Salud integral: Emociones

Emociones sanas

El centrarse en aspectos sólo físicos o racionales puede dificultar el correcto funcionamiento del ser. Existen personas con mucha energía -por lo que el ejercicio es parte obligatoria de sus vidas- o que pueden leer cinco horas diarias sin ningún problema, pero que no logran entrar en contacto con sus emociones.

Independientemente de lo que se nos facilite de acuerdo a nuestra personalidad e intereses, es necesario atender a todo nuestro ser de manera integral. En cuanto a las emociones, de poco sirve tener un cuerpo sano y una mente perspicaz si nuestro estado de ánimo usual es el de la tristeza, el enojo, aburrimiento o indiferencia.

Cuidar adecuadamente nuestras emociones es tan importante como comer bien o como practicar meditación. A continuación 3 consejos para mantener saludable nuestro sistema emocional:

Expresión de las emociones

Se nos enseña desde una edad muy temprana a reprimir u ocultar lo que sentimos: la ira, la vergüenza, la culpa y la envidia son algunas de las emociones constantes en nuestras vidas. El primer paso para eliminarlas consiste en identificar el sentimiento, reconocer que habita en nosotros de manera temporal y a partir de ahí trabajarlo a través de la introspección, la reflexión y la adecuada expresión hacia los demás.

Arte

El estar en contacto con actividades como la música, la danza, el teatro, libros de poesía o exhibiciones de pintura y fotografía, puede fomentar sentimientos de alegría, admiración y relajación, y favorecer un mayor aprecio por la vida en general –y nuestra vida en particular-.

Apoyo externo

La familia, los amigos, un grupo de ayuda o pertenecer a un equipo puede proveer fortaleza y entereza al individuo para afrontar de manera más propicia los problemas que se presentan día a día. De la misma manera el apelar a una fuerza o Ser más grande que nosotros, sostiene y conforta nuestro espíritu en momentos difíciles.

Imagen: flickr


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