Salud e higiene desde el comienzo

 Salud bebé

Mocos, secreciones nasales, o costras nasales, son muchos los factores que pueden bloquear la nariz de los bebés y de los niños menores de dos años, puesto que no son capaces de limpiarse solos. Cuando están resfriados, estos elementos pueden agravarse, puesto que tienen tendencia a acumularse en su nariz.

Primeramente, una nariz sucia puede entorpecer la respiración normal y la salud, hasta impedir que los recién nacidos tengan un sueño reparador. Contrariamente a los adultos, los bebés todavía no han adquirido el reflejo de respirar por la boca.

Esta situación les puede hacer perder el apetito. Después, la nariz bloqueada provoca consecuencias graves sobre las vías respiratorias y los oídos de los niños. Estos efectos pueden ocurrir hasta una edad bastante avanzada. En efecto, la higiene nasal forma parte integrante de los cuidados cotidianos que deben aportarse a los niños.

Para la higiene y salud de la nariz de los bebés y de los niños pequeños, se puede elegir entre dos modos diferentes de limpieza: lavar y aspirar las secreciones nasales. El primer método se realiza con soluciones fisiológicas para eliminar todos los elementos susceptibles de bloquear la nariz de los niños.

Compuesta de agua y de cloruro de sodio, esta solución es perfectamente tolerada por los niños y compatible con los tejidos biológicos. Está disponible bajo dos formas, en soluciones fisiológicas isotónicas y en soluciones fisiológicas hipertónicas.

Más información – Deporte y alimentación para evitar los resfriados


Categorías

Consejos

Fausto Ramírez

Nacido en Málaga en 1965, Fausto Antonio Ramírez es colaborador asiduo en diferentes medios de comunicación digitales. Escritor de narrativa,... Ver perfil ›

Escribe un comentario