesterol malo (LDL), y por consiguiente, el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Peor aún, el aceite de palma, nocivo en sí mismo, suele estar hidrogenado, o parcialmente hidrogenado, para estabilizarlo y prolongar su duración de vida, lo que refuerza su poder nocivo, puesto que este procedimiento conlleva la formación de grasas trans.

Estos últimos son más nefastos que las grasas saturadas, puesto que además de aumentar al colesterol malo, bajan el colesterol bueno. También existe el aceite de palma modificada. En este caso, el aceite se calienta antes de enfriarla, y luego se recupera la grasa sólida que se ha formado durante el procedimiento para utilizarla en la fabricación de productos transformados como la margarina.


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Nutrición

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

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